CRÓNICA FRONTERIZA

La Revolución y la Historia

Por: Andrés F. Cuéllar.

En toda Revolución los que triunfan inician una campaña de desprestigio contra el gobierno que derribaron, en este caso el de Porfirio Díaz, y justificar su triunfo.

Cuando termina toda revolución el país se encuentra peor que cuando empezó por la gran destrucción de propiedad los miles de personas que se dedicaron a combatir en lugar de trabajar, los muchos muertos y los que tuvieron que emigrar. Por ello tratan de convencer a la sufrida población de que se vive mejor que en tiempos de la reacción. Generalmente, toman el poder, jóvenes vibrantes que con su entusiasmo hacen cambios para justificar su triunfo.

Si alguno expresara que se estaba mejor en régimen anterior al conflicto es acusados de reaccionario y no se les permite hablar. Es la época en que se escriben las memorias como Ocho mil Kilómetros en Campaña de Álvaro Obregón, Viva Madero de Francisco L. Urquizo. y los varios libros de Calzadíaz Barrera, John Read y muchos otros.

Mariano Azuela.

Además, en México surgió todo un género literario que se llamó Novela de la Revolución Mexicana iniciado por Mariano Azuela, Nely Campobello Rafael F Muñoz José Vasconcelos, etc. que relatan si visión de la Revolución, pero como son novelas gozan de mayor libertad.

Hubo otro fenómeno: un grupo de historiadores como Artemio de Valle Arizpe y Luis González Obregón que para evitar ser acusados de reaccionarios escribieron sobre la Colonia y así tenemos libros como el de la famosa Güera Rodríguez, Virreyes y Virreinas, Leyendas de las calles de México.

La Güera Rodríguez

Otro problema más serio es que se fueron distanciando las relaciones con la Iglesia Católica. El presidente Madero congruente con sus ideas democráticas estimuló la creación del Partido Católica Nacional con su periódico El Tiempo, además don Trinidad Sánchez Santos dueño del periódico El País que ostentaba como subtítulo: Diario Católico pertenecieron a la mayoría de los medios que se dedicaron a denigrar a Madero.

Artemio de Valle Arizpe.

No hay estudias, que yo sepa, del por qué las causas de los carrancistas fueran tan anticlericales. En Monterrey hubo quema de confesionarios estimulada por el Gral. Antonio I. Villarreal, y aunque villistas y zapatistas no fueron anticlericales, tampoco sintieron interés por proteger a la Iglesia Católica. Para colmo la propia Iglesia no estimulaba el diálogo y conciliación, en Rusia triunfaba la Revolución bolchevique que se declaraba materialista y atea lo que creó en muchos países un ambiente de confrontación.

En resumen, podemos decir que este período proporcionó buenas fuentes para la historia pero no importantes obras históricas con excepción de la Colonia.