46 años sin la feminista de la literatura Rosario Castellanos

Durante 26 años Rosario Castellanos dedicó sus mejores momentos, los más lúcidos y los más plenos, a crear una obra que la expresara de cuerpo entero y que al mismo tiempo fuera un registro del mundo y del contexto social que le tocó vivir y hoy la recordamos a 46 años de su fatal desenlace en Tel Aviv.

Estos elementos inmersos en toda su obra han interesado a escritoras, especialistas e intelectuales quienes después de leer, analizar y reflexionar su obra llegaron a diversas conclusiones, que, a 46 años de su muerte, abren un nuevo tema de reflexión en torno a la figura de Rosario Castellanos: ¿fue una feminista feroz o una precursora que abordó temas que en su tiempo ‘eran impropios’?

¿Por qué vivimos?

Rosario Castellanos (Ciudad de México, 25 de mayo de 1925-Tel Aviv, Israel, 7 de agosto de 1974), se graduó de maestra en filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México en 1950 y más tarde en la Universidad de Madrid llevó cursos de estética y estilística.

Se inició en la literatura como poeta, pero su primer libro fue una novela: ‘Balún Canán’ que junto con ‘Ciudad Real’, su primer libro de cuentos ‘Oficio de Tinieblas’, su segunda novela, firman la trilogía indigenista más importante en la narrativa mexicana.

Reunió en 1972 su obra poética en ‘Poesía no eres tú’ y desde 1950 año que publicó su tesis ‘Sobre cultura femenina’ la escritora no dejó nunca de incursionar en el ensayo. De toda su obra, incluyendo su único volumen de teatro ‘El eterno femenino’, se desprende una clara conciencia del problema que significa, para su autora, la doble condición de ser mujer y mexicana.

Su primer libro fue una novela: ‘Balún Canán’.

“Lo que busco cuando escribo es descubrir cosas ¿Por qué vivimos? ¿Por qué vivimos de determinada manera? ¿Cómo podemos realizarnos?”, dijo Rosario Castellanos a Emmanuel Carballo en una entrevista publicada en ‘Protagonistas de la literatura mexicana’, un libro en donde el crítico literario revela que para él Rosario Castellanos fue una de las principales precursoras del movimiento de liberación femenina, no sólo por las ideas que expuso en sus textos sino por la capacidad con que desempeñó las tareas docentes, administrativas e intelectuales.

En una sociedad como la nuestra, organizada en torno a conceptos diseñados por los hombres para su propio beneficio, Rosario Castellanos desterró el lugar común de la inferioridad de la mujer respecto al hombre: su inteligencia, coherencia y aptitud para las letras estuvieron por encima de casi todos los miembros de su generación. Se habló de igual a igual, en ciertos aspectos, con escritores de sus años tan valiosos como el Jaime Sabines poeta y el Carlos Fuentes ensayista.

Una escritora que dio voz en medio a sectores que no la tenían

Para la poeta, narradora, ensayista y crítica literaria Dolores Castro Varela -quien además entabló una amistad entrañable con Rosario Castellanos desde el último año de secundaria- la aportación de la escritora a la literatura mexicana fue que dio voz en medio del ruido ensordecedor a los indígenas, las mujeres y los pobres; habló de temas ‘impropios’ en su época, como el injusto trato social y además dio a los escritores de su tiempo un ejemplo de cómo practicar todos los géneros literarios con maestría.

Temas a los cuales se introdujo sin tomar partido y convertirse en indigenista o feminista ciega. También expresó la necesidad de libertad en sus poemas, así como el dolor y el milagro de existir. Descubrió la injusticia y el anhelo de terminar con ella. Cantó al paisaje, a la amistad, al trabajo en Chiapas. En narrativa presenta su propia biografía en ‘Balún Canán’, una novela extraordinaria en donde revela una época, una historia y muchas formas de injusticia familiar y social.

Dolores Castro añadió que otra de las aportaciones de Rosario Castellanos es que ha influido en muchas escritoras (como ella a quien influyó en su vida y obra) por ser una mujer ejemplo de tenacidad en el cumplimiento de una vocación y por su fortaleza para defender principios elementales.

Una feminista descarada

Para la escritora, dramaturga, narradora, ensayista, directora de teatro y cine Sabina Berman, la aportación de Rosario Castellanos es que fue la primera feminista descarada entre las escritoras mexicanas que con un vigor y precisión intelectual aunada con una sensualidad se convirtió en una de las primeras mujeres, que, a través de la escritura, se hizo visible dentro de la cultura ‘machista’.

Rosario Castellanos tuvo la valentía de hacerse notar con su escritura, algo que era una gran prohibición para las mujeres en aquella época. También destacó porque se trataba de una obra influyente realizada por una intelectual que abordaba con valentía, precisión y alto nivel temas feministas.

Con su pieza de teatro ‘El eterno femenino’, Rosario pasa a ser una de las dramaturgas o dramaturgos más influyentes del idioma español ya que muestra su ambición intelectual.

Rosario destacó su lado feminista, pero no con ello quiero decir que es una escritora para mujeres, al contrario, posiblemente son los hombres los que hoy día tendrían más interés en conocer a una crítica tan exacta, como lo fue Rosario, de la cultura machista que enaltece la prepotencia.

La escritora añadió que otra de las aportaciones de Rosario Castellanos fue que desarrolló un teatro ensayístico crítico, protagonizado por una mujer, que se burla de las horas que las damas dedican a ‘verse bien’ para los demás y de la manera en que sacrifican su intelecto en aras del amor. Un teatro que va ‘destripando’ la identidad femenina culturalmente aceptada por la misoginia.

Con esa única pieza de teatro (El eterno femenino) Rosario pasa a ser una de las dramaturgas o dramaturgos más influyentes del idioma español. Aunque es una pieza ‘cucha’ y estructuralmente mal hecha, porque es como una silla con una pata más corta y otra más larga y el asiento desnivelado, etcétera, es una pieza destacada porque muestra su ambición intelectual.

Lo que afirma ahí, es que no hay un eterno femenino, una esencia femenina en sí y que la mujer se hace, no nace. Algo que aún hoy buena parte de las escritoras no se atreven a abordar al hablar de la condición femenina porque liman mucho las aristas y se disculpan con la cultura misógina que es la prevaleciente aún hoy en día en México y en el planeta”, expuso Sabina Berman.

Su técnica narrativa era original

Para la novelista, cuentista, y ensayista Rosa Beltrán, la aportación de Rosario Castellanos a la literatura mexicana es que fue la primera mujer escritora del siglo XX que utilizó como técnica narrativa la primera persona dentro de sus obras para hablar de temas que en su época eran indebidos: las jerarquías sociales, los blancos, los indígenas y el ser mujer, pero también para mostrar su postura contra el uso de las armas y la violencia.

Rosario Castellanos es pionera en muchos sentidos, pero principalmente porque es la primera que alcanza una repercusión pública, no solamente a través de los puestos de trabajo que obtiene y de su vida, sino a través de la repercusión de su obra como autora, periodista y profesora ya que hace escuela no solamente en las generaciones de jóvenes con los que trató personalmente, sino en todas las escritoras que vienen después de ella.

Aunque cada una de las autoras escriba de un modo distinto y tenga un estilo particular fue Rosario la que logró abrir brecha para las mujeres escritoras. El término feminista, que suele ser tan resbaladizo y huidizo, adquiere en la vida y obra de Rosario una repercusión más amplia porque habla de inclusión de los otros, algo impensable en su época.

Punta de lanza para otras mexicanas

Para la poeta, narradora y ensayista argentina radicada en México desde 1954 Mónica Mansour, la principal aportación de Rosario Castellanos a la literatura mexicana es que su trabajo de poesía abrió muchos caminos a las mujeres poetas, que, como ella, buscaban un lugar y un reconocimiento dentro de las letras mexicanas.

Gracias a ella se reconoció la poesía realizada por mujeres como un lenguaje extraordinario capaz de narrar cosas diversas y sorprendentes. Rosario Castellanos nos permitió conocer que el chiste de la poesía es la combinación del ritmo, las imágenes, los temas, todo, ya que si un poema está bien combinado resulta atractivo y si no, pues no.

Rosario Castellanos tiene un manejo del lenguaje extraordinario con el que logra comunicar lo que quiere y de la manera más eficaz para producir en el lector sensaciones que sólo a través de sus poemas se logran despertar.

Ella es una gran poeta dentro de la literatura mexicana y de la historia de la poesía mexicana, esto se debe a que tiene un manejo del lenguaje extraordinario con el que logra comunicar lo que quiere y de la manera más eficaz para producir en el lector sensaciones que sólo a través de sus poemas se logran despertar. Por eso es una de las poetas que hay que leer y releer infinitas veces ya que con cada lectura te enriqueces más.

Su muerte y el misterio alrededor de ella

A pesar de que oficialmente la escritora murió por choque eléctrico, se desataron desde su fallecimiento teorías que apuntan desde un suicidio hasta un posible asesinato. Por ejemplo, en el primer caso, se cree que esto pudo haber pasado por una supuesta depresión crónica.

La mejor versión de lo ocurrido nos la da un alumno de la poeta, el doctor y escritor Samuel Gordon, quien, en un homenaje a la chiapaneca, relata exactamente cómo ocurrió la muerte de Rosario Castellanos.

Él dice que ese día habló con ella y le comunicó que no lo podría ver porque iría a recoger unas mesas de bronce repujado que había encargado desde Siria. Pero dos horas y media después, el chofer de la escritora le llamó para comunicarle que había sufrido un accidente.

Al llegar a su residencia, ya la habían trasladado al hospital, donde lamentablemente la declararon muerta. Entonces, el chofer le contó que después de ir por las mesas, ella descendió del auto descalza y empapada de sudor, pues ya quería colocarlas.

Intentando hacer un espacio para poner una de ellas, decidió quitar una lampara que le estorbaba pero que estaba mal aislada, por lo que, al tocarla, recibió un fuerte choque eléctrico.

“El chofer estacionaba el carro en la cochera en reversa. Tardó varios minutos en ingresar a la residencia con las mesas para recibir instrucciones. Al entrar, se encontró con la terrible escena, a duras penas con el pie logró desconectar el cable, inevitable, ridículo, increíble. Por eso niego siempre tantas absurdas conjeturas”, comenta Samuel Gordon.

Es gracias a esta narración que podemos darnos cuenta que la muerte de Rosario Castellanos no estuvo envuelta en ningún misterio, simplemente fue un accidente aleatorio que puede sucederle a cualquiera. Y como dice Tanya Huntington, tal vez es eso lo que más nos parece inconcebible.

Lo que sí es un hecho, una realidad y para nada una ficción, es el gran legado que dejó esta escritora mexicana con historias y poemas que hasta la fecha siguen siendo vigentes por los temas que aborda: la opresión de las mujeres y los indígenas.

Con información de Sopitas, Secretaría de Cultura del Gobierno de México y Milenio.