‘Mis memorias’ de Henry Kissinger

Por: Ernesto Israel López del Campo

Reseña de ‘Mis memorias’, Editorial Atlintids, S.A. Buenos Aires. Argentina 1979. Título original en inglés; ‘White house Sears’ (Primera Parte)

Henry Kissinger nació el 27 de mayo de 1923 en Furth, Alemania, emigro con su familia en 1938 a los Estados Unidos de Norteamérica,   egreso de la carrera de Licenciado en Ciencias Políticas en la Universidad de Harvard College y estudio la maestría en Administración Pública y Doctorado en Ciencias Políticas en dicha institución antes mencionada,  destaco con la tesis ‘Un mundo restaurado’, tiene relevancia el Dr. Henry Kissinger en la diplomacia de los Estados Unidos de Norteamérica fue Secretario de Estado con el Presidente Richard Nixon y con el Presidente Gerald Ford,  fue un ilustre en las negociaciones en los momentos más álgidos de la historia de los Estados Unidos de Norteamérica con la dialéctica de imperios  con China y Unión Soviética,  por los acontecimientos bélicos en Vietnam, India , subrayo las  resoluciones dictadas por el insigne  personaje que recalco la importancia de  buscar la paz, por medio de entrelazar acuerdos para el beneficio del imperio más relevante del siglo XX, transformo los acuerdos que   modificaron  los proyectos  continentales, las relaciones diplomáticas  desarrollaron la economía liberal  al modificar el patrón oro en la moneda de uso legal por el papel moneda (dólar) fue relevante esta transición para dolarizar la economía mundial. En la obra ilustra los hitos más importantes que remarcaron en la administración del presidente Richard Nixon, donde el Dr. Henry contribuyo con las reflexiones y acotaciones más importantes para decretar las concertaciones entre la dialéctica de imperios que se desarrollaba.

El Dr. Henry Kissinger ilustra en la obra, lo dubitativo en asumir el cargo que el presidente Richard Nixon le estaba invitando para la administración de los Estados Unidos de Norteamérica en 1968, dado que su gran amigo Nelson Rockefeller quien había contendido en las elecciones como precandidato del Partido Republicano por segunda vez. El ilustre Dr. Henry Kissinger Coadyuvo con Nelson Rockefeller en 1955 con la administración del presidente Eisenhower para asuntos de Seguridad Nacional, es importante mencionar sobre que el Dr. Kissinger formo parte del grupo de académicos que estaban muy rebuscados para los temas antes mencionados, establecieron un parteaguas en el análisis de la diplomacia que emanaban de las universidades más fundamentales del país.

“El contraste con el estilo de Richard Nixon no hubiera podido ser más grande. En la Norteamérica contemporánea, el poder se vuelca cada vez más hacia los poseídos por un deseo casi obsesivo de ganarlo. Quien no se vuelque monomaníamiamente al proceso de la nominación, quien lo tema o lo desprecie, siempre estará persiguiendo un espejismo, por más notables que sean sus demás condiciones para el cargo. Con los candidatos para las más altas funciones, lo mismo que con los atletas, todo depende de un sentido del tiempo, de una capacidad intuitiva para aprovechar la oportunidad.” (página 19, ‘Mis memorias’, Editorial Atlintids, S.A. Buenos Aires. Argentina 1979. Título original en inglés; ‘White house Sears’)

El Dr. Henry Kissinger redactó de las reuniones previas que tuvo con el presidente electo Richard Nixon el 25 de noviembre de 1968, en el Hotel Pierre para conversar acerca de temas tan relevantes como la dialéctica con China y Urss, sobre la situación bélica en Vietnam, para acordar con las naciones.

El presidente Richard Nixon el 23 de febrero de 1969, comenzó una relevante dialéctica con las naciones europeas, donde acudirá a Bélgica, Gran Bretaña, Alemania, Italia y Francia, para acordar cuestiones importantes de autorizar que Gran Bretaña conforme también la Comunidad Económica Europea.  Concordar que el crecimiento del Partido Comunista Italiano y buscar resquebrajar la influencia en la política con el resto de los países de Europa, la cuestión tan fulgurante con la Urss de la presencia militar, hay que recalcar que la dialéctica generada entre los imperios y la rigidez entre los acuerdos comerciales, para concretar la presencia militar del ejército norteamericano en donde reforzarían la Organización del Atlántico Norte para mermar del comunismo y gestar la paz en Europa.

“A fines de los años sesenta, la Alianza Atlántica se encontraba en un estado de desorden que era aún más doloroso por que seguía un periodo de éxitos extraordinarios. La iniciativa norteamericana había producido el Plan Marshall; los recursos norteamericanos habían impulsado la recuperación económica de Europa; fuerzas militares norteamericanas habían consolidado la seguridad europea.” (página 70, ‘Mis memorias’, Editorial Atlintids, S.A. Buenos Aires. Argentina 1979. Título original en inglés; ‘White house Sears’)

El acercamiento con China, hay que recalcar que es relevante porque eran nulas las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos de Norteamérica, el proceso da comienzo con la administración del presidente Richard Nixon  y la estrategia de Henry Kissinger para entablar  las conversaciones con  Mao Tse Tun, y acordar  importantes  cuestiones económicas  entre las naciones, para entablar una dialéctica con el conflicto bélico en   Vietnam, buscar  la  paz en Asia, para beneficiar la expansión de los Estados Unidos en aquellos lares.

“Después de veinte amargos años de aislamiento, un emisario norteamericano había pisado el misterioso suelo de Pekín. Y su presidente lo seguiría en poco tiempo. Parecía una cosa abrupta sorprendente, pero detrás de clímax había treinta meses de pacientes y deliberados preparativos que avanzaron cuidadosamente a medida que cada una de las partes tanteaban el camino con desconfianza, como para que un rechazo no apareciera como una humillación. Los pasos fueron graduales de modo que la publicidad no desmoralizara a algún aliado nervioso.” (página 126, ‘Mis memorias’, Editorial Atlintids, S.A. Buenos Aires. Argentina 1979. Título original en inglés; ‘White house Sears’)

El ilustre filósofo español Gustavo Bueno redacta sobre la dialéctica de imperios y la relevancia de los imperios generadores que Estados Unidos de Norteamérica puede ser considerado como tal, describió en su obra España Frente a Europa, debemos recuperar la idea de imperio generador que retoma de Francisco de Vitoria, en este caso respecto a los Estados Unidos, que consiste en lo siguiente: Hay que distinguir dos clases de imperio: el tipo primero, generador, fue el de Alejandro. Desborda el concepto de polis griega, de su maestro Aristóteles; pero más que negándolo, multiplicando su proyecto, generando ciudades con ambición universal. Roma hizo algo parecido. Pero el Imperio Universal es una idea cristiana, que toma cuerpo con Constantino, aunque eso de «no hay griegos ni romanos, judíos y gentiles» es de raíz estoica. La libertad está en la ciudad y en la ciudadanía romanas. El cristianismo da cuerpo físico a la cosmópolis estoica con la Civitas Dei. Los grandes apologetas eran estoicos convertidos. La idea de Imperio propiamente empieza con Constantino. En su primera fase, el imperio romano se conformó con las fronteras defensivas, bien definidas frente a los bárbaros; el cristianismo incorpora al imperio una base social. La actitud imperialista –es curioso que la gente escucha sin sonreír el término imperialista, pero sonríe ante el de ‘imperial’, al tener el primero las connotaciones negativas. El Sacro Imperio se beneficia del juridicismo de los historiadores por la consideración por el Papa del título. El Sacro Imperio germano era más conformista, conservador dentro de sus marcas. Bizancio disputaba esa primacía. La singularidad de España estuvo en recuperar el proyecto estoico a través de los apóstoles: “Id y predicad por toda la tierra”. (Bueno, G., 1999, 465-6).

En las contiguas reseñas sobre la obra ‘Mis Memorias’ del ilustre Dr. Henry Kissinger acotare y redactaré sobre los relevantes acontecimientos caóticos que trascendieron en la administración de Richard Nixon.