“Me gusta el estado fluctuante del ensayo”: Ramón López Castro, Premio de Literatura Nuevo León y Premio Alfonso Reyes de Ensayo 2000

Ramón López Castro participó en el ciclo de charlas Diálogos con los autores de Nuevo León, para hablar sobre su experiencia como escritor y lector, sobre su formación, proceso creativo y su relación con la literatura.

“Me siento más a gusto en el ensayo, porque me gusta tener muchas discusiones conmigo mismo. No me gusta llegar necesariamente a conclusiones, me gusta el estado fluctuante del ensayo, para hacerme muchas preguntas e improvisar, ensayar respuestas”, expresó.

“Me siento más comprometido como escritor con el cuento por la dificultad del género; el cuento, no te permite errores, un cuento memorable es un cuento muy bien ejecutado y casi perfecto y es una presión muy fuerte y una sensación muy bienaventurada cerrar un cuento como debe de ser”, señaló.

“Me gusta el estado fluctuante del ensayo”, manifestó ayer el escritor Ramón López Castro, Premio de Literatura Nuevo León y Premio Alfonso Reyes de Ensayo 2000, en su participación en el ciclo de charlas Diálogos con los autores de Nuevo León, transmitido a través de Facebook de Conarte.

“Me siento más a gusto en el ensayo, porque me gusta tener muchas discusiones conmigo mismo. No me gusta llegar necesariamente a conclusiones, me gusta el estado fluctuante del ensayo, para hacerme muchas preguntas e improvisar, ensayar respuestas”, expresó.

El dicho programa, el escritor Alejandro Vázquez Ortiz sostuvo un diálogo con Ramón López Castro para hablar sobre su experiencia como escritor y lector, sobre su formación, proceso creativo y su relación con la literatura.

“El ensayo tiene que nacer de una comezón que no te puedes rascar, de una obsesión que a veces, a ratos te deja perplejo y no te permite conciliar el sueño, de una observación, donde adviertes una brecha por la que puedes incursionar literalmente y tienes que saciar ese deseo de vagabundear por los conceptos”, manifestó López Castro

“Y en mi caso, que tengo la cabeza llena de ideas y de pocas cosas prácticas, pues lo dedico aguijonear la materia literaria, para ver hacia dónde se encabrita, hacia donde patea y hacia dónde la puedo dominar y montar”, expresó.

En esencia- señaló- creo que es como se van construyendo los ensayos, siempre nacen como idea, preguntas, temas, imágenes que no puedo deshacer fácilmente de ellas y con eso voy construyendo.

“La caja de resonancia del ensayista eres tú, la voz que intenta plantearse estos meandros de la memoria y del arte de poner una palabra después de otra; entonces el ensayo narrativo, el ensayo literario, tiene esta pequeña semilla de lo autoficcional, de lo memorioso del recuento íntimo, puede ser valiente, pero también pretexto literario, porque siempre hay una distancia, al menos para mí”, señaló.

Su compromiso con el cuento

“Me siento más comprometido como escritor con el cuento por la dificultad del género; el cuento, no te permite errores, un cuento memorable es un cuento muy bien ejecutado y casi perfecto y es una presión muy fuerte y una sensación muy bienaventurada cerrar un cuento como debe de ser, que creo que va a poder crear ese efecto residual con el lector”, expresó.

“No me ocurre lo mismo con la novela, porque esta te da más laxitud en cuanto a la posibilidad de equivocarte, de enmendar, y regresarte y también mi incursión en la novela es más corta. Admiro mucho a los novelistas como a los maratonistas, porque implica una disposición mental, una capacidad para afrontar castigos distintos”, señaló.

“Me siento más suelto en el ensayo, pero en el cuento me puedo medir más conmigo mismo ante todo como escritor”, apuntó.

Diálogos con autores de Nuevo León es un ciclo de charlas organizado por la Casa de la Cultura de Nuevo León, a través de la Coordinación de Literatura de CONARTE

Ramón López Castro (1971, Estado de México). Ha recibido los siguientes premios: Premio Nacional de Cuento Universidad de Monterrey, Premio de Literatura Nuevo León y Premio Alfonso Reyes de Ensayo. Sus obras publicadas son: “El sol sea con nosotros”, cuentos; “El salmo del milenio”, novela; “Soldados de la incertidumbre”, cuentos; “Expedición a la ciencia ficción mexicana”, ensayo, “El corto verano del cuervo”, ensayo; “A rostro desnudo”, ensayo y “Sol de la incertidumbre”, cuentos. Es miembro del Seminario de Estéticas de la Ciencia Ficción, creado por el Centro Nacional de Investigación, Documentación e información de Artes Plásticas del INBAL. Cofundador del Círculo Lovecraftiano y de Horror Ciudad de México