Reflexiones acerca de la clasificación y catalogación del Archivo Histórico Municipal de Matamoros

Que abarcan los fondos documentales de: Presidencia, Tesorería, Justicia, Actas de Cabildo, Protocolos de Instrumentos Públicos, Libros del Ayuntamiento, Índices e inventarios, Fondo Lic. Fernando Balandrano, Hemeroteca Histórica, Hemeroteca, Fondo Prof. Eustacio Sauceda, Fondo Alberto Martínez Mayer, Fondo Prof. José María Barrientos, Junta de Instrucción Pública, Cartas del Gobernador Pedro Argüelles, Periódico Oficial del Estado y Fototeca.

Fechas extremas: 1784-1950 en su primera fase de digitalización.

Muy breve y elemental historia del Archivo Histórico Municipal de Matamoros…

Antes de abordar este tema de fondo, primero deberemos referir el origen de este archivo, según los estudiosos de la archivonomía: “Conjunto de documentos que se originan de manera natural por una institución en el ejercicio de sus funciones y atribuciones los cuales son conservados y catalogados para su consulta en función de su valoración documental”. Es decir, y en particular en este caso en concreto, son todos aquellos documentos que fueron creados o recibidos de otras instituciones u oficinas del estado y de particulares dirigidos a la Presidencia Municipal de Matamoros.

Cartas, oficios, circulares, decretos, causas judiciales, libros de contabilidad, en sí, el tipo de documentos que podemos encontrar en el archivo son: administrativos, fiscales y judiciales.

El archivo estuvo almacenado en el Palacio de la Presidencia Municipal desde el traslado de las Casas Consistoriales en 1814 de su primitiva locación en lo que hoy son las calles Bustamante entre 13 y 14, hasta 1994, dentro de este tiempo Don Pedro Saénz González que fungió durante muchas administraciones como Secretario del Ayuntamiento conocía muy bien el archivo no obstante nunca lo organizó, también el Señor Pedro Cortinas lo conocía muy bien, no obstante tampoco lo organizó bajo un criterio unificado, en el año de 1944 se realizó un intento serio de numerar los expedientes de Justicia, pero se abandonó el proyecto por razones desconocidas, en dicho año de 1994 en que el Prof. Andrés F. Cuéllar lo trasladó al Museo Casamata en donde hasta la fecha se alberga junto con la Hemeroteca Municipal que en 1970 comenzó a coleccionar Don Eliseo Paredes, a diferencia de otras hemerotecas, en ésta se encuadernan artesanalmente para su fácil conservación y consulta.

El número “159” en morado indica un intento de enumerar los expedientes del Archivo, esto fue en 1944, no obstante fue un intento que fracasó.

El expediente antes visto trata de las diligencias del homicidio de Juan José Chapa, inicialmente contaba con 252 fojas, pero el original cuenta con mas de 300, la situación es que con el pasar del tiempo estas se fueron deshojando y los sucesivos archivistas no sabían en donde correspondían las originales y las iban poniendo como hojas sueltas en otras carpetas o bien las catalogaban como expedientes diferentes, este documento tuvo que ser reconstruido y fui encontrando sus fragmentos desde la Caja No. 9 hasta la No. 22 en el fondo de Justicia, fue una tarea casi detectivesca, pero de la cual salí avante, esto sucedió con otras docenas de expedientes, por lo cual fue un gran reto el catalogar el Archivo.

Un capítulo muy interesante es cuando en la década de los 70´s el Archivo fue puesto en los patios de la Presidencia y que al percatarse Don Eliseo Paredes Manzano del riesgo que corrían los expedientes de perderse para siempre (como sucedió así con algunos) junto con estudiantes de la Secundaria Gral. Juan José de la Garza rescataron e hicieron una clasificación del archivo aunque de manera errónea, aun podemos encontrar muchos separadores y anotaciones de la mano de Don Eliseo en muchos expedientes con lápiz o pluma.

Primer Cronista Municipal, fundador y primer director del Museo Casamata y Co-fundador de la Sociedad Tamaulipeca de Historia, Geografía y Estadística de Matamoros.

¿Cuándo se creo el Archivo?

Es difícil contestar esta pregunta, el documento mas antiguo que tenemos, data de 1784 y son las escrituras de compra-venta de los primeros rancheros que vinieron a poblar definitivamente las tierras que hoy comprenden nuestro municipio, de ahí, no tenemos ningún otro documento hasta un pedacito de papel firmado por los Chapa en 1799, y de ahí, hasta el año de 1802…sí, muchas lagunas y espacios en blanco hay en este período…pero debemos poner en contexto del porqué de esta laguna documental, lo que hoy es el centro de Matamoros era un rancho llamado San Juan de los Esteros, no se fundó una ciudad, villa o pueblo formalmente, no había ninguna autoridad formal, por tanto, no había ningún documento que emitir…quién sabe con certeza quien o quienes tendrían las escrituras de compra-venta, ya que se trata de un documento de carácter general, aunque se sabe que a los demás colonos se les dio su título de propiedad, estos se han perdido con el pasar del tiempo, y el que sobrevive es el del rancho de “Nuestra Señora del Carmen”, el cual esta casi ilegible a causa de la humedad…eterna enemiga de los documentos.

Según la tradición historiográfica, en 1793 dos franciscanos, Manuel Julio de Silva y Francisco Puelles, llegaron por invitación de los vecinos a ‘San Juan de los Esteros’ y estos vieron que ya tenía población suficiente decidieron convertirla en Congregación imponiéndole por nombre de ‘Nuestra Señora del Refugio de los Esteros’, trazaron una plazoleta que es donde hoy se encuentra la escuela primaria ‘Franklin D. Roosevelt’ que se mantuvo hasta la gran inundación de 1814 cuando fue trasladada a donde es hoy la Plaza Hidalgo que todos conocemos, no obstante de este período no hay ningún documento producido en la Congregación que pasó a depender de la Villa de Nuestra Señora de Reynosa.

Deberemos recordar que para fundar una villa, ciudad, pueblo o colonizar una tierra para la corona española, se debía contar con el visto bueno de las autoridades virreinales, por ejemplo, Don José de Escandón tuvo que someterse a una investigación de siete largos años para poder pacificar y poblar lo que fue en su momento el Nuevo Santander…ahora bien, de todas estas diligencias que habrían hecho estos dos religiosos con el afán de elevar de categoría el Rancho San Juan de los Esteros a Congregación…¿Donde están? Bien, supongamos que obtuvieron los permisos y superaron la laberíntica burocracia virreinal…¿Bajo que jurisdicción quedaría la Congregación? Fácil, bajo el mandato de la Villa de Reynosa que en efecto…al establecerse la Congregación nombró a un Teniente de Justicia y este comenzó a emitir documentos al ser una autoridad en el ejercicio de sus funciones pero…el problema es que esto no sucede si no hasta 1801…(aunque en el juicio contra Ignacio de la Garza de 1804 habla de “antecesores” por lo cual bien pudo haber sido en el año de 1800) porque es desconocido que hubiera alguna autoridad civil o eclesiástica en 1793…ya que si los Franciscanos trazaron la plazoleta, erigieron la iglesia y elevaron en el Rancho San Juan a la categoría de Congregación bajo la jurisdicción de la Villa de Reynosa esta debió de haber nombrado autoridades para hacer guardar las leyes y los derechos del Rey y la Santa Madre Iglesia (y obviamente los de la Real Hacienda) no obstante…no hay autoridad alguna, por tanto, no se emiten documentos y todo esto queda en tinieblas.

Contraviniendo a la tradición ‘Paredista’ e incluso cambiando de opinión (dicen que es de sabios cambiar ésta) acerca de mis teorías particulares anteriormente dichas, se puede decir, que el inicio formal de la Congregación del Refugio fue en el año de 1800 con la construcción de la Iglesia, el trazado de la plazoleta, el inicio del registro de bautizos y el establecimiento del Juzgado Mixto presidido por un Teniente de Justicia y un Alcabalero.

Luis Olivares, el primer reo que cayo preso en la Real Cárcel de la Congregación del Refugio
27 de junio de 1804, o por lo menos es lo más antiguo que obra en este archivo.

Casi y seguramente fue el Padre Nicolas Ballí quien fundaría la iglesia (por poseer una basta fortuna), así mismo sabemos de la creación de una Sub-Receptoría de rentas en 1801 (o Alcabala donde se cobraban los impuestos del estanco para la Corona española) y es en 1802 cuando se elabora el primer testamento que obra en el archivo, a partir de este fecha es en que los documentos se comienzan a elaborar de manera natural y a almacenar en lo que solo podemos suponer fueron las ‘Casas Consistoriales’ además de contar una Real Cárcel que solo eran cuartos de adobe con rejas y en donde también se llevaban los casos del Juzgado Mixto cuyas causas criminales datan del año de 1804, además según nos cuenta esta primera causa judicial, Don Vicente López de Herrera dijo que “estas diligencias quedarían en el archivo secreto bajo su cargo”, es decir, ya existía una recopilación de documentos producidos en la Congregación, pues ya existían autoridades virreinales que ejercían funciones y atribuciones y para ello…tenían que emitir documentos.

Don Vicente López de Herrera, Teniente de Justicia tenía un archivo ‘secreto’ bajo su cargo, 1804.

Esta es una hipótesis formulada por el Lic. Adrián Garza Dragustinovis, ya que antes de los años mencionados, no tenemos documentación alguna emitida por ninguna autoridad de ninguna índole, tan solo las escrituras de 1784 que son un instrumento de carácter particular que solo conviene a los interesados y que fueron creadas en Linares, entonces Nuevo Reino de León.

Primera hoja del Libro de Bautismos de la Parroquia de Nuestra Señora del Refugio, febrero de 1800, oficiaba el Padre Nicolás Ballí (Fuente: FamilySearch.org).

Toda la información que se tiene de antes 1784 y hasta 1799 se puede tomar como antecedentes de poblamiento.

El Expediente de 1784 es el documento más antiguo que se conserva en el Archivo Histórico de Matamoros.

Fondos documentales de Presidencia 1784-1950 y Justicia 1822-1950.

Período Colonial 1802-1821:

Los documentos continúan emitiéndose de una manera mas o menos regular hasta el año de 1810 que por obvias razones al inicio de la Guerra de Independencia causó una gran desestabilización en todas las Provincias de la Nueva España y la producción de documentos se hace mucho más escueta, prácticamente no hay documentos de los años 1812 a 1817 salvo algún poder general, alguna diligencia judicial o algún juicio verbal, el primer Cabildo formado en 1814 que nombró a Don Felipe Roque de la Portilla como Alcalde 1ero fue suprimido al año siguiente esto debido a que a finales del año de 1813 hubo un levantamiento que derrocó a las autoridades virreinales y los habitantes del Refugio se pasaron al lado independentista, el Batallón de Extremadura al mando de Benito de Armillán llegó en 1815, reinstauró el orden colonial y suprimió el Cabildo, por lo tanto no existen Actas de Cabildo desde 1815 a 1817, reanudándose hasta 1818 cuando la situación militar y política se ‘normalizó’ en cierta medida.

Conforme avanzamos al final de la Guerra de Independencia la documentación de nueva cuenta vuelve a producirse de una manera más regular, funcionando el Cabildo y el Juzgado Primero, como no había Escribanos los alcaldes funcionaban a manera de jueces y notarios, por tanto, los expedientes contienen denuncios de solares, juicios verbales civiles, criminales y mercantiles, así como oficios y despachos propios del Ayuntamientos como la correspondencia recibida de otros Ayuntamientos, particulares y oficinas y secretarías del Gobierno del Estado y el Gobierno central en México, decretos, circulares y los periódicos que fungían tanto como prensa regular y periódico oficial del Estado, los cuales recibía el Ayuntamiento y este los coleccionaba, tales como ‘El Ancla’ y ‘El Mercurio’.

Documentación conservada en buen estado a excepción de ciertos expedientes que resultaron dañados por la humedad, como la primer foja del expediente relacionada a la causa contra el indio Ignacio de la Garza en 1804.

Su caligrafía es sencilla y de fácil lectura, se podría dificultar por la cantidad de abreviaturas y algunas frases en latín de carácter jurídico.

Ejemplo de caligrafía durante el período Colonial, 1803.

Presidencia y Justicia/Período Independiente 1821-1950

Los expedientes de la década de los 1820´s se conservan en muy mal estado debido a la acidez de la tinta y la mala calidad del papel, producto de la pos-guerra, algunas fojas se consideran irrecuperables e imposibles de digitalizar.

Un dato relevante que podemos encontrar en las Actas de Cabildo es el establecimiento del Consulado de los Estado Unidos de América el 17 de julio de 1825, siendo su primer Cónsul Mister Daniel W. Smith y el cual le fue enviado un oficio por parte del Ayuntamiento advirtiéndole de sus deberes como representante de su país para que los ciudadanos estadounidenses observaran las leyes mexicanas.

El 17 de julio de 1825 se le envió un oficio a Daniel W. Smith como primer Cónsul de los Estados Unidos de América en Matamoros.

Caligrafía sencilla de leer e interpretar.

Ejemplo de caligrafía de los 1820´s, como se puede apreciar el papel esta muy manchado y es de constitución frágil.
Las mediciones de la Isla del Padre en 1828 fue un expediente muy codiciado por muchos, pero ahora que los descendientes del Padre Ballí cobraron la indemnización del Gobierno de los EUA ya no serán tan solicitadas…

Notamos que en la década de los 1830´s la documentación crece de manera exponencial, sobretodo a partir de 1836 esto debido al auge del Puerto de la Barra de Santiago (Hoy Puerto Isabel), la lógica muy elemental nos dice: A mayor población, mayor documentación creada. Son muy numerosos y frecuentes los juicios mercantiles entre comerciantes extranjeros por cantidades de dinero importante y que se puede entrever que ya son vecinos antiguos en la ya entonces Ciudad de Matamoros, así mismo se da cuenta que en este período las autoridades enfrentaron un grave problema de bandidos y ‘vagos’ por lo cual, las riñas en los ‘tendajos’, asaltos, golpeados y robos fueron un gran dolor de cabeza, es aquí donde la ciudad se divide en ‘secciones’ de la 1 al 14 que serían el equivalente a ‘colonias’ o ‘barrios’ y de la 14 en adelante las secciones ‘foráneas’ de los ranchos como la Sección 16 que correspondía a la jurisdicción del ‘Soliseño’, según podemos ver, ya que había un Juez de Barrio de la Plaza Allende cuya jurisdicción les era sabida al Ayuntamiento, no obstante no se especifica de que calles a qué calles abarcaba.

También debemos mencionar la correspondencia consular recibida en el Ayuntamiento de los representantes de Francia, Reino Unido, España y Estados Unidos que por aquel entonces existían en Matamoros y es relativa a sus diligencias judiciales en donde había ciudadanos extranjeros involucrados.

Sello del Vice-Consulado de España.
Vice-Consulado de Francia en Matamoros.
Oficio del Vice-Consulado Británico en Matamoros
Oficio del Vice-Consulado del Reino de Prusia en Matamoros.
Oficio del Imperio alemán en Matamoros, 1872.
Sello en altorrelieve del Consulado de los Estados Unidos de América
Sello del Consulado Mexicano en Brownsville, 1896.

Los años de 1838 y 1839 en su mayoría fueron afectados por la humedad y muchos son ilegibles o están en un estado muy precario de conservación.

De igualmente la caligrafía en este punto es sencilla de interpretar.

Ejemplo de caligrafía de los años 1830´s.

En la década de los 1840´s la documentación se sigue emitiendo de una manera regular hasta la entrada del Ejército estadounidense que decide disolver el Ayuntamiento, no obstante para mantener el orden, decide conservar la Policía local y el Juzgado Primero para prosecución de los delitos y procesar a los delincuentes en conjunto con las Guardias del Ejército de ocupación, aunque hubo algunos incidentes como el de los paisanos muertos en el paraje de ‘La Venada’ que por no entenderse los soldados extranjeros y los otros, uno de los paisanos, al no detenerse a la orden de “Alto” fue muerto, podemos encontrar alguna que otra carta traducida de su original escrita en inglés al español, Don Bartolomé Grima era por aquel entonces el único interprete público empleado por el Ayuntamiento que entendía y traducía inglés y francés al español, muy socorrido por el Juzgado para tomarle las declaraciones a los actores y testigos que no hablaban español, así como para traducir los documentos escritos en idiomas extranjeros, ya siendo una persona muy mayor fue elegido como el primer Juez del Registro Civil en 1860.

De cuando en cuando entre los expedientes aparecen planos de solares y casas.

La caligrafía presenta un cambio drástico en cuanto a su estilo y ornamentación y se podría presentar algún tipo de problema al momento de realizar su paleografía.

Uno de nuestros mayores tesoros: Contrato firmado por Benito Juárez mientras estaba el frente de la gobernatura del Estado de Oaxaca, 1847.

¿Como llegaría este documento hasta estos lares? No lo sabemos, cierta vez leí que un Franciscano escribió de su puño y letra en un expediente: “Y solo Dios sabe porque para en este Archivo”, bueno, así lo mismo, solo esas fuerzas misteriosas del caos saben como y porque este documento del Estado de Oaxaca aparecieron aquí, pero como también dice un refrán popular: “Lo caido…caido”.

Ejemplo de caligrafía de 1840.

En la década de los 1850´s la documentación presenta algún deterioro a causa de la humedad, no obstante y a partir de esta década las causas judiciales mas frecuentes serían las de abigeato o de robo de ganado que era pasado de uno y otro lado de la nueva frontera y comienzan las comunicaciones con el gobierno de una nueva ciudad: Brownsville (hoy nuestra ciudad hermana) y el Consulado Mexicano en Brownsville cuyas comunicaciones más antiguas datan de 1851.

Carta del Gral. Antonio López de Santa Anna desde su exilio en Turbaco, Colombia, 9 de noviembre de 1855, a el Canónigo Juan Pedro Fernández, que fuera primer Director del Instituto Literario y Científico San Juan

Es a partir que en estos años se pueden encontrar números enteros o parciales de periódicos insertados en las causas judiciales de carácter mercantil, intestados y testamentarias que es en donde se daban los pregones y anuncios para los interesados, estas fuentes hemerográficas son sumamente interesantes, como por ejemplo, el anuncio de la muerte de Jean-Louis Berlandier en 1851 que anuncia ‘El Pirata’ y que por causa feliz del destino se ha conservado en muy estado (no así el expediente relativo a su muerte, el cual esta sumamente deteriorado y me costó mucho trabajo digitalizar, lamentablemente gran parte de su contenido se ha perdido para siempre y ya no se puede abrir ni manipular).

Expediente que trata de la muerte de Jean-Louis Berlandier, 1851.
“El Pirata” daba la triste noticia de la muerte del sabio franco-suizo.

Con la Guerra de Reforma hubo una reducción muy importante en la producción documental.

Caligrafía mas sencilla, no obstante, algunos escribanos de los Juzgados tenían una letra muy particular y de muy difícil interpretación.

Muestra de Caligrafía de 1850.

En la década de los 1860´s la documentación ve un incremento sumamente importante y notorio a partir del año de 1864 con la ocupación francesa de Matamoros, ya que normalmente vemos un patrón en las cajas que albergan los expedientes, pues normalmente son una o dos cajas AG-12, y en estos años de 1864 a 1866 son hasta 5 de un solo año en cuestiones judiciales, casi siempre mercantiles entre comerciantes extranjeros y comunicaciones con la entonces Villa y Puerto de Bagdad, el papel es muy fino y por tanto tiende a doblarse mucho, la caligrafía es muy estilizada por lo cual su lectura y paleografía es muy difícil, algunos documentos por la misma calidad del papel se encuentran en muy mal estado.

Caligrafía sumamente estilizada y ‘encadenada’ distinguiéndose muy poco los ángulos que pudieran diferenciar las letras entre sí, difícil lectura.

Muestra de caligrafía de 1860.

Década de 1870´s: Por las mismas condiciones políticas del país vemos que la producción documental se detuvo en ciertos años como en 1875 y 1876, aunque a partir de 1877 se reanuda la producción de documentos, podemos encontrar muchas causas criminales y judiciales de otros municipios como Nuevo Laredo, Mier, Camargo y Reynosa que le tocaba conocer al Juzgado del Distrito del Norte de Tamaulipas con sede en Matamoros y que también contienen periódicos de Mier, casos excepciones de prensa muy bien conservados.

Así mismo podemos encontrar varios casos de extradiciones de criminales entre México y EUA.

Extradición de Henry Moody, 1876

Para el período de 1875 la documentación sufrió el ataque de las termitas por lo cual algunos expedientes son irrecuperables e imposibles digitalizar o faltan muchos pedazos de sus fojas.

Documento afectado por la termita.

A partir de este punto hasta inicios del siglo XX la caligrafía es sencilla y de fácil lectura.

Es a partir de 1880 vemos una reducción notable en las causas judiciales, a partir de aquí simplemente se limita a conocer denuncios de solares y causas menores como injurias, algunos intestados, riñas y faltas menores así como llevar los cuadernos de citas a sus respectivos Juzgados del 1º al 4º, esta misma situación prevalece hasta 1910.

A veces aparecen planos cuando se denuncian agostaderos de grandes extensiones.
Plano de las tierras concedidas a Florentino Izaguirre, primer ejidatario a nivel nacional, 30 de agosto de 1913.

Que es precisamente en dicho año en donde de nueva con la desestabilización del país vuelve a decaer la producción documental, prácticamente del año 1913 no existen documentos a raíz de la ocupación del General Lucio Blanco, la producida en 1914 es muy poca y nula en 1915 salvo algunos cuantos oficios y si acaso las sesiones del Cabildo y nada más, la producción documental se reanuda sino hasta 1916 y se mantiene escasa hasta 1925 y sufre otro descalabro en 1928 y 1929 producto de la crisis económica mundial del “Jueves negro” de Wall Street, y es a partir de aquí que los expedientes dejan de ser unidades documentales particulares y se masifica la producción de documentos y los vemos en formatos de oficios que se encuentran por cientos atados en legajos y ordenados por meses ya sea por oficios recibidos, correspondencia y el parte diario de la policía , la producción documental no se regulariza sino hasta 1936, esta manera de ordenar los oficios y correspondencia por legajos que se mantiene constante hasta 1950, cuando la ciudad crece exponencialmente y ya no es suficiente el Palacio de la Presidencia Municipal y comienzan a aparecer las Secretarías, Oficinas y Departamentos que llevan sus propios archivos fuera del espacio del Palacio de la Presidencia Municipal, así mismo, se construye la nueva cárcel municipal que antaño estuvo en las calles 21 y González que funcionó hasta el año 2000 y que llevaba su propio archivo en el propio edificio, desgraciadamente cuando se demolió aquella cárcel se tiró la documentación.

Actas de Cabildo 1814-1946:

Hubo Cabildo en el citado año y se suprime en 1815 y no reanuda sus trabajos hasta 1818, se proclama la adhesión al Plan de Iguala en julio de 1821 y se jura lealtad al Primer Imperio Mexicano, trabaja de manera regular hasta su disolución por la entrada del Ejército estadounidense en 1846, reanuda sus trabajos en febrero de 1848 cuando el Coronel Davenport desocupa Matamoros, interrumpe sus sesiones los diez días del asedio de Carvajal en 1851 (Las actas de los 1850´s se encuentra en mal estado de conservación a causa de la humedad) no obstante existen dos libros pasados en limpio que son recopilaciones de las sesiones del Ayuntamiento de 1814 a 1859.

Primer Libro de Actas de Cabildo, 1814.

En uno de sus volúmenes podemos encontrar un censo de la población de Matamoros en 1864.

Trabaja de manera regular en formato de hoja tamaño oficio y es a partir de 1880 cuando se opta por inscribir las Actas de las Sesiones en libros de gran formato que se mantiene hasta 1946 que es hasta donde se tiene en este Archivo.

Acta en donde se restablece el Cabildo presidido por Don Casimiro Sada derrocado por el cuartelazo del Mayor Esteban Ramos, 5 de junio de 1913.

Cartas del Gobernador Pedro Argüelles 1906-1914:

Consiste en tres tomos de libros copiadores de oficios del Gobernador así como algunas cartas particulares de su despacho particular, sus hojas están hechas de papel ‘cebolla’ por lo cual no se recomiendo su consulta física y algunas de sus partes como fueron inscritas con tinta las hicieron extremadamente frágiles e imposibles de digitalizar.

Así son los oficios del libro copiador.

Fondo Alberto Martínez Mayer 1964-1973:

Contiene varios anuarios escolares de los Colegios ‘La Salle’ y ‘Don Bosco’ así como algunos de Monterrey, Nuevo León, donados generosamente por el Señor Alberto Martínez Mayer ya que entre sus páginas se encuentran personajes importantes para Matamoros.

Anuario escolar del Colegio De la Salle, 1964.

Fondo Lic. Fernando Balandrano 1928-1930:

El Lic. Fernando Balandrano fue comisionado por el Gobierno Federal para resolver cuestiones agrarios en el municipio, fue tal el embrollo aquel, que tuvo que hacer una verdadera y exhaustiva investigación genealógica de las otrora grandes concesiones que databan de tiempos virreinales para determinar el derecho a la posesión de tierras a los habitantes de acuerdo a su ascendencia, es de particular interés para los genealogistas, pues contiene relaciones de matrimonios y bautizos, así mismo, existe el ‘Rollo Cisneros’ que no es otra cosa que el árbol genealógico de esta familia desde 1784 a 1920 que por su gran tamaño con el equipo actual que tiene el Archivo no es posible digitalizar.

En cada cuaderno se encuentra la genealogía de dichos agostaderos
Árbol genealógico de ‘El Soliseño

Fondo Prof. Eustacio Sauceda 1925-1975:

Eustacio Sauceda comenzó siendo conserje de la Escuela Secundaria General No. 1 hasta que fue ascendido a maestro de carpintería, el tuvo la visión que muchos otros no, y fue la de guardar revistas y anuarios escolares de dicha secundaria que contienen datos y fotografías que de otra manera se hubieran perdido para siempre y es en gran parte la historia de la Secundaria 1.

También están algunas revistas que le pertenecieron al Dr. Manuel F. Rodríguez-Brayda
Revistas escolares donadas por el Prof. Eustacio Sauceda

Fondo José María Barrientos 1884-1965:

Gracias a una generosa donación del archivo particular del Maestro Barrientos que contiene sus oficios, cartas, revistas y demás documentación particular como sus diplomas como veterano de la Revolución además de sus cuadernos de música y partituras musicales originales que de otra manera se hubieran perdido y que forman parte del legado musical norestense mexicano.

Diploma como veterano de la Revolución del Prof. José María Barrientos, 1948.
“Los Vagabundos” parte de la tradición musical del Casino Matamorense, escrita en partitura por no existir el original.

Fototeca 1904-1974:

En su gran mayoría consiste en fotografías del centro histórico en 1974 por una persona anónima pero de gran valía. En el volumen 7 se encuentran las 34 fotografías donadas por Elsa Cross los cuales son un testimonio fotográfico invaluable ya que sus fechas extremas son de 1904 a 1944 de fiestas cívicas y escolares.

Señoritas en una ejecución artística, 1904, fotografía donada por la Sra. Elsa Cross.

Índices e inventarios 1822-1865:

Relaciones de los expedientes por los años ya mencionados.

Junta de Instrucción Pública 1861-1918:

Contiene los oficios y las actas de sesiones de esta Junta que se conformaba de los vecinos más prominentes y se encargaba de la administración de los planteles escolares a cargo del municipio, el pago de sus útiles y maestros y es la antecesora de la hoy Secretaría de Educación del Municipio, se extinguió con la creación de la Secretaría de Educación Pública, así mismo regulaba las actividades escolares y supervisaba en ciertos casos las escuelas particulares, también tenía jurisdicción sobre las escuelas rurales.

Este es el documento mas antiguo relativo a la Junta de Instrucción Pública.

Libros del Ayuntamiento 1850-1927:

Contiene las listas de la Guardia Nacional, Registro Público, de Hipotecas, Índices de Escrituras Privadas, el Inventario del Archivo desde 1797 a 1911 (Que es de donde se escribió lo que hoy conocemos como ‘Biblia Cuéllar’ escrita por Don Florentino Cuéllar en 1970 y que editó el Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de Tamaulipas), Libros de deudores del Ayuntamiento, Patente Municipal, Protocolos de algunos Escribanos como Justo Treviño, Registro de Fierros y Servicios de la Policía.

En este año fue la acción valerosa que le valió a Matamoros ganarse sus tres títulos: Leal, Invicta y Heroica.

Protocolos de Instrumentos Públicos 1833-1914:

Relación mecanografiada de los Instrumentos Públicos de los Escribanos (hoy Notarios) de Matamoros en años descritos, seguramente fue obra también del Lic. Fernando Balandrano.

Sello del Escribano Público Antonio de León, de los primeros en llegar a Matamoros, 1835.

Hemeroteca Histórica 1833-1958:

Contiene los periódicos que ya bien coleccionaba el Ayuntamiento o bien los que provienen de los insertados en las causas judiciales o en las comprobaciones de gastos del municipio dentro del Fondo de Tesorería ya en el siglo XX.

“El Restaurador”, es el periódico mas antiguo del Fondo Hemeroteca Histórica, 1833.
“El Nivel” uno de los periódicos mas antiguos impresos en Monterrey, 1835.
“El Comercio” se editaba en francés y en español, plena ocupación francesa en Matamoros, 1865.
“El Tizón” de Ciudad Mier, 1879.
El Centinela” de Bronwsville, Texas, 1869.

Hemeroteca 1967-Actualidad

Aun cuando escribo estas líneas sigo digitalizando los periódicos “La Voz de la Frontera” y “El Gráfico”, el periódico “Extra” ya se terminó, no obstante es una gran tarea que tomará varios años…se comenzó un 2 de enero del 2021…

Así se digitalizan los periódicos de la Hemeroteca.

Tesorería 1815-1994:

Contiene todos los cortes de cajas, nóminas, y libros de contabilidad de sus gastos e ingresos, por alguna razón que se desconoce, muchos expedientes que le eran pertenecientes al Fondo de Tesorería pasaron al Fondo de Presidencia, ya que éste comienza con el Cuaderno de Contribuciones para los gastos de guerra en 1815, que se encuentra en el Fondo Colonial, a su debido tiempo, volverán dichos expedientes al Fondo que verdaderamente corresponden.

En el momento en que se termine de digitalizar el Fondo de Justicia, esta será el siguiente a digitalizar, será cuestión de semanas solamente para llegar a este punto.

Periódico Oficial del Estado 1884-1984:

Donde se publican decretos, circulares y demás leyes que expide el Congreso del Estado de Tamaulipas así como edictos y resoluciones de la Suprema Corte de Justicia del Estado así como los instrumentos que mande dictar la Cámara de Diputados del Congreso y los Juzgados de los Distritos judiciales de Tamaulipas, es de interés para la estudio de la Historia del Derecho y la Constitución del Estado.

Se tiene programado que este sea el último fondo documental en digitalizar en su primera fase.

Reflexiones finales y trabajo de catalogación y digitalización desde el 2 de enero del 2019 a la fecha:

Desde febrero del 2013 se inicio con la larga y ardua tarea de la identificación y catalogación de lo que en su momento fue el Archivo de Concentración…largos y penosos años fueron aquellos, pero un 26 de febrero del 2020, casi 7 años después, se completó tan titánica tarea.

Un servidor con el Prof. Andrés F. Cuéllar sosteniendo la última carpeta en ser catalogada.
Firmas autógrafas de todos los involucrados en esta fase del quehacer archivístico.

Hubo una vez un intento de clasificación de la documentación a gran escala en tiempos recientes, no obstante esta solo se ocupó de ciertas secciones del siglo XIX, destruyendo sus carpetas originales y no dejando más que la fecha y un número de expediente, pero no inscribiendo más datos, lo cual es erróneo y no se sabe a ciencia cierta cual fue el fin de aquella forma tan extraña de catalogar documentación, no obstante, esto ya fue corregido; lo podemos observar sobretodo en el Fondo de Justicia desde el año de 1864 hasta 1878.

Ejemplo de como NO se debe catalogar un expediente.
El problema ya solucionado…dudo mucho que de nueva cuenta malos elementos quieran destruir las miles de carpetas con mi firma para hacer un mal trabajo o siguiendo órdenes con fines obscuros.
“No existen documentos 2017”
Tal vez por incompetencia, error involuntario o mala fe lo sacaron de su carpeta original…
Resulta que: “Si existen documentos”, 2021.

Durante muchos años, la historia de Matamoros y sus documentos estuvieron reservados para unas cuantas personas que se los tenía por oráculos incuestionables, pero ya no más, las cosas serán diferentes, a partir de ahora todos tendrán un acceso libre al conocimiento y a los expedientes, y florecerá la cultura y el arte…y se surgirán nuevas generaciones de historiadores que espero, sean mucho mejores que yo y lleguen aún más lejos de lo que yo alguna vez llegaré, que ellos y ellas tengan la oportunidad de estudiar historia, la cual yo no tuve…tal vez… yo algún día…tenga tal oportunidad.

Con 5,400 expedientes ya digitalizados ha sido una larga tarea, no obstante, este archivo consta de aproximadamente 15,000 por lo que aun queda mucho por hacer.

Este sinograma o “kanji” del idioma japonés que significa “Disciplina” pues es esta la que me ha llevado hasta aquí… ya que solo cuento con mi valentía, disciplina y fuerza de voluntad para esta tarea…

Notas del autor:

A pesar de que me rechazaron del Universidad Autónoma de Nuevo León de la Facultad de la Filosofía y Letras de la Licenciatura en Historia y Estudios de Humanidades, a pesar de que me han insultado y atacado por medio de la prensa y redes sociales, a pesar de que la élite intelectual de Matamoros me desprecia y me consideran un “aficionado” sin estudios formales, un simple “Licenciado en Turismo”, a pesar de todos pensaban que esta era una tarea imposible para un solo hombre pues, normalmente se ocupa un equipo especializado de personas para ocuparse de una tarea de tal envergadura y es que el 80% de este esfuerzo ha corrido por cuenta de un servidor, esto es fácilmente comprobable, pues todas y cada una de las carpetas que he digitalizado contienen mi firma autógrafa, a pesar de que malos elementos que laboraban en el archivo destruyeron una buena parte de mi trabajo y el cual tardé meses en volver a hacer, a pesar de que dichos elementos trataron de sustraer documentos y los cuales fueron separados de sus puestos, los detuve y defendí el patrimonio documental de la ciudad.

A pesar de tenerlo todo en contra, he sabido perseverar y mantenerme firme en mi posición, con una férrea disciplina que raya en la terquedad y necedad porque he comprendido una cosa:

Que esto que hago es mucho más grande que mi persona, yo, un ser insignificante no soy nada ante esto, que es la conservación de la historia de la ciudad de Matamoros, no hago este esfuerzo con miras a que me den alguna medalla, algún reconocimiento, nombramiento, puesto o premio, no pretendo tampoco que se me levante un busto o estatua ni alguna calle, avenida, escuela o edificio lleve mi nombre, no, no lo hago por eso, lo hago por todos aquellos que me precedieron, por los que vendrán, las futuras generaciones de matamorenses agradecerán este sacrificio y esfuerzo, pues se hace también para todos los mexicanos y la humanidad en general, y es por estas razones es que he hecho todo este trabajo.

Por que mi abuelo el Dr. Ernesto Arellano desde su días como activo participante en el Movimiento Estudiantil de 1968 siempre creyó que otro Matamoros era posible, yo también así lo creo, pues tengo fe en mis ideales y una bandera que él me dejo.

¡Il Ancien Régime ça ne pouvait pas durer toujours!*/El Antiguo Régimen no podía durar para siempre.

Ese Régimen podrido y caduco que defiende que solo una minoría privilegiada tenga el conocimiento y el acceso a la historia de Matamoros que ya no tiene razón de ser y que esta viendo sus últimos días.

“Post Tenebras Lux…Después de las tinieblas luz…¡Auta i Lómë!*…¡Ya la noche ha pasado!

“Una de las mayores y más radicales transformaciones es la democratización del conocimiento y el acceso a la cultura para todos por igual”.

*Parte del canto revolucionario francés por los Sans-Culottes “Ah ça ira ça ira”, 1790.

*Del idioma élfico creado por J.R.R. Tolkien.