¿Qué enseña la historia oficial?

Los Programas de Historia: 1ª Parte

Por: Andrés F. Cuéllar Cuéllar

Comenzaremos recordando los diferentes criterios que han tenido nuestras autoridades educativas en los años que me ha tocado vivir.

Mientras nuestros vecinos gringos todas las materias que se enseñan son de cinco horas semanales, una hora diaria. Con nosotros consideraron que el número de horas semanales varía, según la importancia que consideran que tiene la materia. Así, Español y Matemáticas tienen cuatro horas, Inglés tres, Civismo 2…

De una manera general la Historia de México se divide en tres etapas: Indígena o Prehispánica, Colonial y México Independiente. Actualmente resulta más práctico dividir era última etapa en Siglo XIX y Siglo XX. Por tradición la SEP publica un programa en la que ordena a los profesores qué enseñar y hasta sugerencias de cómo enseñar. El problema es que esos programas se mandan a uno por escuela y constituye parte del tesoro de la institución y los directores solo lo prestan al profesor mientras permanece en la Dirección por lo que es desconocido para los profesores, aunque muy mencionado; en la práctica todos siguen el libro de texto.

En el año de 1956 que ingresé a la escuela en 1º y 2º llevábamos dos horas de Historia Universal con el Texto de Ciro González Blackaller. En 2º año llevábamos tres horas de Historia de México, dos pequeños Tomos de Luis Chávez Orozco: el 1º dedicado al México Prehispánico y el 2º al México Colonial Clase que nos daba el inolvidable maestro Refugio Ramírez Mata al que todos llamábamos el Profe Cuco.

En 3er año se estudiaba al México Independiente en libro escrito por Ángel Miranda Basurto que comenzaba con las causas de la Guerra de Independencia y terminaba con la publicación de la Constitución de 1917. Fue un libro con suerte porque hace unos cinco años aún se pedía de texto en alguna preparatoria.

Luis Chávez Orozco

En esa época en el Colegio Don Bosco y el Instituto Matamorense que posteriormente se convirtió en LaSalle tenían como texto a los libros de historia del Jesuita José Bravo Ugarte y Carlos Alvear Acevedo en que trataban de convencer a sus alumnos de que Cuauhtémoc era un caníbal idólatra o que Juárez sirvió a los EU más que a México.