Hoy celebramos el Día Mundial del Otaku

Los aficionados al manga y al anime están de enhorabuena porque el 15 de diciembre se celebra el Día Mundial del Otaku, una celebración que, aunque no es oficial, está muy extendida en redes sociales.

Son muchos los perfiles que rinden homenaje a los apasionados a la cultura japonesa. Y la celebración se está universalizando cada vez más.

¿Qué es un otaku?

Este término se emplea para nombrar a una persona con aficiones relacionadas con el manga o el anime, aunque también se emplea para describir a una persona a la que le gusta el cosplay (del inglés costume play o sinónimo de disfrazarse), haciendo referencia a alguien a quien le gusta disfrazarse, sobre todo de personajes relacionados con el mundo de los videojuegos, o personajes de manga o anime.

En general el término se usa para describir a un entusiasta específicamente de este estilo de dibujos animados que ya superó la infancia y que, como cualquier miembro de una tribu urbana, hace de su fanatismo parte de su identidad a través de camisetas o playeras, tatuajes, y objetos coleccionables como estatuillas y videojuegos.

No obstante, un otaku tiene un significado un tanto peyorativo y se emplea popularmente en Japón para nombrar a una persona con aficiones obsesivas, en castellano, el peyorativo tiene sinónimo bajo el vocablo de ‘friki’. Esta connotación proviene de la definición moderna de la palabra, que popularizó Akio Nakamori en la revista Manga Burikko en el año 1973.

El animé televisivo nace en Japón en los ‘60 con el fenómeno de ‘Astro Boy’, y poco después invade el mundo a través de éxitos de exportación como esa serie del niño robot, ‘Meteoro’, ‘Mazinger Z’ y ‘Heidi’. Durante décadas el género está apuntado a un público infantil, pero a fines de los ‘70 directores como Yoshiyuki Tomino (‘Gundam’) y Hayao Miyazaki (‘Conan, el Niño del Futuro’) introducen temáticas maduras a sus series y películas, que conectan con un público adolescente y adulto.

En los ‘80 empezaron a surgir en Japón los primeros estudios de animación fundados por profesionales que crecieron con ‘Mazinger Z’ y ‘Astro Boy’. Estos nuevos animadores se autodefinen como otakus y crean nuevas series diseñadas para fanáticos que vibran en esa misma frecuencia. Son ambiciosas historias de ciencia ficción y fantasía que no tienen miedo a lidiar con temas tan serios como la muerte, el amor, y el deber.

La ambición del animé de esa era no solo es temática sino también estética. Mientras la animación norteamericana calca el modelo narrativo de los largometrajes de Walt Disney, el animé toma su inspiración del cine experimental, los videos musicales, y los innovadores cómics japoneses (manga). Es un estilo de animación estilizado, postmoderno, agresivo y de una intensidad dramática que hasta entonces no se había visto en televisión.

En América el animé arrasó cual tsunami con la televisión infantil. Después de una generación que tuvo que tolerar el militarismo antiséptico de ‘G.I. JOE’ y las moralejas flácidas de ‘He-Man’, los niños de los ‘90 tuvieron la violencia casi operística de ‘Dragon Ball Z’, la mitología remixada de ‘Los Caballeros del Zodíaco’ y el empoderamiento femenino que se podía ver en series como ‘Sailor Moon’ y ‘Ranma ½’ – no solo protagonizadas sino creadas por mujeres.

El anime en la actualidad

Los canales de televisión ya casi no pasan anime, limitándose a nuevas temporadas de series como ‘Dragon Ball’ y ‘Pokémon’. La televisión abierta ha eliminado casi por completo la programación infantil con la excusa de que no vende publicidad, y el cable prefiere cuidarse de las mismas temáticas maduras que elevaron al género pero que significaron cuantiosas multas a los canales que los transmitían.

Pero hasta la piratería ha cedido en los últimos años en los que el streaming ha tomado la posta. Crunchyroll es un servicio de video dedicado exclusivamente al animé, que permite a sus usuarios ver las nuevas series al mismo tiempo que se transmiten en Japón. Esto globaliza el fanatismo, y, por ejemplo, una muerte de ‘My Hero Academia’ (el anime del momento) se puede volver tendencia en todo el planeta sin ‘spoilear’ nada a nadie. Hasta Netflix ha prestado atención a este cambio y hoy gasta millones en financiar nuevas series animadas en Japón.

La comunidad también cambió. Esos primeros otakus dependían de revistas como ‘Lazer’ y ‘RAN: Robot Argentino Nipón’ para profundizar en su obsesión, mientras que ahora cada serie tiene su propio foro de discusión en plataformas como reddit, además de incontables grupos de Facebook dedicados a los aspectos más esotéricos de esta subcultura.

Esas proyecciones que antes se daban en salas de cine y en la matiné de las salas de cine ahora son parte de convenciones masivas que suelen durar un fin de semana y convocan miles de fanáticos en espacios de todo el mundo. Son eventos dedicados al ‘cosplay’ (el arte de la caracterización de personajes), el karaoke, la venta de artesanías y objetos usados, y la oportunidad de conocer a figuras clave del fandom otaku como los actores mexicanos que doblan las voces de los dibujos animados con los que crecimos.

Pero lo que realmente impacta es la diversidad de la cultura otaku moderna. En estas convenciones se ve una distribución casi equitativa entre hombres y mujeres, y comparten los mismos espacios los nostálgicos de 40 que buscan la estatua de Goku perfecta con chicas de 15 que están más interesadas en disfrazarse de sus personajes favoritos.

Esta manifestación cultural tiene también subculturas o clasificaciones, en general y esperando no omitir ninguna, los otakus se dividen en:

  • Anime Otaku: Fanáticos del Anime en general, conocedores del tema y apasionados del mismo.
  • Manga Otaku: Fanáticos del Manga y revistas o comics.
  • Geemu (Game) Otaku: Fanáticos de los videojuegos y consolas.
  • Pasokon Otaku: Fanáticos de los ordenadores.
  • Gunji Otaku: Fanáticos de las tácticas y del armamento militar.
  • Gore Otaku: Fanáticos de las películas, libros y animes sangrientos o violentos.
  • Cosplayers: Fanáticos de vestirse de sus personajes de mangas, animes, videojuegos o películas preferidas.
  • Maho Otaku: Fanáticos de las películas, libros y animes sobre hadas o fantasía.
  • Fujoshi: Fanáticos (en su mayoría mujeres) del Yaoi. Las fanáticas del yaoi son también conocidas como Fujoshiy los fanaticos como Fundashi, animes como Junjou Romantica, Sekaiichi Hatsukoi, Loveless, Okane ga Nai, entre otros y mangas como Bukiyou Na Silent, etc, son ejemplos de las preferencias de los otakus yaoi.
  • Omocha Otaku: Fanáticos de las figuras de acción, Myth Cloth y figuras sobre todo tipo de serie de animación, manga y/o videojuego, este tipo de otaku son los que más recursos invierten en sus gustos.
  • Yuri Otaku: Fanáticos (hombres y mujeres) del Yuri, Los hombres fanáticos del yuri aún no se les reconoce como un grupo en especial como a las Fujoshi, ya que aún son muy pocos.
  • Vocalovers: Fanáticos de Vocaloid, ya sea solo en personajes como Hatsune Miku, Kagamine Rin y Len, Megurine Luka, Kamui Gakupo, Sakine Meiko, Kaito Shion, Megpoid Gumi u otros como VY2, Oliver, entre otros.
  • Full Bring Otaku: Les gusta el anime y se consideran expertos en anime.

¿Cómo celebrar el Día Mundial del Otaku?

Sea como sea, los otakus reivindican su día, al igual que en su momento lo hicieron los frikis con el Día del Orgullo Friki, el 25 de mayo; o los aficionados a la saga de George Lucas en el Día de Star Wars.

Imagen de jannetincosplay.com

Si eres fan de la cultura japonesa, siempre puedes hacer un maratón de películas de esta temática, como los clásicos Akira (1988), o El viaje de Chihiro (2001). Comparte tu afición en redes sociales usando las etiquetas #DiaMundialdelOtaku #otaku #DiadelOtaku

¡Feliz día, Otakus!

Con información de: DíaInternacionalde.com, filo.news, todosobreotaku.wordpress.com