218 años del nacimiento del Benemérito de la Patria: Mariano Arista

Mariano Arista nació el 26 de Julio de 1802 en San Luis Potosí, México.

Hijo de Pedro García de Arista Sánchez y María Juana Nuez Arruti. Tuvo cuatro hermanos: Carlos, José María, Juan Nepomuceno y María Dolores.

Carrera militar en ascenso

A los quince años se alistó como Cadete en el Regimiento Provincial de Puebla y al contar con 11 años, ingresó como cadete en el Regimiento de Provinciales de Puebla, después pasó al de Lanceros de Veracruz y posteriormente al de Dragones de la ciudad de México.

Iniciado el movimiento insurgente, fue uno de los más activos perseguidores de los rebeldes. Fue ascendido a Alférez en 1820 y a teniente en mayo de 1821. El 11 de junio de 1821 se incorporó al Ejército Trigarante, recién formado por Agustín de Iturbide, incorporándose al Regimiento ‘Libertad’, y participó en el sitio de Puebla (junio 1821), siendo destacado con 20 dragones, como avanzada de la guardia de Cholula.

En diciembre de ese año ascendió a Teniente Coronel. En 1833 ocupó el cargo de comandante general de México, sin embargo, en noviembre de ese año, ya siendo General de Brigada es desterrado a los Estados Unidos por sus ideales federalistas; regresó en 1836 y se le restituyó el grado; durante el interinato de Miguel Barragán, asumió el cargo de ministro del Supremo Tribunal de Guerra.

Su carrera militar fue siempre en ascenso.

Entre otros cargos, fue nombrado miembro del Supremo Tribunal de Guerra, de la Junta del Código Militar, e Inspector de la Milicia Activa. En 1839 es designado Comandante General de Tamaulipas, posteriormente fue incorporado a la expedición de Texas en 1845. En 1846 se le comisionó para dirigir el Ejército del Norte.

Participa en la batalla de Palo Alto, pero al día siguiente se replegó a Matamoros, entregando el mando al General Francisco Mejía. Pidió ser juzgado, pero se le declaró no haber méritos para seguirle sumario.

Entre sus logros destaca haber sido nombrado Secretario de Guerra y Marina del 12 de junio de 1848 al 15 de enero de 1851; ya que el 8 de enero de 1851 el Congreso lo declaró Presidente Constitucional, tomando posesión el día 15 de dicho mes por entrega de José Joaquín Herrera, la primera vez en México que se trasmitió el poder en forma pacífica.

Durante su gestión al mando del país, trató de normalizar la Hacienda y el Ejército.

Su gobierno se caracterizó por un constante surgir de levantamientos, como el que demandaba el regreso de Santa Anna y su destitución. El Congreso le negó el permiso de combatirlos, por lo que presentó su renuncia el 4 de enero de 1853, siendo efectiva dos días después, el 6 de enero.

Su vida personal

Mariano Arista contrajo matrimonio con Guadalupe Martell.

En sus memorias, el escritor Guillermo Prieto evocaría muy gratamente a Mariano Arista –en cuyo gobierno fue ministro de Hacienda– al describirlo como un hombre madrugador, en extremo aseado, pues se afeitaba y peinaba cuidadosamente, buen jinete, hábil en el manejo del sable; aunque lo consideraba ignorante y brusco, era bastante honrado y capaz de “apearse de su burro” al discutir con sus ministros.

También recordaba que, hacia 1850, Arista fue blanco de la crítica de los partidos, en particular “de los tiros” del conservador que, decía, echó mano de la calumnia y la injuria y no perdonó “ni su fortuna, ni sus antecedentes militares, ni su vida privada”, en la que se incluía la relación que tuvo en Monterrey con una mujer casada.

Guillermo Prieto se refería a la relación del militar potosino con Carmen Arredondo, hija del coronel realista Joaquín Arredondo y esposa del apreciado José Eleuterio González, conocido como ‘Gonzalitos’, a quien ella abandonó en 1842 para vivir al lado de Arista en su hacienda Mamulique, cercana a Monterrey, cuando el militar se desempeñaba como comandante general en las campañas del norte contra los rebeldes texanos.

Mariano Arista se exhibía con otras mujeres que lo frecuentaban en Palacio Nacional y para las cuales –se ha dicho– mandó hacer la puerta Mariana.

La vida privada de Arista dio bastante de qué hablar en su periodo presidencial (1851-1853) y provocó algunas controversias. Se le criticó por haber abandonado a su esposa Guadalupe Martel, viuda de Isidro Barradas, el militar que encabezó la expedición de reconquista española en 1829, combatida por Santa Anna. Aunque al parecer Guadalupe estuvo presente en la toma de posesión de Arista, este también se exhibía con otras mujeres que lo frecuentaban en Palacio Nacional y para las cuales –se ha dicho– mandó hacer la puerta Mariana. No obstante, su relación con Carmen prevaleció hasta que Arista salió al exilio tras su caída como presidente de México, en abril de 1853.

Después de su renuncia, se trasladó marchó a Europa estableciéndose en Sevilla, España. Cuando se dirigía a Francia en busca de alivio para sus males, muere a bordo del vapor inglés ‘Tagus’, que había tomado en Lisboa.

Su cadáver fue sepultado en el cementerio de San Juan, en Sevilla, y el corazón traído a México. El Gobierno del General Comonfort le declaró benemérito de la patria por Decreto del 26 de enero de 1856. Sus cenizas fueron trasladadas a México en 1880 por órdenes de Porfirio Díaz e hizo depositarlos en la Rotonda de los Hombres Ilustres de la Ciudad de México declarándolo ‘Benemérito de la Patria’.

En 1848 escribió: Proyecto para el arreglo del ejército.

“No he creído encontrar en este puesto un lecho de flores; estoy resuelto a todo lo que la suerte quiera depararme”

Mariano Arista, como Presidente Constitucional de México.

“Dadme una buena política y os daré mejores finanzas”

Mariano Arista