Feliciten a sus tigres en su día

Según el calendario chino, hace 10 años se celebró en aquel país de oriente el ‘Año del Tigre’ y por iniciativa de Vladimir Putin, en aquel entonces Primer Ministro de Rusia congregó a líderes de 13 países del continente europeo con población de tigres en estado de libertad.

Los países congregados en aquella cumbre fueron Bangladesh, Bután, China, India, Indonesia, Camboya, Laos, Malasia, Myanmar, Nepal, Tailandia, Vietnam y por supuesto, Rusia quienes firmaron el tratado decretando que cada 29 de julio se celebrara el Día Internacional del Tigre. Gracias a esta iniciativa, a 6 años de su firma, los índices de la población mundial de tigres habían sufrido un incremento, pasando de 3200 especímenes en 2010 a 3890 en tan solo 6 años. Todo un logro para las organizaciones de conservación del hábitat y el medio ambiente.

¿Cuál son las principales amenazas que ponen en riesgo a los tigres?

En realidad, la mayor amenaza que tienen los tigres es la del hombre y sus prácticas, como las siguientes:

La mayor amenaza que tienen los tigres es la del hombre y sus prácticas.

Tráfico ilegal: Los tigres son muy valorados dentro de la medicina asiática, creyéndose que partes de su cuerpo pueden generar grandes cambios en la salud de una persona, sobre todo en lo que respecta a vigor y fortaleza. Pero su piel, también es muy cotizada en mercados de la moda y la decoración de interiores. Lo que se traduce en grandes ganancias para los cazadores furtivos.

Perdidas de su hábitat: Cada tigre, necesita una amplia extensión de terreno donde poder vivir, desplazarse y cazar. Los centros urbanos han ido reduciendo las extensiones de tierra, por lo que se ha hecho común que varios machos coincidan en zonas de caza y se originen peleas que terminan con la muerte de alguno de ellos. También el cambio climático ha jugado su papel en esta crisis, en los últimos años 4 islas habitadas por este tipo de felinos han terminado sumergidas en el mar, debido al deshielo de los polos.

Conflictos de pastoreo: Otra terrible realidad que ha generado la civilización, es la de obligar a los tigres a desplazarse hacia las ciudades para encontrar sustento. No es raro enterarse de la perdida de algunas cabezas de ganado por parte de una manada de tigres o que una persona fue atacada por este felino cuando lo vio andar por su propiedad. Por lo general, en este tipo de eventos se opta por darle caza al animal en vez de controlar la situación y llevarlo a un refugio o área, adecuada para él.

La minería ilegal: La explotación de terrenos que sirven de zona de caza para los tigres, también lo obligan a desplazarse o atacar al invasor. Los mineros ilegales, prefieren darles caza a los felinos, para disminuir el riesgo de ser descubiertos y perder su fuente de ingresos.

La buena noticia, es que a pesar de que existen tantos factores que ponen en riesgo la supervivencia de esta especie, los tigres son uno de los pocos animales que se reproducen en grandes cantidades cuando están en cautiverio, lo que garantiza que la especie no se extinga completamente a pesar de que ya 3 de las 9 subespecies de tigres documentadas ya no existen.

¿Qué puedes hacer para celebrar el día del tigre?

Puedes ver documentales sobre esta maravillosa especie, asistir a charlas informativas, sumarte a los esfuerzos de alguna ONG o simplemente ser el portavoz de esta causa a través de las redes sociales, haciendo uso del hashtag #TigerDay.

Tigres en México

Jaguar

El jaguar (Panthera onca) es el felino más grande del continente americano, seguido de cerca solamente por el puma o león de montaña. Un jaguar adulto puede pesar más de 100 kilos y llegar a medir más de dos metros desde la punta de la cola hasta la nariz. Este gatito sólo se ve sobrepasado en tamaño por el tigre y el león.

Jaguar

Jaguar —yaguar en realidad— es un vocablo que viene del guaraní y quiere decir bestia de presa. Los mexicas lo conocían como ocelotl, los mayas como balam, en mapuche se le conoce como nawel y en quechua como uturunku. Los españoles al llegar a América le llamaron tigre y esta denominación se sigue manteniendo en muchos rincones de México. La próxima vez que vayan a un lugar selvático, pregúntenle a la gente si por ahí no hay tigres. Van a ver que les contestan con la mayor naturalidad.

El jaguar era importante en la cosmogonía de muchas culturas mesoamericanas. Su imagen es una de las más comunes en las expresiones artísticas, religiosas y culturales de los pueblos originarios. La cultura olmeca, por ejemplo, considerada por muchos como la cultura madre de mesoamérica, le rindió un culto especial al jaguar, del que dan cuenta las esculturas de los hombres jaguar, que combinan los atributos físicos de ambos seres (“El icono felino en México fauces, garras y uñas”, J. Saunders Nicholas, Arqueología Mexicana).

El jaguar fue muy importante en las sociedades prehispánicas. La fortaleza de este gran depredador se tomó como símbolo del poder y la guerra. En la cultura maya, los jaguares se relacionaban con la clase gobernante, pero también con aquellos que se distinguían en actividades como la cacería y la guerra.

En el centro de México eran bien conocidos los guerreros jaguar del pueblo mexica. El jaguar también tiene características místicas importantes. Se considera que es un ser que puede transitar entre el mundo de los vivos y de los muertos, por lo que se asoció no sólo con las prácticas de transformación de los chamanes, sino con los dioses del inframundo maya. Tezcatlipoca, el espejo que humea, es una deidad mexica que también se asocia con las características del jaguar.

Sus manchas tienen un patrón único

Cada jaguar tiene un patrón de motas en la piel que le sirve como camuflaje. Este patrón es único y sirve para identificar a cada individuo. Algo parecido a nuestras huellas digitales.

La distribución del jaguar en México

Aunque la mayor población de jaguares se encuentra en la península de Yucatán, este sitio no es el único sitio de distribución del jaguar en México. Se estima que en la actualidad hay alrededor de cuatro mil jaguares en México y estos se distribuyen en los estados de Sonora, Sinaloa, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo, Puebla, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Yucatán, Campeche y Quintana Roo. ¡Prácticamente en la mitad del territorio nacional! Calakmul en Campeche y Sian Ka’an en Quintana Roo son las dos áreas de protección más importantes del jaguar en México.

El jaguar en América

Se calcula que hay unos 50 mil jaguares distribuidos por toda América (la mitad de la población que habitaba el continente a la llegada de los españoles). Históricamente, el territorio del jaguar llegó a abarcar desde Estados Unidos hasta Argentina, pero en la actualidad sus números han menguado y su territorio se ha reducido. Con alrededor de 4 mil ejemplares, México es uno de los países con más abundancia de estos felinos. El primer lugar se lo lleva Brasil con cerca de 30 mil individuos.

El jaguar se recupera en México

Esfuerzos nacionales como la Estrategia Nacional de la Conservación del Jaguar y el Censo Nacional del Jaguar han consolidado a México como un país que ha tomado acciones en favor del futuro de la especie. En años recientes se han creado tres nuevas áreas de protección en las que habita el jaguar —la Reserva de la Biosfera Sierra de Tamaulipas, Bavispe en Sonora y la Reserva de la Biosfera del Caribe Mexicano— y los datos más recientes de los censos indican que la población de jaguares en el país va en aumento.

Tigrillo

El gato tigre, tigrillo, yaguatirica, caucel, maracayá o margay (Leopardus wiedii, antes confundido cómo Felis wiedii) es una especie de mamífero carnívoro de la familia Felidae ampliamente distribuido por América, desde México (con un registro en Texas, EE. UU.) hasta el sur de Sudamérica con poblaciones en Uruguay, Norte de Argentina y Sur de Brasil. Conocido como un gato​ nocturno, arborícola y solitario, vive principalmente en bosques caducifolios y perennifolios.

Tigrillo

Esta especie puede confundirse con el ocelote. Sin embargo, el ocelote tiene un tamaño y un peso mayores. Además, esta es una de las dos únicas especies con la capacidad de rotar el tobillo (la otra es la pantera nebulosa) para descender de los árboles con la cabeza hacia abajo como las ardillas. El nombre de “maracayá” procede del guaraní, este significa “gato”. En México se considera una especie en peligro de extinción.

Es muy similar al ocelote, con menor tamaño (entre 40 y 60 cm de cabeza y cuerpo) y un peso promedio de 3,5 kg. Ojos grandes y cola muy larga (puede medir más del 70% de la longitud de la cabeza y cuerpo). Estas son características de su adaptación para la vida arbórea.

Ocelote

El ocelote (del náhuatl océlotl) (Leopardus pardalis) es una especie de mamífero carnívoro de la familia Felidae.​ Se encuentra ampliamente distribuido en América principalmente en ambientes tropicales, donde se diferencia en numerosas subespecies.​ Puede confundirse con el margay o tigrillo (Leopardus weidii).

Ocelote

El ocelote se conoce también como jaguarcito’ (Chaco), manigordo (Costa Rica y Panamá), tigrillo (Colombia, Chiriquí), cunaguaro (en Venezuela), ocelote (en Colombia, Guatemala, México, Ecuador, Argentina, El Salvador, Perú y Chile), tigrecillo, ‘gato montés (en Bolivia y México), jaguatirica (en tupí jaguara (jaguar) + tyryk (escabullirse)), jaguarete´i o mbarakaja (en guaraní “pequeño jaguarete” o “gato” respectivamente) (en Paraguay), y gato onza (en Brasil). Es de notar que los nombres de ocelote y de tigre son compartidos, según las zonas, con el distinto y mucho mayor félido llamado usualmente jaguar (Panthera onca).

El ocelote es una especie de felino de mediano tamaño, con una longitud de cabeza y cuerpo de 70 – 90 cm, cola relativamente corta (30-40 cm, un 45% de la longitud de cabeza y cuerpo) y un peso en el entorno de los 11 kg. En Mesoamérica, es el tercer felino más grande después del jaguar y del puma, y el más grande de los pequeños felinos manchados, mayor que el caucel y el tigrillo.

Posee grandes orejas y gran sentido auditivo, con unos ojos grandes y expresivos. Las extremidades anteriores tienen cinco dedos y las posteriores, cuatro; las zarpas están provistas de almohadillas, que permiten al animal caminar sin hacer ruido, y con uñas largas, afiladas y completamente retráctiles. Esto último le resulta muy útil cuando no es necesario utilizarlas, como, por ejemplo, al correr, para evitar, de este modo, su deterioro. Tiene pelaje corto.

Sus ojos están muy bien adaptados a los cambios de luminosidad: las pupilas se contraen hasta formar una fina y negra línea vertical durante los días de mucha luz, pero se abren y se redondean en situaciones de oscuridad.

Puma

El puma, león de montaña o león americano (Nombre científico: Puma concolor)​ es un mamífero carnívoro de la familia Felidae nativo de América. Este felino vive en más lugares que cualquier otro mamífero silvestre terrestre del continente, ya que se extiende desde el Yukón, en Canadá, hasta el sur de la cordillera de los Andes y la Patagonia en América del Sur.

Puma

El puma es adaptable y generalista, por lo que vive en los principales biomas de toda América. Es el segundo mayor félido en el continente americano, después del jaguar, y el cuarto más grande del mundo, junto con el leopardo después del tigre, y el león. Su tamaño es algo mayor que el del irbis o “leopardo de las nieves”, aunque está más emparentado con los pequeños felinos, ya que, a diferencia de los grandes félidos del género Panthera, que pueden rugir, el puma ronronea como los felinos menores.

Como cazador y depredador de emboscada, el puma obtiene una amplia variedad de presas. Su principal alimento son los ungulados como el ciervo, en particular en la parte septentrional de su área de distribución, pero también caza camélidos como el guanaco y especies tan pequeñas como insectos y roedores. Prefiere hábitat con vegetación densa durante las horas de acecho, pero puede vivir en zonas abiertas.

El puma es territorial y tiene una baja densidad de población. La extensión de su territorio depende de la vegetación y de la abundancia de presas. Aunque es un gran depredador, no siempre es la especie dominante en su área de distribución, como cuando compite con otros depredadores como el jaguar. Se trata de un felino solitario que por lo general evita a las personas. Los ataques a seres humanos son raros, aunque su frecuencia ha aumentado en los últimos años.

El puma fue considerado una fiera peligrosa a partir de la colonización europea de América. Esta consideración y la progresiva ocupación humana de los hábitats del puma han hecho que sus poblaciones disminuyan en casi todos sus hábitats históricos. En particular, el puma fue extinguido en la parte oriental de América del Norte, con excepción del caso aislado de una subpoblación en la Florida. Se cree que este felino podría recolonizar parte de su antiguo territorio oriental. Con su amplia distribución geográfica, el puma tiene decenas de nombres y es mencionado con diversas referencias en la mitología de los pueblos aborígenes de América y también en la cultura contemporánea.

Gato Montés

El gato montés o lince (Lynx rufus) es un felino de mediano tamaño que pesa entre 5 y 12 kg. La coloración de la parte superior de su cuerpo puede variar de un color grisáceo a un café rojizo, y en la mayoría de los casos posee manchas en forma de tostones.

Gato Montés

El vientre y sus partes inferiores son siempre de un color más claro que el resto del cuerpo. En Florida, Estados Unidos, se han encontrado individuos melanísticos, es decir, que son totalmente de color negro. Las características que definen a los integrantes de este género son: su corta cola, de aproximadamente 15 cm de largo, y la extensión de pelo a manera de pincel en la parte superior de sus orejas.

Al parecer, esto último les sirve para captar con mayor precisión dónde se encuentran sus presas. A diferencia de otros felinos silvestres, es común observar a estos gatos sentados al lado de algún camino o vereda durante largo tiempo, para tratar de localizar posibles presas por medio de su agudo sentido auditivo.