El Himno Nacional Mexicano, 166 años de su primera entonación en público

Primeros himnos:

Desde que se ganó la independencia, se compusieron himnos que ensalzaban la figura de Iturbide como el consumador de la lucha insurgente y después como Emperador, pero a la caída de este, se desecharon estos cantos, del primero que se tiene registro es el compuesto por José Torrescano en 1821.

Desde entonces, en medio de los conflictos entre liberales y conservadores varios himnos vieron la luz, pero entre tanto uno y otro bando ganaba o perdía se iban desechando.

Periódico ‘La República’ 1849.

Una de las razones más poderosas para componer un himno fue la dolorosa pérdida de más de la mitad del territorio nacional en 1848, por lo cual se precisaba de un canto que ejemplificara el patriotismo y la bizarría de los mexicanos al defender su patria, por tanto, entre 1849 y 1853 se hicieron cuatro convocatorias, en el periódico ‘La República’ editado en la Ciudad de México nos cuenta una de ellas y que es como sigue:

“La Junta patriótica de la Academia de San juan Letrán convoco a poetas para componer una pieza que se utilice como himno nacional, de los cuales se presentaron 16 composiciones, hubo dos que fueron seleccionadas, una de las más interesantes estaba bajo la contraseña No. 102 que dice el siguiente verso:

“Cuando vencido en la lid

Lloraba el pobre soldado

Le consoló haber lidiado

Cuerpo a cuerpo con el Cid”.

Los autores de estas dos piezas fueron los Sres. Andrés David Bradbura y Félix María Escalante.

No obstante, no ha encontrado la popularidad que se esperaba y no convence a muchos, habrá que convocar a otro concurso para escuchar nuevas composiciones que representes todo el heroísmo y valentía del pueblo mexicano y que inspire en los corazones de todos sus habitantes el amor a su país.

Una de las primeras convocatorias para el himno nacional mexicano.

Pues bien, la primera de estas convocatorias fue ganada por un músico austriaco y un poeta estadounidense, lo cual era lógico de esperarse, no fue para nada del agrado del público. Hubo propuestas de poetas cubanos, varios músicos italianos y hasta un checoslovaco, pero solo pasaron estas composiciones a ser rechazadas.

La última convocatoria fue lanzada el 12 de noviembre de 1853 por el Ministerio de Fomento, Colonización, Industria y Comercio del gobierno de Santa Anna, fue atendido por 26 poetas entre los cuales estaba Francisco González Bocanegra.

Una de las anécdotas más conocidas de Bocanegra, es que no estaba muy convencido de entrar al concurso, hasta que su novia Guadalupe González del Pino lo encerró en una habitación advirtiéndole que no lo dejaría salir hasta que no compusiera algo de los cual valiera la pena para concursar, cuatro horas más tarde, Bocanegra le pasaba por debajo de la puerta lo que sería el himno nacional mexicano. Cabe mencionar que la familia de Bocanegra de origen español tuvo que abandonar el país en 1829 por la expulsión de los españoles por orden de Guadalupe Victoria y no regresarían hasta 1836, cuando España reconoció la independencia de México.

Ahora, ya teniendo la letra, faltaba la música, y es aquí donde entra Jaime Nunó, también de origen español, inició sus estudios musicales en Barcelona, gano una beca para estudiar en Italia, hasta 1851 viaja a Cuba como director de la banda de música de la Reina de España donde conoce a Santa Anna, en ese entonces exiliado y lo invita a México para dirigir las bandas militares cuando ocupa por undécima y última vez la presidencia, lo cual coincidió con la convocatoria para escoger la música del himno, de la cual Nunó resulto triunfador.

Así pues, teniendo letra y música el himno nacional mexicano fue interpretado por primera vez en público un día como hoy, 15 de septiembre, pero de 1854 celebrándose 166 años de aquel acto trascendental en el Teatro Santa Anna (luego Teatro Nacional de México) hoy desaparecido para construir la actual Avenida 5 de mayo esto en el año de 1901.

La dirección de la orquesta corrió a cargo del compositor italiano Giovanni Bottesini, los solistas fueron la soprano Claudina Fiorentini y el tenor Lorenzo Salvi.

Cuando los liberales depusieron a Santa Anna, el himno nacional corría el peligro de desaparecer como sus predecesores, no se suprimió, no obstante, se hizo caso omiso de este himno.

No sería hasta el gobierno del General Porfirio Díaz para que el himno nacional mexicano fuera tomado en cuenta para ser interpretado en ceremonias oficiales.

En su 50° Aniversario se invitó a Jaime Nunó para conmemorar tan magno acontecimiento, el cual Matamoros tuvo el privilegio de que esta interpretación tuviera lugar en el Teatro de la Reforma, inaugurado en 1866 a réplica del Teatro de la Ópera de París y uno de los más adecuados en todo México para tal acontecimiento.

Fuentes AHM/Hemeroteca histórica/Caja No. 2/Exp. 12 La República 1849

Recuperado de: musicaenmexico.com.mx/Breve historia del himno nacional mexicano y sus creadores