La ascensión al poder de Hitler

Hoy se conmemoran 86 años de la unión de los poderes de Canciller y Presidente de Alemania en las manos del III Reich Adolf Hitler

Un día como hoy, 2 de agosto, pero de 1934 Adolf Hitler asume la presidencia, el mismo día que el Presidente de Alemania. Paul Von Hindenburg moría a los 86 años.

Adolf Hitler acapararía todo el poder político posible en Alemania pues ya era Canciller desde 1933.

Adolf Hitler asumiría todo el poder político posible en Alemania pues ya era Canciller desde que el Mariscal y Presidente de Alemania Paul Von Hindenburg lo nombró el día 30 de enero de 1933.

La primera medida de Adolf Hitler, fue fusionar los dos cargos, el de Canciller y el de Presidente de Alemania. Adolf Hitler tenía ya los poderes de Jefe de Gobierno y ahora también los de jefe de Estado. De modo, que abandonaría, el nombre de Presidente de Alemania, por el del Führer (líder).

El estado alemán se convirtió en una dictadura y trituraba los principios democráticos de la República de Weimar.

Adolf Hitler ya había dado muestras de sus primeras intenciones antes de tener el cargo del Presidente del Reich. El 14 de Julio de 1934, días antes de morir Paul Von Hindenburg. Adolf Hitler abolió todos los partidos políticos, exceptuando el partido Nacionalsocialista. Esto convertía al estado alemán en una dictadura y trituraba los principios democráticos de la República de Weimar.

Un referéndum nacional en Alemania, celebrado el día 19 de agosto de 1934, certificó y perpetuó en el poder Adolf Hitler como Fuhrer del Reich.

Por si alguien no tenía claro que Adolf Hitler, ya era el hombre más poderoso de Alemania. Un referéndum nacional en Alemania, celebrado el día 19 de agosto de 1934, certificó y perpetuó en el poder Adolf Hitler como Fuhrer del Reich. Adolf Hitler se convirtió de esta manera. En la persona que concentraba el mayor poder, que jamás un dirigente político haya tenido en Alemania. Ni siquiera el Canciller alemán del siglo XIX. Otto Von Bismarck.

Las personas cercanas al presidente querían una relación más cercana a Hitler y los nazis. Hindenburg tenía desprecio por la anarquía de los nazis, pero finalmente accedió a apaciguar a los nazis con el levantamiento de la prohibición de los ‘camisas pardas’ de Hitler y cancelar unilateralmente los pagos de reparación de Alemania, impuestas por el Tratado de Versalles al final de la Primera Guerra Mundial.