CULTURA MULTIGENERACIONAL

La pelea de la generación ‘X’, un retrato desde Hollywood

Jaime González Hidalgo

Los miembros de la generación ‘X’ (de la que orgullosamente formo parte) fuimos la última generación que creció en la calle. Durante nuestra juventud nos vimos inmersos en una cultura consumista en donde la ‘Decadencia’ del sistema nos obligó como individuos a reivindicar nuestro lugar en la sociedad a puñetazo limpio. ‘El Club de la Pelea’, película de 1999 dirigida por David Fischer, es una metáfora de Hollywood sobre la primera generación que fue criada por la televisión y obtuvo su escala de valores de los mensajes publicitarios y los videos de MTV.

El Club de la Pelea’ define el patrón estético de los 90 en la forma en la que se consumen las imágenes por parte del espectador. Fischer -con experiencia en la dirección de comerciales publicitarios y video clips- ofrece un lenguaje cinematográfico dinámico y en extremo realista, presentando a toda velocidad una gran cantidad de planos por secuencia, plagados de imágenes coreografiadas con el estilo de los videos que la generación ‘X’ tenía a su disposición las 24 horas en MTV.

Como dato curioso, aunque la película no recuperó su costo en taquilla en los EEUU, el gusto de la generación ‘X’ por disfrutar de la vida con productos tecnológicos de avanzada desde un espacio personal hicieron del lanzamiento del DVD un éxito.

La historia es una adaptación cinematográfica de la novela homónima (Fight Club) de Chuck Palahniuk publicada en 1996. La trama nos presenta a Edward Norton, un hombre sin nombre (un ‘X’), que se identifica como el narrador. El personaje se muestra insatisfecho con su vida, reprime gran parte de sus emociones al acatar de manera estricta las normas impuestas por la sociedad, persiguiendo una imagen de perfección donde lo importante es trabajar y comprar un sinfín de bienes materiales que no necesita.

El narrador se encuentra sumergido en el consumismo, el sujeto es lo que tiene. El retrato demoledor de una persona alienada por una sociedad consumista está representado en un plano secuencia donde el narrador va imaginando todos los muebles que quiere tener y debe comprar, definiendo su valor y vinculando su nivel de felicidad a las cosas que posee.

La generación ‘X’.

Después de regresar de un viaje, el narrador se enfrenta a un incendio en su casa que lo obliga a irse a vivir con Tyler Durden -un hombre que conoció en el viaje- el cual es interpretado por Brad Pitt. Tyler representa lo que el narrador quisiera ser: disruptivo y dispuesto a destruir el sistema.

Motivado por Tyler el narrador exterioriza su agresividad lo que los lleva a crear ‘El Club de la Pelea’. Durante las violentas peleas aquellos hombres experimentan el dolor extremo de los golpes, un castigo físico que los libera de la sociedad de consumo y hace que se sientan vivos. El conflicto aparece cuando la violencia descontrolada  resulta no ser tan buena idea, la lucha por el individualismo se convierte en algo peligroso y la cruda realidad se presenta en forma de terrorismo.

Como generación ‘X’ enfrentamos una infancia donde los adultos eran más importantes. Al igual que los personajes de la película llevamos una existencia aislada debido al sistema. El ‘Despertar’ espiritual de nuestros padres Baby Boomers tratando de encontrarse a ellos mismos, convirtió la crianza en una actividad no prioritaria. Los letreros de ‘Prohibido niños’ se podían encontrar por doquier. La calle nos brindó libertad e independencia, haciéndonos extremadamente fuertes en lo individual.

Nuestra juventud se desarrolló en un entorno de constante crisis económica que desvaneció la promesa de recibir educación y trabajo. Las generaciones anteriores aferradas a sus posiciones de poder no creaban espacios para que nos pudiéramos expresar. Fuimos arrojados nuevamente a la calle a buscar nuestro sustento en un ambiente hostil, lo que nos hizo expertos en supervivencia y altamente adaptables.

Ese exilio existencial es lo que atrae a los miembros de ‘El Club de la Pelea’ y promueve el resentimiento hacia una sociedad que los excluyó. De igual manera la generación ‘X’ debió salir adelante con sus propios recursos sin el apoyo del sistema. Por desgracia, la falta de oportunidades y la marginación llevó a un grupo decepcionado a confrontar al sistema a través del crimen organizado, haciendo sentir su fuerza violentando el estado de derecho en la mayor parte del territorio nacional.

Un segundo grupo usamos nuestra creatividad y capacidad innovadora para emprender y crear MIPYMES, las cuales (hasta antes de la 4T y el Covid-19) representaban más del 98% del total de empresas, generaban más del 75% del empleo formal y contribuían con más del 50% del PIB en México. No obstante las instituciones y los políticos mexicanos nos desalientan con genuinos lastres como la corrupción, la tramitología, el terrorismo fiscal, la falta de estímulos, impuestos incompetentes… y un penoso etcétera.

Finalmente, la generación ‘X’ como el narrador de ‘El Club de la Pelea’ es consciente de que siempre ha estado solo. Que después de perderlo todo y tratar de destruir el sistema,  la sociedad de consumo ha alcanzado su esplendor con el comercio en línea, poniendo a un click de distancia la posibilidad de comprarlo todo. Que lo que siempre hemos necesitado para ser felices es el contacto humano honesto. Pues todo lo que establezca una relación afectiva entre las personas ejercerá un efecto contrario a la violencia.