458 años del nacimiento de Lope de Vega

Félix Lope de Vega y Carpio nació en Madrid el 25 de noviembre 1562. El llamado ‘Fénix de los ingenios’, fue el más prolífico y uno de los mejores dramaturgos del Siglo de Oro, pero su ingenio le llevó también a escribir poesía, novelas, epopeyas etc.

Su propia vida fue tan intensa compleja y exuberante como su obra.

Su padre, Félix de Vega, era bordador de profesión. Félix fue un niño muy precoz. Aprendió latín y castellano y componía versos desde los cinco años y a los doce ya escribía comedias, lo que motivó su ingreso en la escuela de Madrid, regentada por Vicente Espinel, y continuó su formación en el estudio de la Compañía de Jesús, que más tarde se convertiría en el Colegio Imperial. Ingresó en 1577 en la Universidad de Alcalá de Henares, pero no logró ningún título. Estudió gramática con los teatinos y matemáticas en la Academia Real y sirvió de secretario al Marqués de las Navas.

Elena Osorio fue su primer gran amor, la “Filis” de sus versos, separada entonces de su marido, el actor Cristóbal Calderón; Lope pagaba sus favores con comedias para la compañía del padre de su amada. Sus cuitas amorosas lo llevaron a ser desterrado durante ocho años de la Corte y dos del reino de Castilla. Se casó en 1588 con Isabel de Alderete y Urbina. El 29 de mayo del mismo año intentó reanudar su carrera militar alistándose en la Gran Armada, en el galeón San Juan. En diciembre de 1588 volvió tras la derrota de la Gran Armada y se dirigió a Valencia. Con Isabel de Urbina vivió en Valencia. Tras cumplir los dos años de destierro del reino, Lope de Vega se trasladó a Toledo en 1590 y allí sirvió a don Francisco de Ribera Barroso, más tarde segundo marqués de Malpica y, algún tiempo después, al quinto duque de Alba. Para esto se incorporó como gentilhombre de cámara a la corte ducal de Alba de Tormes, donde vivió entre 1592 y 1595. En diciembre de 1595, cumplió los ocho años de destierro de las Cortes y regresó a Madrid. Al siguiente año, allí mismo, fue procesado por amancebamiento con la actriz viuda Antonia Trillo. En 1598 se casó con Juana de Guardo, hija de un adinerado abastecedor de carne de la Corte, tuvo cuatro hijos.

Se enamoró de Micaela de Luján, la ‘Celia’ o ‘Camila Lucinda’ de sus versos; mujer bella, pero inculta y casada, con la cual mantuvo relaciones hasta 1608 y de la que tuvo cinco hijos, entre ellos dos de sus predilectos. Durante bastantes años Lope se dividió entre los dos hogares y un número indeterminado de amantes, muchas de ellas actrices, como da fe el proceso legal que se le abrió por andar amancebado en 1596 con Antonia Trillo.

El 24 de mayo de 1614 decidió ordenarse sacerdote, a pesar de ello se enamoró de Marta de Nevares. Lope de Vega murió el 27 de agosto de 1635.

Lope de Vega fue el definitivo renovador del teatro nacional. Consolidó el género de la comedia, que se liberó de las reglas aristotélicas. No le interesaba la unidad de lugar, aceptaba a de acción y se oponía a la unidad de tiempo, tal como desarrolló en su Arte nuevo de hacer comedias, publicado en 1609.

Es mundialmente conocido por ser el mejor dramaturgo del Siglo de Oro, así como uno de los escritores más reconocidos en las letras hispánicas gracias a sus poemas. De hecho, se trata de uno de los escritores más prolíficos que se pueden encontrar en el barroco, contando a sus espaldas con más de 3.000 sonetos, varias novelas y novelas cortas, así como cientos de comedias teatrales. Sin embargo, las frases de Lope de Vega que te traemos van más allá de su obra, ya que hacen referencia a dos de los temas que más le preocuparon a este monstruo de la naturaleza (apodo que Cervantes le puso debido al genio de su pluma): el amor y la muerte.

Con información de Vidaalterna.com