Los Tercios de Flandes

Por: Ernesto Israel López del Campo

Los Tercios viejos fue el ejercito real más relevante en la época del Renacimiento que fue transformándose en la edad media que fueron formados y fundados por Carlos I que llevaron por nombre ‘Los tercios del emperador’; los restantes tercios viejos fueron estructurados por Felipe II, que llevaron los nombres de Flandes de la Armada del Mar Océano, Holanda y Portugal. Los tercios españoles combatieron en las épicas batallas en África y Lepanto; pero las batallas con mayor dificultad fueron en Holanda.

Carlos I

“Existe en la Biblioteca Nacional de Madrid una Real Cédula, fecha en 21 de abril de 1567, por la que se nombra a D. Fernand Álvarez de Toledo, duque de Alba y marqués de Coria, Capitán General del ejército expedicionario a Flandes, Grandes hechos, entre ellos la participación de nuestros tercios en las luchas de los Países Bajos, iban a arrancar aquel nombramiento.” (pagína 11, Los Tercios de Flandes, Daniel Montaña Jou)

Los Tercios de Flandes tenían dificultades cuando en los Países Bajos la sociedad estaba enalteciendo la reforma luterana, el nuevo capitán reflexionó cómo iba a dividir las tropas se componía por los tercios de Nápoles, Sicilia, Lombardía y Cerdeña enarbolaron a nombres como Alonso de Ulloa, Julián Romero, Sancho de Lodoño y Gonzalo de Bracamonte.

Los Tercios de Flandes

“Por este motivo fue implacable en castigar los actos de indisciplina; en una ocasión hizo ahorcar a un soldado por haber desobedecido aun sargento; durante la marcha de Italia a los Países Bajos hizo ahorcar a otro por haber robado un carnero. El tercio de Cerdeña, culpable de la derrota de Heiligerlee, fue disuelto y su maestro de campo degradado.” (pagína 18, Los Tercios de Flandes, Daniel Montaña Jou)

El glorioso final de los tercios enaltecieron la valentía, audacia y sagacidad de los españoles al haber tenido el dominio de Europa, demostrando que los caballeros ilustres en el campo de batalla fueron los más preparados para confrontar a los ejércitos de aquellos lares, resplandecía al imperio español con el sol donde nunca se ocultaba; hoy España debe reconocer y enarbolar cada caballero que colocó su nombre en la historia en el conflicto entre españoles y franceses en 1643 la batalla de Rocroi al D Francisco de Melo, era un encono muy complicado tenía que ser muy intrépido para tomar las decisiones dado que se veían acorralados por el ejército francés, exponiendo el gran estoicismo de los tercios viejos que había fundado Felipe II.

Felipe II

“Admirando el general francés de aquella honrosa capitulación, y de acuerdo con el aspecto de la fortaleza viviente presentaba aquel conjunto de valientes, les envió un emisario para proponérsela en la misma que si de una fortaleza se hubiese tratado.”
(pagína 64, Los Tercios de Flandes, Daniel Montaña Jou)