Las fuertes convicciones y peores dudas de una adolescente

Como parte de las propuestas de este año dentro del XXXIX Concurso Estatal de Teatro Rafael Solana, el día de ayer se presentó en el Centro de las Artes de la capital tamaulipeca, Victoria, la puesta en escena Hikikomori 2.0, original del dramaturgo Enrique Olmos de Ita y bajo la dirección de Graciela Vergara.

La obra, producción del grupo Serendipia Teatro de Reynosa, Tamaulipas; contó con las actuaciones de Angie Isabel Banda López como la joven Mara de 14 años; Graciela Vergara como la Mara de 24 años y Bárbara Anzaldúa Salazar que da vida a Alba.

Las tres reynocenses cautivaron al público en su presentación.

Utilizando las nuevas tecnologías, Graciela Vergara nos adentra en el mundo del manga con un divertido video y una sencilla decoración que fuerza la imaginación del espectador para imaginar tanto una recámara, un salón de clases y un distópico sitio donde pasado y presente se encuentran.

El presente ve su pasado y analiza, narra y profundiza sobre su época adolescente.

Mara, una jovencita de 14 años, hija de una familia de recursos si no precarios, si suficientes para dar una buena vida a sus dos hijos, estudia en una Escuela Secundaria Técnica oficial donde es feliz en compañía de su mejor amiga, Alba, con quien comparte su afición por la cultura japonesa.

Las amistades forjadas son de gran valor, la compañía de Alba (izq.) ayuda a Mara en sus difíciles momentos.

El momento de la crisis inicial surge al momento en que sus padres deciden –para su bienestar futuro–, cambiarla a un colegio privado, en donde sus nuevas compañeras, se burlan de su condición social, de su gusto por el anime y su falta de conocimientos en inglés.

Las burlas, las bromas y todos los malos recuerdos de esa dura etapa de la adolescencia, acompañados del acné propio de la edad, son recordados por la Mara que, a 10 años de distancia, cuenta en primera persona sus vívidos recuerdos, tan vívidos, que la llevan a interactuar con su ‘yo’ del pasado en dos ocasiones.

La excelente propuesta de Serendipia Teatro, de la ciudad de Reynosa se presentó ayer en el Solana.

En el transcurso de la obra, de forma instruccional, los espectadores observan –a la par de los diálogos–, un documental doblado del japonés sobre el fenómeno social de los llamados ‘Hikikomori’, personas de todas las edades que en algún momento de su vida deciden apartarse de la sociedad viviendo en completo aislamiento.

Tal material sirve de ejemplo a la joven Mara, que harta de las burlas de sus compañeras, la falta de empatía que sufre de parte de ellas, la incomprensión de su madre ante sus sentimientos adolescentes y otras circunstancias, a decidir aislarse para convertirse en la primera ‘Hikikomori no-japonesa del mundo’, acto de rebeldía que es solucionado después de 9 días y algunas horas de vida en solitario (dentro de su cuarto), y es confrontada en una intervención de parte de su madre y su mejor amiga, Alba, quien a pesar de apoyar en un primer momento a Mara, decide convencerla de entrar en razón y dejar la vida en solitario.

La decisión de convertirse en la primera ‘Hikikomori no-japonesa del mundo’ es un paso difícil pero necesario para Mara.

El telón de la obra viene cuando, la Mara joven y su amiga Alba, confrontan a la Mara adulta quien está por cumplir el sueño adolescente de viajar a Japón, dándole una esperanza al final del túnel de la desesperación, al tiempo que confirma sus sospechas de tener preferencia por otras mujeres y quedarse con la intriga de porqué, durante toda la función, utilizaron una mascarilla en la cara que sólo le dieron el aviso precautorio de lavarse bien las manos y vivir la vida plenamente.