Historiador presenta compilación sobre los fundadores de Matamoros

En la pasada sesión de la Sociedad Tamaulipeca de Historia, Geografía y Estadística de Matamoros, Tamaulipas A.C., el historiador y colaborador de PARADIGMA CULTURAL, Martín Rodríguez Arellano, presentó una extensa charla documental sobre la obra de Fernando Balandrano, quien llegó a Matamoros en 1928 para determinar la legal heredad de las tierras de la ciudad y para ello debió realizar el árbol genealógico de los habitantes.

El ‘Archivo Balandrano’ consta de varias cajas con información variada sobre el tema, la primera con información de actas de matrimonio y bautizos, lo cual se determina el origen familiar de los residentes; una segunda caja con 14 expedientes que contienen la genealogía y los deslindes de lotes, así como los nombres de las personas que tienen legítimo derecho de poseer tierras en los predios rurales de Matamoros; donde se encuentran, entre otros, el título de propiedad del predio de la ‘Caja Pinta’, de la familia Cisneros en su propiedad desde 1750 a 1770, sin precisar la fecha pero si el año de 1785 del acta de fundación del predio conocido como ‘Rancho de Nuestra Señora del Carmen’, que, a la muerte de Don Juan Cisneros, propietario del predio, no deja en su testamento la heredad de la tierra, cediéndola a Doña María Antonia Guajardo de Villarreal, quien pasa a ser la primera propietaria legal de tierras en Matamoros. A la muerte de Doña María Antonia, dividieron el predio en 3 secciones, mismas que se fueron vendiendo o cediendo a distintas personas que no precisamente fueron de la familia.

Con documentación gráfica, el historiador ilustró su presentación.

Otro de los predios de los que habló el historiador fue del lote conocido ahora como el Ejido ‘El Soliseño’ adquirido en 1784 por Don José de Hinojosa y Don José Antonio Solís, además de la relatoría del censo realizado por Balandrano físicamente en el Soliseño con las medidas de cada lote y sus poseedores legales.

Mostró imágenes de la construcción de una casa del Ejido Soliseño considerada patrimonio histórico de la nación y fundada el 5 de mayo de 1851 y que, en base a ello, se busca por parte de los historiadores, declarar al ejido como parte del patrimonio cultural de la nación.

Casa ubicada en el Ejido Soliseño, declarada patrimonio de la nación.

Habló sobre la fundación del predio de San Juan de los Esteros comprada por Don Ignacio Anastasio de Ayala en 1784 y cómo se divide en dos porciones a partir del 18 de marzo de 1794 cuando Calixto de Ayala –hermano de Don Ignacio Anastasio de Ayala– y Pedro López Prieto a Don Lorenzo de la Garza.

Además, hizo referencia del pleito que llevó cientos de años sobre la posesión de los terrenos del predio de San Juan de los Esteros, cuando Doña Juana Girón, viuda de Calixto de Ayala, en su testamento original, se declara dueña legítima del terreno y a su vez, decide respetar la decisión de su finado esposo de ceder porciones de tierra a los vecinos de la congregación, ya que para ese entonces existían casas particulares, así como oficinas del gobierno y justicia, además de una iglesia del clero local sin que la congregación hubiese sido legalmente constituida.

Martín Rodríguez Arellano, historiador que presentó la ponencia.

Comentó que su familia política la convenció de rectificar las cláusulas de la sesión dejando como único heredero a su cuñado, Don Juan Villarreal y ello provocaría que, por más de cien años, la familia de los Ayala (por parte de Calixto e Ignacio Anastasio de Ayala) pelearan por una indemnización que al final no les fue otorgada.

La designación de la legítima heredad de las tierras era el compromiso y la tarea de Fernando Balandrano

Por último, presentó información sobre los matrimonios y bautizos desde 1800 hasta 1904 que Fernando Balandrano compliara en sus archivos.

Al final de la presentación, los miembros de la Sociedad Tamaulipeca de Historia, Geografía y Estadística de Matamoros, Tamaulipas A.C. le felicitaron por su excelente trabajo de investigación y compilación.