La Misión de San Antonio de Tula

403 aniversario de la fundación de esta noble ciudad de nuestro Estado

Por: Martín Rodríguez Arellano / Javier Sancho Mercado

El proceso expansionista del dominio hispano sobre el norte de México fue lento y lleno de dificultades, toda vez que los nativos eran resueltos y decididos en defender los territorios que les habían pertenecido por siglos y nada dispuestos a ser convertidos al catolicismo a pesar de los esfuerzos de los evangelizadores, así como a sus costumbres de antaño.

Un gran incentivo para estas exploraciones y avance fue la búsqueda de minerales como la plata y el oro, además de otros de menor importancia, conforme los soldados españoles avanzaban con ellos iban los frailes de diversas órdenes monacales.

1 Rodelero 2 Arcabucero 3 Piquero

En este caso, una vez que se concluyó la guerra contra los chichimecas sobre el camino de plata a Zacatecas se funda un convento en las montañas de Xichú, su guardián Fray Juan Bautista Mollinedo en compañía de Fray Juan Cárdenas se aventuró 40 leguas más al norte al remoto paraje de Xaumave y al ver las condiciones hidrológicas y la posibilidad de enlazar las salinas del norte desde el río Palmas (hoy río Bravo) hasta el pueblo de Tamaolipa, dicho proyecto de colonización se le presento al Rey Felipe III en 1616, pero el Rey no se ocupada de asuntos de estado así que pronto dicho proyecto quedó relegado y enterrado entre la abismal burocracia imperial.

No sería hasta siglo y medio más tarde para que se diera la pacificación y poblamiento de lo que es hoy el Nuevo Santander al cambiar el contexto geopolítico de las grandes potencias del siglo XVIII.

No desalentado por la desestimación de las autoridades peninsulares fray Mollinedo decididó establecer misiones en los lugares más adecuados para que estas pudieran con el tiempo eclosionar en villas y así poblar aquellos territorios.

Se funda Tula

Antes de asentarse en los que es hoy Tamaulipas, funda la misión del Valle del Maíz como punto de enlace a los lugares más retirados al norte, el siguiente punto fue Tula, lugar elegido ya que al estar rodeado de una serranía que forman un cañón por el cual corre un río era más fácil su defensa, esto pudo haber determinado el colapso de la antigua ciudad de Tammapul, que muy posiblemente se tomó el nombre nahutalizado de ‘Tula’, esta fundación de misión y pueblo de indios de San Antonio de Tula se hizo formalmente un 22 de julio de 1617.

En ella participaron cuatro indios principales de la comarca, ya bautizados y con nombres cristianos: Cristóbal, Juan, Pablo y Francisco, de la nación de los ‘Pisones’, por parte de los españoles firmaron como testigos Sebastián Jiménez, Pedro de la Fuente y Alonso Cortés.

Espada ancha y Espada ropera del siglo XVII réplicas modernas de sus originales-Colección privada de Martín Arellano

Originalmente los linderos de la misión de San Antonio de Tula eran de ocho leguas por el sur desde el Puerto de Francia que cae al Valle de las Lágrimas, otras tantas por el rumbo de Jaumave hasta la Tinaja y cuatro leguas por el Oriente hacia el Valle de Tanguanchín.

Su primer misionero fue Fray Diego de Espinoza y en lo político estaba bajo la jurisdicción de la alcaldía de San Pedro Guadalcázar.

Primeros años

Cabe destacar que en esos años la zona era de ‘guerra viva’ quedaban aún muchas naciones de indios belicosos que atacaban pueblos españoles y misiones de indios conversos por lo que se requería la protección de los presidios como el de Tanchipa de tan feroces y el gran número de indios que amenazaban los núcleos poblaciones de la frontera.

Los presidios eran fuertes militares normalmente a manera de cuadrados o rombos, hechos con adobe que tenían su origen en las construcciones militares desde tiempos de los romanos y su dominio en la Hispania, desde los cuales estaban destacados soldados de a caballo y sus familias y servían como la primera línea defensa en contra de las incursiones indígenas y constituían una red defensiva contra estos a todo lo largo del Norte de México, así las poblaciones cercanas a éstos buscaban la seguridad de sus muros cuando se preveía o surgían los ataques de los chichimecas.

1 Soldado de cuera 2 Soldado de cuera 1772 3 Soldado de cuera en descanso 1780

Cabe mencionar que los soldados de los presidios no usaban pesadas armaduras de metal, ya que estas, por lo pesadas que llegaban a ser y por el calor de la región son inviables en su uso, en vez de eso, los soldados se protegían con un chaleco de varias capas de cuero curtido para evitar las flechas de los indios, de ahí que se les conociera como ‘soldados de cuera’, además, como las armas de fuego en aquellos años eran pesadas de cargar, difíciles de apuntar y de ánima lisa estas eran muy imprecisas por lo cual se utilizaba la espada ancha, la adarga (escudo de 60 centímetros de diámetro de origen árabe, hecho de madera recubierto de cuero y con las armas de castilla) además la lanza.

La danza, una de sus principales tradiciones

Una de las pocas tradiciones que sobreviven de estos remotos tiempos es la danza de pie o también conocida como del cuarto distrito que comenzó siendo una danza llamada de los indios ‘borrados’ pero que con la evangelización se cambiaron ciertos aspectos de su manera de bailar, así como la indumentaria.

Esta danza tiene 400 años bailándose.

La danza se baila en grupo de 12 o 24 personas, separados en dos grupos que se miran de frente y dirigidos por un capitán. A lo largo de la melodía se cruza un miembro de cada grupo que se desplaza a la otra fila mientras baila. La danza cuenta con giros y también tomados de la mano para simular un coro.

También existe el ‘viejo de la danza’ que está vestido con ropas raídas y rotas, trae un fuete y una muñeca y anda entre los danzantes y el público gastándoles bromas.

El diablo con su máscara que esta alrededor de los danzantes simbolizando que el mal acecha las almas de los creyentes y la Malinche como elemento que recuerda a la conquista

Danzante de Tula

La vestimenta de los danzantes es muy particular, ya que se colocan una especie de corona de flores en la cabeza y unas tiras de colores que le cuelgan de la espalda, además unos espejos, medias de llamativos colores como naranja o morado, huaraches, sonajas adornadas con listones y unas bandas de tela cruzadas por el pecho así mismo de colores llamativos.

El violín es el protagonista de la música, acompañado de maracas que dan el compás al baile y el capitán es el que dirige a los danzantes y su ritmo, si los danzantes se llegaban a equivocar iba el viejo de la danza y los amenazaba con su chicote.

Danza del cuarto distrito.

Sin duda alguna es una tradición que debe conservarse y difundirse ya que es la más antigua en el Estado de Tamaulipas al contar con 400 años de bailarse y que es un patrimonio cultural inmaterial del Estado.

Personajes ilustres

De Tula, han salido importantes personajes que han revolucionado al país y que son parte de la historia como:

  • Amalia García Méndez. Profesora, defensora de los derechos de las mujeres y primera mujer que gobernó un municipio de Tamaulipas por designación.
  • Bernardo Gómez de Lara. Guerrillero de la independencia
  • Carmen Romero Rubio. Segunda esposa de Porfirio Díaz, presidente de México.
  • Espiridión Lara. Gobernador interino de Tamaulipas.
  • Fausto Carrera. Militar.
  • Francisco Carrera Torres. Militar.
  • Francisco L. de Saldaña. Gobernador interino de Tamaulipas.
  • Ponciano Navarro. Líder revolucionario.

Entre todas las personas, destaca además una de las poetizas más importantes de Tamaulipas y el Valle de Texas Gloria Rodríguez, de quien compartimos algunos de sus poemas dedicados a esta noble tierra, algunos de ellos enunciados en la celebración del 400 aniversario de la fundación hace 3 años:

TULA

Calzadas de la memoria

habitan en mis huesos,

en mis labios con sabor a tus tardes,

pasos en calles del sueño,

me multiplico en tus ecos,

en los hijos de tus hijos existo,

relojes diligentes

en el letargo de la noche,

centinelas,

guardianes de mis días,

tus colinas esperan

el regreso.

Calzadas en la memoria,

en brillantez de piedra,

pernoctan las nostalgias

de lejanos días.

DISTANCIA

Ecos de reloj,

memoria dispersa, montañas,

calles empedradas, bancas solitarias,

paisajes del tiempo, atardeceres de alamedas,

caminatas por la plaza,

tardes de amigos, canciones de rondalla,

misa los domingos, ecos de relojes.

Pero nunca, nunca el olvido.

SABOR A TI

Hoy desperté con ese sabor a ti,

a tus auroras con dulces recuerdos,

a pitayas en mis labios

llegando hasta mis adentros;

con olor a ti, a guayaba y rico mango,

canela y membrillo fresco,

a dulces de calabaza,

nieve de nuez y recuerdos,

buganvillas en mis ojos

y en mis labios dulces besos,

a esos días que —tatuados—

llenan mis lúcidos sueños

de madrugadas silentes

y atardeceres muy frescos.

Desperté con un recuerdo

inundado de tu aliento.

Tú, mi mágico y blanco anhelo.

DORMIDO

(A mi Pueblo Mágico)

Te observo desde lejos

como palpando tus horas

en ese tranquilo sueño,

mientras siluetas y rostros

navegan en mis desvelos.

¿A dónde van las nostalgias?

¿A dónde van los anhelos?

¿En dónde anidan las aves

que cantaban con misterios?

¿Y todos esos recuerdos

que van quedando en silencio?

¿Los cantos de las sirenas

que escuchaba en esos cuentos?

¿Por qué te quedas dormido

si escuchar tu canto quiero?

No te vayas de mis ramas,

no quiero escuchar silencios

de manecillas eternas

y de campanas de hielo,

ya despierta, pueblo mío

que quiero verte sonriendo.

Quiero verme en esas calles

llenas de risa y misterio,

de mi gente caminando

en esa plaza de hierro,

llevando sus almas llenas

de luces y dulces sueños.

Y esos chiquillos inquietos

que me llevan al recuerdo,

corriendo entre piedra suelta

por alamedas del viento

que bajan desde este cerro

con la cruz que llevo dentro.

Por eso te pido ahora,

despierta ya, pueblo mío,

que quiero verte sonriendo.

TIERRA TAMAULIPECA

Soy de campo, tierra y agua

y a veces de “sed perpetua”.

Llevo en mis manos recuerdos

y el olor de la cosecha,

el cansancio de mi padre

que siempre llevaba a cuestas,

la sonrisa de mi madre

dándole ánimo y fuerza.

El agua de lluvia clara

alivió toda tristeza

y el relincho del caballo

era la más bella orquesta.

Mi tierra tamaulipeca,

de vientos tenues y fuertes

o tierra de fruta fresca.

De manantiales, lagos y ríos

pero siempre gente buena.

Así es mi tierra, querida,

mi tierra tamaulipeca.

Fuentes: Tamaulipas a través de sus regiones y municipios/Tomo VII Altiplano Tamaulipeco/Tula/ Herrera Pérez, Octavio.

Osprey, Men-at arms-series, No. 475 “The Spanish Army in North America”, 1700-1793.

Osprey, Men-at arms-series, No. 101 “The Conquistadores”, 1500-1521.

Fotografías recuperadas de:

https://juditacardenas.wordpress.com/2011/04/10/bailes-de-tamaulipas/

https://juancarlosfotografia2017.wordpress.com/2017/04/03/danzas-de-a-pie-y-de-a-caballo/ Periódico “La Voz de Tula”: https://www.facebook.com/159717507379382/photos/pcb.1926682574016191/1926682240682891/?type=3&theater