270 años sin Bach

Nacido en Eisenach (Turingia), dentro de una familia que llevaba dedicándose a la música durante varias generaciones, Johann Sebastian Bach llega a este mundo un 31 de marzo de 1685.

Quedó huérfano a los nueve años cuando falleció su madre, su padre, Johann Ambrosius Bach, que era el trompetista de la corte de Eisenach, se volvió a casar en segundas nupcias. Un año después de la tragedia de perder a su madre fallece su padre en 1695, y su madrastra le pide a su hermano mayor, Johann Christoph, que se hiciera cargo de los dos hermanos menores: Johann Sebastian y Johann Jacob.

Así fue como su hermano mayor, que era el organista de Ohrdruf, con quién continuó formándose como músico, pero también le interesaban otras disciplinas como el latín y la teología. Los biógrafos de Bach aseguran que fue capaz de transcribir a escondidas bajo la luz de la luna piezas para clave que eran muy famosas en su tiempo de compositores como Pachelbel, Froberger y Kell. Su hermano, al descubrirlo, las destruyó. Pero la historia no acaba ahí, ya que la segunda mujer de Johann Sebastian alude a su ceguera (cataratas) como consecuencia de dedicar tantas horas y en tan malas condiciones a la transcripción de estas obras.

Fue un gran compositor, pero también un gran intérprete de la clave, el teclado y el órgano.

Al no tener una posición económica holgada, los hermanos Johann Sebastian y Johann Jacob ingresaron en el Gimnasium de Ohdruf, lugar en el que Bach terminó sus primeros estudios y donde percibían un pequeño salario. A los quince años se mudó a Lüneburg e ingresó en el coro de la Ritterakademie con un mejor sueldo. Allí fue tutelado por un Kantor que era Geor Böhm, pero las cosas no le fueron muy bien porque le llegó la adolescencia y con ello el cambió de su voz y tuvo que buscar otra manera de ganarse la vida. Se desplazó a Hamburgo y se convirtió en músico acompañante y profesor de violín, allí se formó con Adam Reincken, un organista muy conocido que también le permitió entrar en contacto con los compositores franceses. Se puede decir que de esta época es su primera cantata.

Más tarde empezó a trabajar en el coro de la iglesia de San Miguel y fue violinista en la corte del príncipe de Weimar. Después se siguió formando con Dietrich Buxtehude, organista y compositor del que se hizo muy amigo.

Johann Sebastian Bach contrajo nupcias en dos ocasiones. La primera, Maria Bárbara Bach, con quien procreó siete hijos en Mulhose donde él tenía trabajo como organista en la Iglesia de San Blas. Este momento fue crucial porque empezó a componer y a interpretar. Su segundo matrimonio fue con Anna Magdalena Wilken, con quien tuvo trece hijos, algunos de ellos fueron grandes compositores, aunque no tanto como su padre.

La obra de Bach ha sido variada y fecunda, una carrera en la que destacan los Conciertos de Brandeburgo, la Pasión según San Mateo, la Tocata y Fuga en re menor o las Cantatas sacras 80, 140 y 147, entre otras muchas.

Tuvo en total 20 hijos y varios siguieron sus pasos en la música.

Fue un gran compositor, pero también un gran intérprete de la clave, el teclado y el órgano. Falleció un día como hoy 28 de julio de 1750 a la edad de sesenta y cinco años, en la ciudad de Leipzig. Allí, en la biblioteca, se han encontrado unos legajos que nos informan del entierro sencillo del compositor en la escuela de la Iglesia de Santo Tomás el 30 de julio, dos días más tarde de su muerte.

Se fue de una manera sencilla, sin hacer ruido, pese haber conseguido que sus notas y compases llegarán a todos los confines del mundo. Todo un genio que en su época no fue considerado como tal. Hoy, Bach, es reconocido como algo más que un compositor, también como una persona capaz de llegar a todos.