El Museo de Arte Carrillo Gil recibe en donación la obra ‘Resurrección de Lázaro’, de José Clemente Orozco

La obra ha sido donada por Gabriela Sáenz Carrillo en memoria de su hermano, el museógrafo Armando Sáenz Carrillo

La integración de la pieza a la colección del MACG se realiza en el marco de su 48 aniversario

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal) celebran la donación de la pieza Resurrección de Lázaro, de José Clemente Orozco, hecha por Gabriela Sáenz Carrillo, en memoria de Armando Sáenz Carrillo, al Museo de Arte Carrillo Gil (MACG), con la cual se convierte en el recinto de la Red de Museos del Inbal que tiene el mayor número de obras de Orozco (153).

La incorporación de Resurrección de Lázaro al acervo del MACG representa la reunión de una obra de especial relevancia en la práctica de Orozco donadas por los coleccionistas y fundadores de este museo, Alvar Carrillo Gil y su esposa Carmen Tejero, -con el total de 225 obras de su colección plástica donada en 1972 al Gobierno de México- para la fundación del MACG.

Durante la ceremonia, que se llevó a cabo la noche del martes 30 de agosto, en el marco de la celebración del 48 aniversario del MACG, la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Alejandra Frausto Guerrero, agradeció a Gabriela Sáenz Carrillo – nieta de los fundadores del recinto- esta donación, así como su incansable trabajo por difundir la cultura y el arte.

Donaciones como esta, comentó, permiten que obras y piezas que estaban en el ámbito privado, se vuelvan públicas. “Contrario a las subastas, donde lo público pasa al ámbito privado y le perdemos el rastro, no lo volvemos a ver”.

Destacó que la cultura es una herramienta fundamental para la transformación: “Normalmente una transformación profunda como la que está viviendo el país, se acompaña de una transformación en el ámbito cultural y ese ámbito cultural está justamente surgiendo de aquellos lugares donde nadie se espera, donde los cuadros de Orozco muestran esas desigualdades, donde esas fisuras sociales más nos duelen, ahí la cultura está cumpliendo lo que decía tu abuelo, se está convirtiendo en la herramienta más poderosa para combatir la desigualdad, la violencia, la exclusión, el miedo, la desconfianza”.

La obra ha sido donada por Gabriela Sáenz Carrillo en memoria de su hermano, el museógrafo Armando Sáenz Carrillo.

Por su parte, la directora general del Inbal, Lucina Jiménez López, agradeció la profunda la labor que llevaron a cabo Alvar Carrillo Gil y Carmen Tejero, “ dos amorosas personas que pusieron un ejemplo en México y a nivel internacional lo que significa el coleccionismo pensado desde el punto de vista de lo público y de un profundo compromiso social de una valoración del arte como un recurso fundamental para la conciencia, para la memoria, para la transformación de todos los pueblos, de todas las ciudadanías que tienen posibilidades de acercarse a esa obra”.

Al referirse al aniversario número 48 del recinto, la titular del Inbal dijo que es “un museo que se integra precisamente por esa herencia que se nutre de una amistad intrínseca con el maestro Orozco y el doctor Carrillo Gil, de su esposa Carmen Tejero, y que se hereda como un principio fundamental de familia ese compromiso, ese sentido de compartir y de pensar que el arte es un patrimonio del pueblo de México”.

Asimismo, consideró digno de admiración el trabajo de coleccionismo pensando en el patrimonio, y que haya sido y sea el núcleo contemporáneo de este recinto que se ha convertido en un referente para las juventudes que se acercan a este acervo del arte mexicano moderno que coleccionaron los abuelos y después los padres de Gabriela Sáenz Carrillo.

En la ceremonia, se contó también con la presencia del director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto Hernández; la coordinadora nacional de Artes Visuales, Mariana Munguía Matute, y la directora del recinto, Tatiana Cuevas Guevara.

Entre anécdotas y remembranza, Gabriela Sáenz Carrillo comentó que en su familia siempre crecieron con un amor al arte por encima de lo que fuera, pero también por un amor al pueblo de México, porque sabían que su abuelo trabajó toda su vida para hacer su colección.

Gabriela Sáenz Carrillo mencionó que “este cuadro de Orozco es el último que resguardaba la familia y ahora se integra al acervo. Por fin se podrá cumplir con el objetivo por el cual se origina este recinto hace ya casi 50 años: exponer de manera permanente la colección fundacional, conformada por las magníficas obras de Orozco, Siqueiros, Rivera, Paalen y Gerzso, principalmente, y que fue reunida por mis abuelos con gran amor y orgullo para el pueblo de México. Agradezco la oportunidad de honrar también a mi madre, Gaby Carrillo, y mi hermano, Armando Sáenz Carrillo, y de apoyar siempre la tarea y razón de ser del Museo de Arte Alvar y Carmen Tejero de Carrillo Gil: promover la cultura en nuestro amado país.”

Al recordar a su hermano, el museógrafo Armando Sáenz Carrillo, comentó: “Ya mero son los 50 años -en 2024-. Entonces me pongo a pensar lo que diría Armando. ‘Yo creo que ya va siendo hora de que quede en el primer piso del Museo Carrillo Gil expuesta de manera permanente la colección fundacional del Museo Carrillo Gil, porque para eso se fundó’”.

El miércoles 31, durante la Noche de Museos del MACG, estará dedicada a esta obra, con una charla impartida por Renato González Mello, especialista en la obra de José Clemente Orozco, ofreciendo al público entrada gratuita y horario extendido hasta las 21:00 horas.

Armando Sáenz Carrillo fue un artista y museógrafo cercano a importantes figuras, como Fernando Gamboa, desde sus tiempos de estudiante en la Escuela de Restauración del INAH. Durante los años ochenta creó la colección de libros de artista que resguarda el MACG y se desempeñó de manera permanente como museógrafo de este espacio desde 1986 hasta 1991, bajo la gestión de Sylvia Pandolfi. Posteriormente, colaboró en diversos proyectos curatoriales y museográficos para el recinto hasta su deceso (17 de enero, 2018).

La directora del recinto, Tatiana Cuevas, comentó: “La colección del MACG constituye una fuente esencial para entender el arte mexicano del siglo XX y el devenir de las prácticas artísticas contemporáneas. Creada por el doctor Alvar Carrillo Gil, junto con su esposa Carmen Tejero, integró la obra de artistas clave en la construcción del pensamiento moderno mexicano, como José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera, Wolfgang Paalen o Gunther Gerzso”.

Resurrección de Lázaro, realizada en 1942, es contemporánea de cinco obras del mismo periodo que resguarda el acervo del MACG: Mendigos y El gran pato -ambas Ca. 1941-, Cabaret popular, Cabaret mexicano y Cuatro mujeres -todas de 1942-. Asimismo, Resurrección de Lázaro antecede a la pintura homónima realizada un año después, la cual forma parte de la colección del Museo de Arte Moderno.