La Leyenda Negra en Inglaterra

Por: Ernesto Israel López del Campo

Reseña a Maltby, W. S. (1982). La leyenda negra en Inglaterra: desarrollo del sentimiento antihispánico, 1558-1660. México: Fondo de Cultura Económica, 181 páginas.

El historiador estadounidense William S. Maltby, profesor en la Universidad de Missouri, ha redactado las obras más destacadas sobre la Historia de España, como El Auge y Caída del Imperio (2008), la biografía del Duque de Alba (1981) o La Leyenda Negra en Inglaterra, libro que reseñamos. Hay que reconocer que Maltby busca con esta obra mermar la difusión que ha tenido la Leyenda Negra en la academia inglesa, y desentrañar sus orígenes.

Los orígenes de la Leyenda Negra, se remontan desde Guillermo de Orange, porque el Imperio Español conquistó esos lares, al mando del Duque de Alba, junto con el gran ejército de los tercios españoles. España expande las letras de Cervantes por Europa. Cabe recalcar que uno del imperio depredador, como lo fue el holandés, no logró expandirse, había una dialéctica de imperios dado que se disputaban rutas comerciales importantes. Maltby define la Leyenda Negra al comienzo de su libro en estos términos:

«la opinión según la cual en realidad los españoles son inferiores a otros europeos en aquellas cualidades que comúnmente se consideran civilizadas» (9).

Así como en Italia, el Imperio Español junto con el mítico ejército de los tercios españoles conquistan las importantes regiones para el comercio de las monarquías, con esto se logra una expansión importante para la filosofía, la ciencia. También se difunde la información exacerbada de la Leyenda Negra por Pedro Gicardini, donde a los españoles se les menciona como impuros católicos, porque convivían con judíos y musulmanes. Con esto trataron de resquebrajar la imagen del imperio.

En Inglaterra, Enrique VIII fue el monarca artífice de fracturar las relaciones con la Iglesia Católica. También ordenó la persecución de feligreses católicos en Inglaterra e Irlanda. Fue el fundador de la religión anglicana y da comienzo a una interminable dialéctica de estados con el Imperio Español. Su hija Isabel I comanda una estrategia comercial mediante sus piratas Walter Raleigh, Francis Drake y John Hawkin, que hurtaron la mercancía que llevaban los galeones españoles.

Como señala Elvira Roca Barea (Roca Barea, M. E., 2017), la existencia de un paralelismo acusado entre los imperios de España y Estados Unidos y sus respectivas leyendas negras había sido ya percibida por algunos autores. Citando a Maltby, señala que para los estadounidenses el estudio de este prejuicio tiene un interés mayor aún porque «en más de un aspecto la posición de Estados Unidos se asemeja a la de España en el siglo XVI. Blandiendo un poderío enorme en defensa de un ideal esencialmente conservador, se encuentra como blanco del odio y los celos tanto de amigos como de enemigos. Nadie que lea los periódicos podrá dudar de que las naciones del mundo están compilando una nueva leyenda negra ni de que Estados Unidos es la presunta víctima. Como España, Estados Unidos ha disfrutado de un poderío mundial; como España, se ha permitido llevar la autocrítica hasta el extremo; y a la postre, su destino puede ser el mismo. También Estados Unidos puede vivir para ver olvidadas sus glorias y desacreditadas sus más grandes realizaciones por el talento de sus enemigos» (16-7).

El filósofo español Gustavo Bueno, en su obra España frente a Europa, utiliza la definición de imperio depredador (el término «imperio heril» de Francisco de Vitoria), y da tres ejemplos de monarquías: inglesa, holandesa y francesa, porque solamente cambiaron la estructura económica y extrajeron los recursos naturales como lo fueron las

colonias India, Indonesia, Marruecos, Sudáfrica, Canadá, Australia, donde no hubo un mestizaje, se exterminó con la población de indígenas que vivían en esas regiones.

Como señala el filósofo Gustavo Bueno, sobre la distinción de imperio depredador y generador, la diferencia entre los imperios que, como el macedonio, el romano, el carolingio o el español, exportaban allí donde iban sus tecnologías (políticas, lingüísticas, culturales, económicas, mercantiles, religiosas, etc.) y hacían partícipes de su empresa a la población; frente a los depredadores que, como los británicos, los franceses, los holandeses o los portugueses, no solo no compartían sus avances, sino que los usaban en exclusiva para exterminar la realidad que habitaba en el territorio intervenido. Un rasgo fundamental del imperio depredador es el de no mezclarse jamás biológicamente con la población aborigen del espacio ocupado, algo que ha caracterizado puritanamente al imperio inglés, que colonizó Norteamérica «en familia», al viajar los colonos siempre con sus esposas, y mantener en reservas, recintos o guetos a la población nativa. (Bueno, G., 1999, 465-6).

El Imperio Británico en las independencias de América del siglo XIX financió a Simón Bolívar y San Martín, para agrietar lo que fueron los virreinatos que conformaron el Imperio Español, para poder explotar los recursos naturales, contrarrestar la potestad que tenía España, y los avances científicos y técnicos que habían transformado a Europa, después de las independencias de la Gran Colombia o Argentina. Así, las nuevas repúblicas contraen deudas, a partir de que reciben financiamiento de los bancos ingleses.

La obra Historias de las Indias de Bartolomé de las Casas fue utilizada por el imperio holandés del Monarca Guillermo de Orange, dado que le dio una gran difusión durante su reinado. Fue impresa a gran escala para difundir la Leyenda Negra por el resto de Europa. Es importante recalcar que la mayoría de datos que se obtuvieron fueron exacerbados por parte de Bartolomé, dado que se la pasaba más tiempo en el encierro, pero esto sirvió para propagar la Leyenda Negra hasta nuestros días.

Este caso afecta en Iberoamérica, cuando nadie habla de la obra misionera de los hermanos jesuitas al establecer hospitales, escuelas, universidades y la investigación científica que se dieron en los virreinatos como la Nueva España y Lima, en los territorios conquistador por Holanda, en Indonesia, Sri Lanka, Malacá, Antilas, Surinam, no instituyó universidades, hospitales, o investigaciones científicas en aquellas regiones, dado que solo se dedicaba a exportar esclavos de África.

Es importante recalcar que la dialéctica de Estados, se fue desarrollando de manera en que el Imperio Español generador descubrió América, se instaura nuevas rutas comerciales; fue trascendental para Europa, el imperio holandés quería el control del comercio, además que había una confrontación religiosa emanada de la separación de Martín Lutero de la iglesia católica, en Alemania, es considerable este rompimiento porque, instaura nuevas religiones que derivaron en protestantes (luteranas, calvinistas, presbiterianos, quackeros), a la vez que esto influye más en la información que se esparce contra la religión católica, al establecer una imagen de bárbaros a los españoles, la cual la información se exageró de supuestas batallas que se dieron en el mar con los galeones españoles, por las capturas que se dieron por parte de los marinos españoles que hacían de los barcos holandeses.

Huelga mencionar que Bartolomé de las Casas fue uno de los principales artífices de la Leyenda Negra, pero no fue el único español que exacerbo las estadísticas en el virreinato, para poder desentrañar cual era el objetivo de los distintos escritores para sucumbir al Imperio Español, pero en las siguientes páginas describiremos cada uno, como se desarrolla este tema importante durante la historia desde 1558 hasta 1660.

Los Estados Unidos tienen una gran tradición literaria española; la influencia de Miguel de Cervantes Saavedra, reconociendo que influyó en Edgar Allan Poe, como las grandes obras escritas por Ernest Hemingway que hablan de la gran historia de lo acaecido en España, la novela que describe lo sucedido en la Guerra Civil Española, los historiadores estadounidenses que escribieron obras biográficas de los grandes monarcas, también de lo ocurrido en grandes batallas. Se escribió también grandes prosas de los poetas estadounidenses que describían lo que significa España, después de cooperar en la independencia de las trece colonias, también como un personaje histórico como Bernardo de Gálvez lleva el nombre de una ciudad en Texas, llamada Galvestone, quién es recordado en esos lares como un gran prócer para la historia de España y de Estados Unidos (López del Campo, E., I., 2020).

Es importante destacar que, en la historia de los Estados Unidos de América, hubo una gran unión después de la independencia de las trece colonias, pero aún todavía no era relevante la nueva nación en la Historia, no era un enemigo para España. Así, se produjeron grandes intercambios comerciales, culturales, tienen la presencia de arquitectos españoles en la construcción de edificios en las grandes ciudades norteamericanas. Unos siglos después tuvieron un conflicto por los últimos países como Cuba, Puerto Rico y Filipinas, que estaban en posesión imperial de España. Mark Twain escribió artículos acerca de la invasión a Filipinas, no estaba de acuerdo en cómo resquebrajaron la historia, en cómo influyó en Manila con sus grandes construcciones arquitectónicas, las universidades que fundó, el español era el segundo idioma importante que se hablaba. Todo eso se borró de un plumazo, era el ocaso de la gran Historia que tuvo el Imperio generador español. Ahí se produce el comienzo del interés por parte del imperio estadounidense por subyugar a Iberoamérica para extraer sus recursos naturales.

Mencionaremos en las siguientes paginas acerca de cómo el imperio inglés utilizó distintos escritores españoles para difundir la Leyenda Negra, cómo los intereses económicos que tuvo influyeron para esparcir leyendas y hechos falsos, por los recursos naturales que tenía en América y Asia y para controlar las rutas comerciales.

La Leyenda Negra en Inglaterra da comienzo con Enrique VIII, cuando hacen una persecución a los católicos irlandeses. Era importante acabar con la influencia de la Iglesia Católica en el Reino Unido, además que había una cercanía con Irlanda por parte del Imperio Español, la heredera al trono del imperio británico Isabel I, mandó a los piratas Sir Francis Drake, Walter Raleigh, de rapiñar la mercancía, recursos naturales que tenían los galeones españoles, para poder proseguir con las exploraciones, y mandar capital a las colonias que tenían, hubo una gran batalla desarrollada en las costas inglesas, cuando Pedro Menéndez de Avilés (Avilés, 15 de febrero de 1519 – Santander, 16 de septiembre de 1574) un gran militar y marino español quiso invadir el Reino Unido, pero fue derrotado por el ejército británico, esto reforzó la idea de que los españoles eran unos salvajes, que solo estaban sedientos de tesoros, y que solo veían la manera de extraer recursos.

La obra Los Mártires de John Foxe (1516-1587), fue uno de los libros que sirvió para fomentar la opinión que tenían los ingleses sobre los feligreses católicos. Su obra influyó también en la manera en que los españoles fueron vistos por las religiones protestantes. Es relevante mencionar que, en estos temas, muchas veces las historias contadas y escritas en esas páginas fueron tergiversadas, con datos que hacían acrecentar la opinión que tenían los países que tenían una fuerte enemistad, ya que fueron conquistados, dado que los pueblos que se enfrentaban con los españoles daban versiones distorsionadas.

Sir Francis Drake, uno de los piratas que eran relevantes para la reina Isabel I de Inglaterra al comandar los ataques a los galeones españoles, era uno de los importantes difusores de la Leyenda Negra, dado que hacia relucir que cuando eran capturados sus tripulantes, estos eran tratados de una manera feroz por parte de los almirantes españoles. Pero todo esto no se corroboraba. Hay que explicar cada una de estas acciones que repercuten en la geopolítica.

Retomando la definición que el historiador estadounidense William S. Maltby tiene de la Leyenda Negra citada al comienzo, la opinión según la cual en realidad los españoles son inferiores a otros europeos en aquellas actividades comúnmente consideradas civilizadas. Es destacable que el historiador mencione la relevancia que tuvo Julián Juderías en escribir acerca de la Leyenda Negra, y reconocer que en España no trataba de mermar la influencia que tiene en su población en cuestiones históricas. De hecho, Maltby destaca a Juderías como uno de los primeros escritores en hablar con el término de Leyenda Negra. Fuera del entorno hispánico, destaca al sueco Sveker Arnoldson, que hizo investigaciones sobre las raíces del antihispanismo en Europa. Los Orígenes de la Leyenda Negra es una obra fundamental que se tiene que consultar para entender cómo se fue estructurando esta leyenda, en cada uno de los países en los que se difundió desde el siglo XV. Arnoldsson divide la etapa italiana en dos etapas bien diferenciadas: la época antiaragonesa y la antiespañola propiamente dicha. En consonancia con Arnoldsson, unos años más tarde Maltby rechaza la idea de que «el antihispanismo casi universal» tuviera un solo origen. Critica que se dé prioridad a «un grupo de fuentes a expensas de otros fundamentando su selección en el seductor principio de la cronología» (14).

Las valiosas fuentes de la Leyenda Negra son cuatro escritores menciona el historiador estadounidense; Mártir de Anglería, Gómara, Zarate y las Casas, de donde han sacado la mayoría de otros historiadores sus relatos acerca del descubrimiento de América. También influye en las fábulas de sus narraciones de Garcilaso de la Vega, en Perú resultaban que cuando eran contadas eran similares a lo que escribió Bartolomé de las Casas, vamos hilando cada uno de los relatores sobre que han ufanado el nombre de España, los relatos de John Hawkins sobre las indias occidentales después del combate contra San Juan de Ulúa, resurge los relatos contra España y un sentimiento antihispánico, también menciona sobre el espía inglés James Wadsworth contaba que los españoles solo eran ateos y que solo se valían del papa en sus particulares ambiciones de recursos naturales y utilizaban a la religión católica para subyugar a sus súbditos para seguir conquistando otras tierras.

Vemos en las descripciones anteriores acerca de como se ufanan los ingleses de los españoles para acrecentar su imagen, el imperio inglés como son unas personas realmente superiores al resto de los otros imperios que comandaban importantes rutas comerciales y tenían un desarrollo económico menor, que el del Imperio Español.

Es muy importante señalar cómo el historiador estadounidense remarca los distintos conceptos que escribe sobre la Leyenda Negra, pero también cómo va estructurando en el libro, cómo influyó cada uno de los países en Iberoamerica para ser difundida, para tener un sentimiento antihispánico lograr mermar la identidad que pudiera ser un fuerte aliciente contra la influencia estadounidense en estos lares, dado que los recursos naturales, han sido importantes para los países de origen británico. Se va construyendo desde la academia para influir a los movimientos de izquierda fundamentalista, que difunden conferencias en las universidades públicas de América. Hay que recalcar que se le da demasiada difusión en los canales de televisión pública, libros de historia, etc. Este sentimiento de odio a lo que converge del Imperio Español ha dado su efecto en países como Bolivia, Venezuela, Chile actualmente quitando las estatuas de los exploradores de Pedro de Valdivia, Pizarro, etc.

Huelga a decir que Samuel Clark, fuente de John Foxe, describe los hechos que se desarrollan de una manera exagerada. Comenta que los detenidos ingleses eran torturados por los españoles, porque se hablan de los latigazos que tenían los detenidos. Supuestamente es lo que comentaba John Foxe sobre esta supuestas detenciones, cuando en realidad se acordaba que no recibían mas de 200 latigazos. Era de una increíble imaginación al momento de relatar, pero es interesante cómo el historiador describe este tipo de acontecimientos que acaecían en las batallas entre el ejército británico y los españoles, como el inglés Sir Edward Coke, que basándose en un escrito acerca de que las supuestas ambiciones de Isabel I, acerca de lo que sucedía en España y cómo se resquebrajan la cristiandad por parte de los monarcas españoles, estos relatos eran tomados de lo que supuestamente acontecía en el Imperio Español.

Quiero resaltar lo anteriormente escrito en el artículo, sobre los relatos de los almirantes ingleses y de cómo se exageraban cuando se redactaba en los distintos libros que se hablaba del tema de la Leyenda Negra española. A este respecto, es relevante lo que menciona el historiador estadounidense William S. Maltby, a propósito del episodio más ensalzado por la historiografía inglesa, la Armada Invencible:

La armada fue el episodio más importante de una guerra que tan pronto se intensificaba como quedaba latente; y ello durante dos largos siglos. Ingleses y españoles no se encontrarían luchando por la misma causa hasta los días de Napoleón, y aun entonces, por un breve periodo. Durante aquella prolongada  época, nuevos conceptos del carácter español tuvieron escasa oportunidad de desarrollarse, y todo estudio del antihispanismo tienen que revisar no sólo los orígenes, sino también las ocasiones en que se sacaron a colación dichos orígenes. La única excepción a esto abarca un fenómeno bien conocido del siglo XX. En toda lucha prolongada entre dos potencias, en la gente suele desarrollarse un interés involuntario por el enemigo y por la sociedad que lo produjo, Esta curiosidad es en gran parte hostil, enfocada al descubrimientos en los puntos débiles, y a su servicio se ponen «expertos» de una otra índole, que aseguran disponer de un conocimiento íntimo de los secretos del enemigo. A todo el mundo le encanta una revelación, y los que están dispuestos a hacerla tienen asegurado un público. Las implicaciones ideológicas de la guerra con España determinaron que un abasto exuberante de esa información interna pudiera manar de quienes no hacen de la coherencia una virtud, y que cambian de bando según lo dicten la conciencia o la necesidad. Los motivos de estos hombres fueron muy variados, pero cuando ellos o sus escritos llegaron a Inglaterra, sus sentimientos casi siempre eran los mismos . Y esto era de esperar. Los que han dado el paso difícil, y casi siempre mal visto, de renunciar a una nación o una causa, inevitablemente debe sentir, la necesidad de justificar su conducta.

Aun en los casos en que su sinceridad está fuera de toda duda, estos esfuerzos suelen contener una condenación de sus antiguos amos. Así, los hombres que se volvieron contra España se unieron atacando a un solo país, sino también a sus gobernantes y a su religión como un monstruoso engaño, capaz de cualquier enormidad. De estos peregrinos, el más celebre fue Antonio Pérez (112).

Es importante resaltar en el libro las distintas etapas de las que se habla de la Leyenda Negra, como se fue desarrollando por los autores antes mencionados, y como se divulgó en el mundo para poder resquebrajar la gran historia tan rica que tiene España, el fruto del odio hoy en Iberoamerica, se ensalza cada día, podemos recurrir que en el 2017, el acalde de la ciudad de los Ángeles decidió retirar las estatuas de exploradores españoles, pero tenemos que retrotraernos siglos atrás menciona el historiador que el fruto de los ingleses hacia los españoles, queda remarcado cuando empieza las grandiosas batallas, Cromwell escribe en sus relatos acerca de como odiaba a los feligreses católicos, pues para él eran inmorales, impuros. Esto acrecentó la imagen que se tenía sobre la Iglesia Católica. Pero también la historia de las relaciones entre España e Inglaterra entró en una nueva fase con Jacobo I.

Jacobo I era un monarca muy educado, no quería iniciar una guerra contra España, dado que era un monarca con visión pacifista. Quería firmar el inicio de una gran amistad con la monarquía española. Inglaterra fue incapaz de intervenir en la Guerra de los Treinta Años, así que el monarca evitó intervenir en un enfrentamiento tan cruento. Mencionaban que las relaciones que se querían reiniciar con España iban en contra de los deseos de los ingleses por todo lo que conllevaba en la historia, de una dialéctica por el comercio. Era importante recalcar que esto era inconmensurable para todos los británicos después de toda las narraciones vertidas por los ingleses. Jacobo I estaba dispuesto a llegar acuerdos comerciales con España, estaba en contra del todo sentimiento antihispano desarrollado por Isabel I. Como señala Robert Tressell, quien tenía una gran visión sobre los españoles, bien avanzado el reinado de Jacobo I la sociedad estaba enfadada por no lograr enfrentar a España, porque se bloqueaba el comercio con los virreinatos de América.

Carlos I rey de Inglaterra acervó más el odio contra los españoles por todo lo que pasaba con España, con los relatos de las supuestas cruentas represalias por parte de los españoles en los Países Bajos. Esto logro que el odio inglés hacia los españoles funcionara muy bien, para enarbolar el patriotismo británico y la supuesta grandeza en su armada.

Es importante lo que relatamos en esta reseña, sobre lo que escribió el historiador William Maltby, sobre cada uno de los personajes que escribieron acerca de la Leyenda Negra, es importante relucir lo que aportaron para enarbolar el sentimiento antihispano. Es interesante cómo lo explica en sus investigaciones, que se desarrollaron en cada etapa de las monarquías existentes que eran principales imperios. Detalla cada momento histórico, va escribiendo una cronología de cómo van fortaleciendo esta Leyenda Negra para alterar los grandes pasajes históricos de los que quieren borrar de lo que fue España. Es relevante leer los materiales que hablan acerca del tema, que tratan de ser un antídoto a las decisiones geopolíticas que tratan de que sucumba la presencia hispana en el  mundo, especialmente en los Estados Unidos, pero también busca que se resalte las grandes hazañas de los exploradores, científicos, filósofos, historiadores, que formaron la grandeza de los restos del imperio que aun florecen en esta España, resquebrajada.

BIBLIOGRAFÍA CITADA.

Bueno, G. (1999). España frente a Europa. Barcelona: Alba.

López del Campo, E. I. (2020). La herencia española en los Estados Unidos. «Reseña» a Fernández Flórez, D. (1981), La herencia española en los Estados Unidos. Barcelona: Plaza y Janés, 318 páginas. Revista Metábasis, Nº 5, 77.81.

Roca Barea, M. E. (2017). Imperiofobia y leyenda negra. Roma, Rusia, Estados Unidos y el Imperio español. Madrid: Siruela.