El Sistema de gobierno del Tahuantinsunyo

Por Alfonso Delgado Díaz

El Tahuantinsunyo (Imperio Inca) es un ejemplo de cómo se formó el primer estado de bienestar en el continente americano, y como resultó efectivo su forma de organización política.

Los incas formaron la civilización más grande de América Precolombina. Su imperio, el más extenso del continente, abarcó los actuales países de Ecuador, Perú, parte de Chile, Argentina y Colombia; se le atribuye por formar el primer estado de bienestar en América.

Las legendarias ruinas de Machu Picchu

Siglos antes de que el Imperio Inca floreciera, en el Valle de México estuvo en su auge Teotihuacán (100 a.C.-750d.C.), que recientes investigaciones arqueológicas, han confirmado que fue la primera ciudad basada bajo la premisa del bienestar social, pues los teotihuacanos, a diferencia de otras civilizaciones de la Edad Antigua como los egipcios y romanos, gozaban de más privilegios e igualdad. Los grandes líderes de Teotihuacán, repartían las riquezas en la población, para la construcción de grandes plazas, basamentos piramidales, palacios y templos.

Las razones atienden a que sus residentes vivían en una forma de complejos multifamiliares de viviendas con pisos de yeso blanco, techos ornamentados y porches notablemente espaciosos y lujosos para el mundo de la época. Estos complejos prueban la teoría de que los habitantes de Teotihuacán vivían vidas económicamente más equitativas que cualquier otra ciudad mesoamericana conocida.

Más adelante, el Imperio Inca demostró una organización más sofisticada, compleja y llamativa, que incluso admiraron los conquistadores españoles. Con esto mencionado, hablaremos del sistema comunal, social y político que los incas tenían en su imperio: el ayllu.

El soldado español Pedro Cieza de León (1500-) dice: “Los incas no exigían más tributos de lo que podían pagar….., hicieron obras a favor de los pobres, tanto se ganaron la gracia que los más ancianos en tiempos difíciles daban fuertes alaridos en dirección al cuzco recordando los tiempos en que los gobernaba”. En 1553 el español De León se refiere a los incas de la siguiente manera: “Que por cierto no es pequeño dolor contemplar que, siendo aquellos Incas gentiles e idólatras, tuviesen tan buena orden para saber gobernar y conservar tierras tan largas, y nosotros, siendo cristianos, hayamos destruido tantos reinos.

Don Francisco Pizarro conquistador del Perú

Entre los incas, la mano de obra y el trabajo colectivo, fueron las claves para el éxito de una sociedad, la mano de obra permitía que se construyeran canales, caminos sólidos y fortalezas a favor del pueblo. La agricultura se convirtió en una actividad esencial, al igual que la ganadería, en la domesticación de camélidos como las llamas, alpaca y vicuñas. Tahuantinsunyo significa “Las cuatro regiones del mundo“. Las regiones son: Chinchansuyo al Norte, Cuntisuyo al oeste, Collasuyo al sur y Antisuyo al este en relación al Cuzco. La organización del Imperio Inca era rígida y vertical: en la cima estaba el Sapa Inca, era quien mandaba y se encargaba de tomar las decisiones en el estado.

En el segundo mando, se encuentran los suyuyoc-apu (jefes de cada uno de los cuatro suyos) que residían en la capital. El Sapa Inca tenía consejeros, que se encargaban de asesorar al gobernante en temas jurídicos, militares y religiosos. Imperio, se desplazaban funcionarios que en su calidad de veedores, informaban al Sapa Inca lo que ocurría en Imperio. El Sapa Inca gozaba de privilegios y lujos inimaginables, ya que era respetado y venerado, ya que tenía atributos religiosos entre los incas y era descendiente de Inti `Dios del Sol`.

Además de tener la libertad de escoger a sus mujeres y decidir qué hacer con ellas. Los habitantes del Tahuantinsunyo no vivían en pobreza, tenían techo y no había hambre. Cada suyo estaba dividido en provincias o huamani, cuyos límites coincidían a menudo con las fronteras étnico-políticas pre-incaicas y eran encabezados por los apo o jefes. Los huamani se descomponían a su vez en sectores o sayas al frente de las cuales estaban los tocricoc o gobernadores. Por último, las sayas se constituían a partir de un número variable de ayllus, el núcleo social básico andino al cual nos referiremos más adelante, donde la autoridad era ejercida por los curacas o caciques.

Cabe destacar, que en el Tahuantinsunyo los productos generados por el trabajo, eran repartidos entre todos. La reciprocidad y la redistribución fueron dos principios básicos en la organización de los incas era un mecanismo generado en las aldeas y pueblos, que permitía a los pobladores el intercambio, ayuda mutua y cooperación.

Mientras que las labores de agricultura, eran ejecutadas por todos los miembros del ayllu, y repartidas las actividades. La ausencia de población sin ocupación en ese entonces era evidente, los funcionarios incas abastecían a los ayllus con mercaderías obtenidas de otros lugares, a cambio de la producción local. Eso es lo que se llama redistribución, ya que el curaca representaba un intermediario entre la redistribución estatal y la reciprocidad comunal.

Las élites del Incario, estaban integradas por mercaderes, sacerdotes, funcionarios del gobierno mayores, así como los curacas y caciques, que eran agrupados por jefes de mayor rango. No obstante el esquema imperial varió, ya que los jefes principales aceptaron la preeminencia del Sapa Inca y reconocieron el nuevo ordenamiento estatal. El vínculo económico del ayllu, está representado por el trabajo común y el usufructo de la tierra.

El Lema del Imperio Inca: No seas mentiroso, no robes, no seas chismoso.

No obstante, no todo fue bueno en el Imperio Inca. Llegaba a tener fallas:

Por ejemplo en la aristocracia inca, había constantes pugnas por el poder, luchas internas, llegando al grado de cometer asesinatos, traiciones, envenenamientos, e incluso guerras civiles. Y la reciprocidad a la larga producía fallas irregulares en la producción, pues conforme la población aumentaba, se requería la necesidad de expansión territorial, aumentando la demanda, y afectando la cohesión familiar.

Y a diferencia de las culturas mesoamericanas como los mexicas, el Imperio Inca no se encontraba dominado en su totalidad por la religión, sino que la usaban como arma política para manejar las masas. Y en cuanto al servicio militar, era obligatorio, de tal manera de los hombres eran obligados a ser trasladados muy lejos por las campañas imperiales, para las invasiones y batallas. El Sapa Inca gozaba de privilegios y lujos como se mencionó anteriormente. Y existían restricciones en cuanto a la libertad para poder circular por el imperio.

La tercera clase social estaba integrada por el pueblo, agrupados de manera decimal y divididos en llactarunas, o habitantes de centros urbanos; mitimaes, o personas de hábitat ambulante; yanaconas, o trabajadores rurales, y huallavisas, o soldados rasos, que en época de paz se sustentaban trabajando como labradores. Las siembras y los productos de la población eran destinados a Inti, y la construcción de palacios y templos religiosos.

Referencias bibliográficas:

http://www7.uc.cl/sw_educ/historia/conquista/parte1/html/h72.html?fbclid=IwAR0VT1Mg4BZSeg3GKOP-e5tZnhAJR1dfLJErC-nEGeVsy0qKBxv0C1GyE8g

https://sites.google.com/site/derechoincaico2016/los-vinculos-en-el-ayllu?fbclid=IwAR06Hii6gY0dcyzC-8r6hp64TJ_nTu-4MiFSDfZ1gY0f7quE_KqQyBv-fYU

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-04-09/teotihuacan-mexico-historia-pobres_1545865/?fbclid=IwAR20ugjZ_0vn7ixO_Yd7d0Ga9keX_kfg5FvE8XacK0Cyzxs4KaV0EaF2XcI

El Nuevo Tesoro de la Juventud 8; Grolier, Editorial Cumbre, 1984, Páginas 13 y 14.