El Seminario de Historia

Por: Andrés F. Cuéllar

Cuando estudié el 2º de secundaria (1957-1958) apenas habían pasado 13 años de terminada la II Guerra Mundial, Era frecuente tema de conversación entre las personas con las que convivía y a menudo leía artículos en los medios de comunicación, especialmente la siempre presente revista Selecciones del Reader’s Diggest. Lógico es que muchos de nosotros esperábamos con ansia que el profesor tratara ese tema en clase de Historia Universal. Pero… ¡Oh decepción! El año se acabó y la II Guerra nunca se vio. Ni que hablar, en Historia de México de la Cristiada, el asesinato de Obregón, el Maximato de Plutarco Elías Calles, el Cardenismo, la crisis económica y muchos otros temas del siglo XX.

Posiblemente pensando en ello en 1965 hubo una reforma educativa y se consideró que en 2º año de secundaria se estudiara de México la etapa prehispánica, la colonial y el México Independiente hasta el Porfiriato, y en 3er año una clase llamada Seminario del Historia del Siglo XX, Universal y de México.

El caso fue que no planearon los textos para la clase por lo que los profesores nos enfrentamos al problema de donde documentarnos. y en el 2º año el problema se solucionó utilizando textos antiguos, pero no había textos para los alumnos lo que fue una gran desventaja para los profesores durante los primeros años de la reforma.

En el caso del 3er año se consideró que no era una clase, sino un seminario que debería enseñarse en 110 minutos en clase para que los alumnos participaran exponiendo sus temas. En esa época se deberían dar clases durante 50 minutos y 10 de descanso. Entonces los alumnos sentían que les quitaban diez minutos de descanso al ver a sus compañeros de otros grupos disfrutándolo y ellos en clase, además, no faltaban alumnos que estaban en descanso y hasta que se acercaran a las ventanas a ver o a platicar con algún compañero en clase.

Como se trataba de un seminario, no debería haber texto, el problema fue que tampoco había donde documentarse y menos en una pequeña ciudad como Jerez, Zacatecas donde me tocó trabajar en ese año.

Carlos Alvear Acevedo

El único texto existente fue escrito por Carlos Alvear Acevedo identificado con las ideas conservadoras de la Iglesia Católica y que los liberales recomendaban que no lo fueran a utilizar. Sin embargo, fue la salvación porque cuando menos teníamos donde conocer los temas que marcaba el programa.

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Claro que no faltaban quienes presumían de que hacían maravillas con esa clase, pues tenían un equipo gráfico otro que exponía y otro que concluía, pero al preguntarle donde se documentaban nada me respondían y aseguraban que los alumnos lo encontraban.

Creo que esa materia fue la que menos duró, cuatro o cinco años después se cambió el programa.