164 años de la primera estampilla mexicana

Un día como hoy, 1º de agosto, pero de 1856 fue puesta en circulación la primera estampilla en nuestro país, con la imagen de Miguel Hidalgo y Costilla, iniciando así la historia de la filatelia en México.

Durante el gobierno del Presidente Ignacio Comonfort, se decretó un 21 de febrero de 1856 la impresión de las primeras estampillas postales, mostrando la efigie de don Miguel Hidalgo y Costilla y no fue sino seis meses después que la primera estampa postal viera la luz en nuestras tierras.

Fua Ignacio Comonfort quien decretó la emisión de la primer plantilla de estampillas postales de México.

El diseño y grabado era en cobre, sobre papel blanco unido de diversos gruesos.

Siendo el Administrador General de la Renta de Correos, Valentín Gómez Farías, propuso que el correo se convirtiera en un servicio público lo que lo convirtió en un hecho representativo, porque fue puesto a disposición de todos los habitantes cuando el servicio anteriormente era privado y costoso.

La estructuración del correo moderno fue la introducción de las estampillas y tomando como ejemplo el correo inglés, se implementaron los cambios.

La primera estampilla de México.

En la actualidad la emisión y el uso de las estampillas se han convertido en un símbolo de preponderancia y hoy por hoy a través de éstas imágenes que se pegan a las cartas, se glorifican los eventos importantes que acontecen el país y la identidad que han hecho historia en nuestro México.

Misma estampilla, distintos colores. Cada color daba a la estampilla un valor diferente.

Para clasificar el correo, se usaban tres tipos de sellos: Franco, era ya el envío pagado por el remitente; debe, se asentaba que el porte sería pagado por el destinatario y certificada, cuando se pagaba al depositar el envío, sumándole a esos sellos otras indicaciones: El tipo de transporte que sería utilizado, lugar de origen y peso.

La estampilla original fue impresa en hojas de sesenta ejemplares, cada una en diez hileras de a seis, para recortar a mano con tijera. El busto de Hidalgo se enmarca en un óvalo orlado; en la parte superior tiene la leyenda “Correos Méjico” y al calce su valor facial: medio, uno, dos, cuatro y ocho reales. En su impresión se utilizaron tintas azules, naranja, verde, rojo y lila, respectivamente para diferenciar el precio.

La impresión de esta emisión constó de cinco valores: ½ Real (azul), 1 Real (amarillo), 2 Reales (verde esmeralda), 4 Reales (rojo) y 8 Reales (lila), estas estampillas fueron validas hasta el 18 de abril de 1861, cuando se puso en circulación la Emisión de 1861 formada por 7 valores, para su impresión se usó el mismo diseño con la efigie de Hidalgo; para 1864 se puso en circulación por muy poco tiempo la Emisión Revolucionaria de Juárez, que tenía la efigie de Hidalgo de ¾ de perfil izquierda.

Durante el imperio de Maximiliano salieron de las prensas en la época de su corto gobierno: una Emisión de las Águilas Imperiales, y otra, la Emisión de los Maximilianos.

Con Maximiliano hubo primero una estampilla con el águila bicéfala, llamada ‘de las Águilas Imperiales’
La segunda estampilla del Imperio Mexicano, el Maximiliano.

Los términos timbre, sello y estampilla, se utilizan indistintamente para denominar a este pequeño trozo de papel, que, adherido a la carta, valida el pago y hace llegar a todo el mundo un mensaje de buena voluntad y amistad del país que lo emite.

En México, como en la gran mayoría de los miembros de la Unión Postal Universal, se acepta por consenso el término ‘estampilla’, que se diferencia de la denominación ‘timbre’, de origen francés y connotación fiscal, así como la de ‘sello’ utilizada en España y que en nuestro país corresponde más a una marca de acero o goma, que se coloca sobre la carta con la fecha de envío o recepción.

Dos cosas cambiaron para siempre el concepto de la carta: la invención del sobre en 1830 atribuida a un librero inglés de apellido Brewer y la aparición de la estampilla postal en 1840, porque a partir de esta última fecha, la historia del uso de las cartas se divide en época prefilatélica y época filatélica.