CRÓNICA FRONTERIZA

La Historia Liberal

Por: Andrés F. Cuéllar

Durante la Colonia se aceptaba que éramos uno de los reinos del Rey de España por lo que las fiestas cívicas eran el cumpleaños del Rey, la coronación del Rey, la Caída de Tenochtitlan. La virgen más festejada era la de Los Remedios que apoyó la conquista.

La presencia de los jesuitas como Carlos de Sigüenza y Góngora, Francisco Javier Cavijero, Miguel Sánchez nos convencieron que nuestras raíces no estaban en España sino en México. Nuestros héroes eran Cuauhtémoc y Nezahualcóyotl y no El Cid. La virgen de Guadalupe le fue ganando adeptos a la de Los Remedios. El nombre de Nueva España cada vez se usaba menos y el de México se fue generalizando hasta en España.

Nuestros héroes eran Cuauhtémoc y Nezahualcóyotl y no El Cid.

Claro que continuaban festejando oficialmente a Hernán Cortés y los monarcas españoles, pero a partir de entonces ya había dos formas de interpretar nuestra historia: La de los gachupines o peninsulares y la de los criollos. Irónicamente la mayoría indígena, por su falta de acceso a la escuela, libros en su idioma no participaron de este movimiento.

Durante la Colonia, ya había dos formas de interpretar nuestra historia: La de los gachupines o peninsulares y la de los criollos.

La imagen de que los frailes se preocuparon por la educación indígena con colegios como el de Santa Cruz de Tlaltelolco, solo fue un cerillazo, permitieron que personajes como Pedro de Alva Ixtlixochitl destacaran, pero pronto fueron historia.

Mucho menos nuestra ‘Tercera Raíz’ que fueron los negros o africanos, su condición de esclavos o trabajadores del campo estaban al margen de las corrientes culturales.

Conforme pasó el tiempo los acontecimientos que se presentaron tenían dos interpretaciones la liberal y la conservadora.