5 beneficios de la relajación

Aun cuando no se sabe a ciencia cierta cuándo o porqué se celebra el Día Internacional de la Relajación cada 15 de agosto, lo cierto es que es una fecha popular y que se aprovecha por muchos para estar en un estado de paz y reflexión.

La relajación es mucho más que un estado psicológico agradable que podemos experimentar de vez en cuando sin ni siquiera habérnoslo planteado.

Por un lado, la relajación nos aporta varios beneficios que van más allá de la sensación subjetiva del bienestar y del placer. Por el otro, somos perfectamente capaces de crear nuestros propios momentos de relajación, sin esperar a que esta llegue cuando le apetezca, al margen de nuestra voluntad.

“Sin duda alguna, la mejor forma de relajarme, en lo particular es la práctica de yoga porque reúne todo esto” asegura Carlos Ferrato, experto en el tema de la yoga y la realajación.; asegura que además existen muchas maneras desde actividades físicas, meditación, ejercicios de respiración, aromaterapia.  .

Beneficios de la relajación

Existen varias técnicas de relajación que ayudan a entrar en este estado y son fáciles de aplicar en prácticamente cualquier situación.

1. Ayuda a concentrarse

Se ha comprobado que la relajación es una especie de ‘borrón y cuenta nueva’ en lo que respecta a nuestra capacidad para concentrarnos en una tarea. Por eso, por ejemplo, tomarse un descanso de cinco o diez minutos cuando estamos realizando una tarea complicada y que nos cuesta suele servir para que la terminemos más rápidamente que si no hubiésemos hecho esa pausa.

2. Nos ayuda a desconectar de preocupaciones inútiles

Es muy frecuente que, cuando notamos que en nuestras vidas hay problemas no resueltos, esta idea nos ronde la cabeza durante horas, sin que eso implique que hagamos algo para solucionarlo. De hecho, esa angustia nos puede llevar a ir aplazando el momento en el que nos ponemos manos a la obra con esa tarea pendiente, dado que intentamos alejar esos pensamientos de nuestra mente.

3. Nos vuelve más resistentes a los problemas de digestión

Una de las áreas del funcionamiento e nuestro organismo en la que antes se notan los efectos negativos de la ansiedad es la digestión. Como al entrar en el estado ansioso nuestro cuerpo se pone como prioridad reaccionar lo más rápidamente posible ante las exigencias del aquí y el ahora, deja de darle tanta importancia a los procesos cuya meta está situada a medio o largo plazo, y esto se nota en nuestros intestinos y estómago.

Por eso, saber relajarse ayuda también a no tener dolores de vientre, diarrea y problemas similares.

4. Ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro

Como hemos visto, si aprendemos a combatir adecuadamente la ansiedad, estaremos consiguiendo desencadenar toda una serie de efectos positivos sobre nuestra salud que se derivan de este hecho, a modo de reacción en cadena.

Esto es así porque se ha visto que el exceso de ansiedad acelera el desgaste de los tejidos del cuerpo una vez hemos dejado atrás el punto culminante de la juventud. Entre los 24 y los 27 años. Esto se nota sobre todo en la calidad de la piel, pero también en muchos otros órganos que no vemos directamente y cuyo funcionamiento se va entorpeciendo a medida que pasan las décadas.

5. Nos evita caer en conflictos inútiles

Muchos de los enfrentamientos, discusiones y peleas por las que pasamos a lo largo de nuestras vidas se deben a que no somos capaces de ver las cosas con perspectiva: considerar la posibilidad de que todo se deba a un malentendido, no dar pie a crear situaciones que no benefician a nadie, y, en definitiva, no caer en la lucha de egos.

Estar relajados contribuye a adoptar una postura más neutral y descriptiva acerca de lo que nos ocurre, y de esta manera evitamos más situaciones de drama que podríamos habernos ahorrado.

¿Cómo aprovechar estas ventajas para la salud?

Actualmente, existen varias técnicas de relajación que ayudan a entrar en este estado y son fáciles de aplicar en prácticamente cualquier situación en la que se disponga de un lugar sin muchos ruidos ni distracciones.

Preguntamos a Carlos Ferrato sobre ¿cómo podemos relajarnos en estos tiempos de pandemia con tantas distracciones en casa? y sus respuestas fueron muy interesantes:

“Muchos pensarían que quedarte quieto, no hacer nada o estar recostado te dará una renovación. 

Depende mucho de tu actividad en el día, no es lo mismo estar sentado largos periodos en una oficina sin moverte, o estar en labores del hogar, o estar organizando grupos de personas o ser la cara de una empresa y dar un servicio al cliente (que en este tiempo se encuentra con mucha demanda).

Aunque parezca increíble darte unos minutos de cerrar los ojos inhalar y exhalar profundo que ayudara a liberar la tensión pero funciona, además de poder observa la emoción que estas sintiendo y manejarla adecuadamente para no entrar en agresión que pueda aumentar la  tensión en tu ambiente con más personas.

Mucha de nuestra carga física se debe a mala postura que afecta la espalda alta (en el área de las cervicales y hombros) y espalda baja (zona lumbar y cadera). Por lo que podemos hacer estiramientos para salir de la rigidez y después movilizar un poco esa área para irrigar más sangre y oxígeno.

Si no tienes tiempo de moverte, pero tienes espacio y oportunidad, yo pondría un difusor ambiental con aceites esenciales de grado terapéutico.

Por ejemplo, si te sientes con la pila baja puedes poner menta. Quieres relajarte usa lavanda, ocupas concentración y creatividad naranja. (Hay muchos más aceites esenciales que puedes usar, solo ten cuidado que no tengan químicos añadidos que sean 100% puros). Hasta los puedes poner en tu auto mientras manejas.”

Entre estas, encontramos los ejercicios de respiración diafragmática, la técnica de relajación muscular progresiva de Jacobson, las técnicas de visualización, etc. Incluso la práctica del Mindfulness puede ser considerada un recurso para potenciar la relajación, lo cual no resulta extraño al recordar que esta se inspira en la meditación Vipassana procedente del Sur de Asia.

Relájate en casa y disfruta del Día Internacional de la Relajación.

Eso sí, la mejor manera de empezar a utilizar estas técnicas de relajación es recibir entrenamiento por parte de especialistas en la materia, ya sea en sesiones de formación con grupos como en el contexto de la psicoterapia ante problemas de ansiedad, depresión, adicciones, dolor crónico y otros trastornos.

Por último, le preguntamos a Carlos sobre ejercicios para relajarnos en casa y estas fueron sus recomendaciones

“Mucho de nuestro estrés está afectado por nuestra postura y la alineación de la columna vertebral y habría que estudiar cada caso en particular, pero podemos hacer algo de manera general que se te va ayudar.”

Atención en la respiración.

Sentado con ojos cerrados y sin encorvar tu espalda talvez puedes recargar por completo tu espalda hacia el respaldo del asiento sin cruzar manos y pies  ni piernas. Inhalas y cuenta mentalmente del 1 al 5 hasta llenar tus pulmones de oxígeno, y cuentas del 1 al 5 para exhalar todo el aire (con la practica puedes ir subiendo la escala hasta un nivel cómodo). Si tienes poco tiempo usa el temporizador de tu celular para que no estés presionado por el tiempo (mínimo 3 a 5 minutos máximo 10 mins).

Puedes hacer una torsión suave sentado en una silla, ambos lados (las torsiones, entre otros beneficios, activa al sistema nervioso y la tensión en los músculos cercanos a la columna vertebral)

Flexionarte sobre tus piernas, sentado en una silla; deja que tu cabeza, hombros y brazos caigan por gravedad hacia el piso (esto ayudara aliviar la tensión muscular en zona lumbar y  cervical)

Hacer medias flexiones sin extender demasiado las piernas. Coloca los pies a lo ancho de tu cadera y párate a una distancia de una silla o pared y flexionarte hacia el frente hasta que tus hombros y cabeza estén a la misma altura que tu cadera.

Con información de Avance Psicólogos y la Universidad ISEP y Carlos Ferrato