La Revolución Rusa

“Las revoluciones no las origina un solo hombre sino un pueblo entero cansado de padecer injusticias.”

Hoy se conmemora uno de los eventos que marcarían al Siglo XX para siempre y que aun hoy, a más de cien años pasados, es un tema que sigue vigente (hoy más que nunca pues vemos con horror, como los pobres se hacen aun más pobres y los ricos todavía más ricos), hoy se conmemora el inicio de una de las revoluciones más radicales sobre la faz de la tierra, porque por primera vez en la historia se estableció un país dirigido por obreros y campesinos bajo los ideales comunistas.

Antecedentes

El inmenso territorio que es hoy la Federación Rusa y otra docena de países fueron hasta 1917, el llamado Imperio Ruso gobernado por la Dinastía Romanov desde hacía ya 300 años y que a diferencia de Europa, Rusia seguía siendo un estado semi-feudal, con una industria casi primitiva y nobles terratenientes que basaban su riqueza en la tenencia de la tierra, la gran mayoría de su población eran campesinos analfabetas atados de por vida a una servidumbre en las haciendas de dichos nobles.

El campesinado ruso analfabeto, explotado, humillado y bajo una eterna servidumbre de la nobleza.

Las hazañas de Suvorov habían quedado en el pasado y el Imperio se había rezagado en cuestiones tecnológicas e industriales, por lo que, al estallar la guerra Ruso-Japonesa en 1905 la oficialidad rusa creyó una fácil victoria sobre el minúsculo ejército japonés no obstante la Marina Imperial fue desecha en el Estrecho de Tsushima por un ejército japonés que si bien era pequeño, estaba bien entrenado y mejor equipado que su contrario. Las noticias de la derrota se recibieron con tremenda humillación en Moscú y reveló la debilidad del ejército y marina imperiales.

El desastre de la guerra Ruso-Japonesa en 1905 reveló la debilidad del Imperio.

Justo en ese año estallo un intento de revolución en Moscú por los elementos mas subversivos con ideales socialistas, anarquistas, comunistas y anti-monárquicos en conjunto con la soldadesca y oficialidad inconforme con el estado de las cosas y debido a la derrota sufrida la cual fue reprimida con toda ferocidad por el Zar (como todo intento pacifico o bélico hasta entonces). Este episodio es conocido como ‘La Revolución de 1905’ y asentó un precedente para lo que vendría años más tarde.

En 1914 estallaría la Primera Guerra Mundial, Rusia entró apoyando a su hermano eslavo el Reino de Serbia, no le sería difícil el reclutar de sus inmenso territorio a 16 millones de soldados, pero el dotarlos de armas, alimentos, ropa, cobijas, botas y medicamentos fue, para la casi primitiva industria y cadena de logística rusa una tarea casi imposible, casi la inicio de las hostilidades con Alemania el ejército imperial paso a la defensiva, batalla tras batalla se fue perdiendo, tan sólo la ofensiva de Brusílov tendría algún éxito, pero no sería suficiente para ganar la guerra.

Para 1917 la situación era desesperada, las bajas del ejército se contaban por cientos de miles más que los alemanes, la marina se sublevó en dos ocasiones, una en el Mar Negro y otra en el Báltico, se decía que la Zarina, nacida en Alemania era la que manejaba los asuntos del Estado aconsejada por el ‘Monje Loco’ Rasputín puesto que el débil e indeciso Zar Nicolás II no podía o quería manejar los asuntos más graves de Estado.

A pesar de todo su sacrificio y heroísmo, los soldados rusos morían en vano en una guerra que no parecía tener fin.

Hubo una manifestación en contra del Zar en Petrogrado a lo cual éste le ordenó a las tropas disparar a las multitudes, no obstante, las tropas no obedecieron dicha orden, los soldados, hartos de que se les enviara a morir a una guerra que no podían ganar y que parecía no tener fin, el pueblo, cansado de las privaciones a causa del conflicto mientras la nobleza seguía plácidamente disfrutando de sus privilegios, sus mansiones, sus fastuosos banquetes, bailes, óperas y demás placeres ajenos a toda y cualquier realidad de la aplastante mayoría.

Manifestantes obreros en Petrogrado

Alemania queriendo aliviar su situación de luchar en dos frentes permitió el ingreso de Lenin desde su exilio en Suiza al Imperio Ruso para que desestabilizara a su rival y esto le permitiera concentrarse en su campaña contra Francia e Inglaterra en el frente Occidental, la suerte en contra del Zar estaba echada. El pueblo lo repudiaba y exigía una ‘Duma’ (Asamblea), el ejército y la marina ya no le obedecía pues su incompetencia al tomar personalmente el mando de la guerra habían provocado sendas y aplastantes derrotas donde morirían cientos de miles de soldados en una guerra que nada beneficiaba al país.

Lenin

Proveniente de la minúscula clase media del imperio recibió una buena educación no obstante que desde que era un adolescente ya se podía entrever sus inclinaciones de rebeldía hacia la autoridad y su cuestionamiento a las ideas tradicionales, lo que marcaría al joven definitivamente sería la ejecución de su hermano por su intento de asesinar al Zar. Desde entonces Lenin se convertiría en un miembro de organizaciones clandestinas anti-monárquicas, no obstante, el intento de hacer estallar la chispa de la revolución habían fracasado en todas ocasiones, cansado de estos reveses, se auto-exilió en Suiza creyendo que los ideales promulgados por Carlos Marx eran imposibles de implantar en Rusia que no cumplía con las predicciones que Marx tenía del comunismo, que esta revuelta tendría lugar en un país industrializado como Alemania o Inglaterra, no en un estado casi medieval y atrasado como Rusia, no obstante los hechos le probarían el estar equivocado.

Todo intento por salvar al Imperio fueron estériles, todos los sectores sociales repudiaban la monarquía y exigían el destronamiento de Nicolás II y el fin de la guerra, los obreros, campesinos y soldados exigieron la abdicación del Zar y así un 2 de marzo de 1917 se dio por fin terminada la Dinastía Romanov iniciada en 1613, por primera vez se harían las elecciones del Soviet de Petrogrado.

Lenin arengando a las multitudes, su discurso radical politizó a los Soviets de obreros y campesinos

El período que le siguió fue gran alegría y un sentimiento de liberación inundo toda Rusia, los oradores y las reuniones se hacían todos los días, de todas las direcciones llegaban las cartas con las exigencias o quejas del pueblo hacía el Soviet de Petrogrado y el Gobierno Provisional, no obstante el aun minúsculo partido Bolchevique liderado por Lenin, sería el mas radical de todos politizando a los obreros y levantando la voz sobre el descontento general y las añejas exigencias del pueblo. Mientras que los demás partidos solo se atacaban los unos con los otros esto conllevaría a una contrarrevolución y el peligro del regreso del Zarismo.

Se había creado un Gobierno Provisional liderado por Aleksandr Kérenski que no había atendido a las peticiones del Soviet de Petrogrado, como el firmar la paz y terminar con la guerra, el otorgar la propiedad de la tierra a los campesinos, instaurar una jornada laboral de ocho horas y el crear una república democrática y representativa, todo esto había fallado y nada se podía conseguir, el Gobierno Provisional siguió con la guerra, se reprimió a los bolcheviques y se dieron marchas a tras a diversas reformas que se habían promulgado meses atrás, Lenin fue exiliado a Finlandia y se cernía el peligro de la contrarrevolución en el Ejército además de que las elecciones de carácter popular se habían atrasado por estar muchos hombres aun en el frente.

Los soldados se unieron al bando sublevado y fueron claves para la caída del Zar

En verano de 1917 en gran parte del país los campesinos sin esperar la reforma agraria tomaron las tierras de los nobles, los soldados que en su mayoría eran de origen campesino desertaron para tomar acción en la revuelta campesina, las trincheras poco a poco se fueron vaciando, el Gobierno Provisional había fracasado y tenía sus días contados, el partido Bolchevique otrora una minoría, ahora controlaba todo el país a través de los Soviets.

En la noche del 6 al 7 de noviembre la Guardia Roja Bolchevique había tomado el control de la Capital sin apenas resistencia, la gran mayoría de las fuerzas armadas se declararon en favor de la revolución o neutrales, tan solo algunos cadetes defendieron el Gobierno Provisional, en las horas siguientes, se emitirían los decretos que harían que los demás países europeos pusieron sus ojos en Rusia, en las horas siguientes, varios decretos sentaron las bases del nuevo régimen. Cuando Lenin hizo su primera aparición pública, fue ovacionado y declaró: «Vamos a proceder a la construcción del orden socialista».

La Guardia Roja asalta el Palacio de Invierno

En primer lugar, Lenin anunció la abolición de la diplomacia secreta y la propuesta a todos los países beligerantes en la Primera Guerra Mundial de entablar conversaciones «con miras a una paz justa y democrática, inmediata, sin anexiones y sin indemnizaciones».

Luego, se promulgó el Decreto sobre la Tierra: «las grandes propiedades territoriales quedaron abolidas inmediatamente, y sin indemnización alguna». Otorgaba a los sóviets de campesinos la libertad de hacer lo que consideraran, ya fuera socializar la tierra o repartirla entre los campesinos pobres. 

Por último, se nombró un nuevo Gobierno, denominado Consejo de Comisarios del Pueblo o Sovnarkom. Dicho gobierno aplicó otras medidas, como la abolición de la pena de muerte (a pesar de la reticencia de Lenin, que consideraba esta pena indispensable), la nacionalización de los bancos (el 14 de diciembre), el control obrero sobre la producción, la creación de una milicia obrera, la soberanía e igualdad de todos los pueblos de Rusia, su derecho de autodeterminación, incluida la separación política y el establecimiento de un estado nacional independiente, ​ la supresión de cualquier privilegio de carácter nacional o religioso, etc.

En total, se realizaron las treinta y tres reformas que el Gobierno Provisional había sido incapaz de realizar en ocho meses de mandato.

Las ideas revolucionarias de Lenin comenzaron a consumarse por fin después del derrocamiento del Gobierno Provisional.

Aún se habría de lidiar con el obstinado dilema de que la toma del poder en Rusia por si misma no era garantía del éxito revolucionaria, sabían muy bien tanto Lenin como Trostky que no podían mantenerse aislados ya que los países capitalistas asfixiarían la revolución, y esperaban que se dieran levantamientos en los países desarrollados e industrializados, pero tanto en Hungría, Alemania, Italia, Finlandia y Estados Unidos todos ellos fueron aplastados o fracasaron, aun se tenía el problema apremiante de la guerra, y a pesar de diversas opiniones, gano la posición de Lenin de firmar la paz inmediata por lo cual Rusia perdería el 26% de su población, 27% de su territorio cultivable y el 75% de su producción de hierro y acero.

La situación económica de la joven república era desesperante no obstante se tenía que seguir adelante y tal como sucedió con el período jacobino en la Primera República Francesa se creó la ‘Checa’ o policía secreta roja para combatir al ‘terror blanco’ que eran los restos de las facciones monárquicas pro-zaristas que quedaban en el territorio, a partir de 1918 se desataría una guerra civil que enfrentaría al recién creado Ejército Rojo con el Ejército Blanco, siendo este último apoyado por Inglaterra, Estados Unidos, Francia, Alemania y Japón, el inicial éxito del socialismo en Rusia había asustado a las potencias capitalistas y temían que ‘el fantasma del comunismo’ invadiera sus respectivos territorios para evitar que los Romanov fueran rescatados por los ‘blancos’ fue fusilada toda la familia imperial junto con el Zar en Ekaterimburgo.

Los Romanov, asesinados por el Ejército Rojo para evitar que fueran rescatados por el Ejército Blanco y fueran usados como símbolo.

Fue esta una de las muchas duras pruebas que enfrentaría el Ejército Rojo, pero tras arduos combates, con una economía casi al borde del colapso, los últimos reductos del Ejército Blanco fueron derrotados en la costa del pacifico en 1923 con lo cual se dio por definitivo del desmembramiento del Imperio Ruso y la victoria indiscutida de los bolcheviques como partido unido y sin rivales que gobernaría un país de reciente creación: La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, el primer país del mundo liderado por obreros y campesinos bajo los ideales del socialismo.

Así mismo y para terminar se deberá mencionar que México fue el primer país en el hemisferio occidental en reconocer a la Rusia roja como país y así mismo durante la Presidencia de Plutarco Elías Calles se enviaron toneladas de granos en apoyo al pueblo ruso, porque, aunque distantes, la Rusia Zarista y el México Porfiriano compartieron muchos aspectos políticos y sociales además de sufrir de sendas revoluciones destructoras, es por ello la solidaridad de México con Rusia.

Primer Embajador de la URSS en México Stanislav Pestkovski 1924.

¡Arriba parias de la Tierra!

¡En pie famélica legión!

Atruena la razón en marcha:

es el fin de la opresión.

Del pasado hay que hacer añicos.

¡Legión esclava en pie a vencer!

El mundo va a cambiar de base.

Los nada de hoy todo han de ser.