Paradigma Multigeneracional

Personas a través del tiempo

Por: Jaime González Hidalgo

Todos pertenecemos a una generación. Nos agrade o no, el momento en el que nacemos determina la experiencia cultural que viviremos. Esta experiencia mezcla circunstancias y acontecimientos diversos de la cultura popular, de la misma forma que eventos mundiales, como lo es la situación económica, nuestras normas de conducta y la forma en la que percibimos la realidad.

La experiencia cultural que nos moldea durante nuestros primeros años permanece con nosotros durante el resto de nuestras vidas. Por esta razón la definición contemporánea de generación se refiere a los nacidos en ciertos años que comparten el tiempo histórico a lo largo del curso de un ciclo de vida, desde la infancia hasta la vejez.

El inicio de una nueva generación está determinado por importantes procesos de cambio en el mundo histórico e institucional dominante del momento, creando una identidad propia y diferente de las generaciones anteriores. La identidad de cada generación identifica atributos que sus miembros pueden poseer, ya que al compartir la misma ubicación de edad en la historia y en la mentalidad colectiva de su generación no pueden evitar ser influenciados, aún y no lo deseen.

Este enfoque generacional utilizando las diferentes identidades generacionales y el natural reemplazo generacional permiten vislumbrar una dinámica recurrente del comportamiento generacional que parece establecer cómo y cuándo los individuos participan en el cambio social, permitiendo así descifrar el futuro.

El precursor de este revolucionario enfoque fue Ibn Jaldún, un historiador musulmán del norte de África conocido por su obra Prolegómenos, escrita en 1377, quien es considerado el fundador de la sociología. Ibn Jaldún analiza la dinámica de las relaciones sociales en el Magreb logrando entender por qué un grupo puede llegar al poder y perderlo, determinando que la civilización humana es una repetición rítmica de hechos.

Ibn Jaldún analiza la dinámica de las relaciones sociales en el Magreb logrando entender por qué un grupo puede llegar al poder y perderlo, determinando que la civilización humana es una repetición rítmica de hechos.

En la primera generación se cuenta con la solidaridad tribal, por lo cual el grupo busca subir al poder para imponer su soberanía, estableciendo una superestructura civilizatoria.

La segunda generación es la administradora del imperio y por ende de hacer respetar la ley.

La tercera generación es la que disfruta de las riquezas acumuladas y abandona las prácticas de la superestructura  y se vuelve mundana.

La cuarta generación, ya sin cohesión social, permite que otro grupo tribal pueda tomar el poder.

Y así el ciclo se repite.

Cada ciclo abarca la duración de una larga vida humana, de aproximadamente entre 80 a 100 años, esta unidad de tiempo era llamada saeculum por los antiguos. El saeculum comprende un ritmo estacional de cuatro giros:

El Surgimiento, una era optimista de fortalecimiento de las instituciones y debilitamiento del individualismo, cuando se implanta un nuevo orden cívico y se deteriora el antiguo régimen de valores.

El Despertar, una era apasionada de agitación espiritual, cuando el orden cívico es atacado por un nuevo régimen de valores.

La Decadencia, una era deprimida de fortalecimiento del individualismo y debilitamiento de las instituciones, es cuando el viejo orden cívico decae y se busca un nuevo régimen de valores.

La Crisis, una era decisiva de agitación, el régimen de valores impulsa la sustitución del antiguo orden cívico por uno nuevo.

Generación Millennial.

En México, desde 2006, estamos viviendo este cuarto giro teniendo a la generación del Milenio como protagonista, ya que se ha convertido en el mayor grupo poblacional en edad productiva a nivel mundial. Su penetración en el entramado social nacional ha quedado de manifiesto desde el surgimiento del movimiento #yosoy132, hasta las elecciones que llevaron a AMLO a la presidencia con abrumadora mayoría. El impacto de esta generación en un entorno dominado por las redes sociales instituirá el rumbo de la humanidad durante el Siglo XXI.

Entonces, el poder entender el comportamiento, las motivaciones, los ideales y la visión de esta generación resulta vital para educadores, empresarios y gobiernos interesados en aprovechar el potencial de esta fuerza de trabajo y de consumo como recurso de diferenciación competitiva.

Es aquí donde las teorías generacionales se vuelven importantes, pues nos brindan la oportunidad de identificar el ritmo de la historia, entender el rol especial de cada generación, permitiendo prever las megatendencias del futuro en nuestro propio ciclo de vida, al igual que lo que le depara a las próximas generaciones después de que haya pasado nuestro tiempo.

La familia sigue siendo algo fundamental en México.

Conocer e implementar las teorías generacionales es una tarea crucial, pues son ellas  las que nos proveerán de las estrategias de comunicación, tecnológicas y comerciales que tendrán que adoptar las personas y organizaciones que aspiren a sobrevivir y alcanzar el éxito en el futuro.