La educación artística, generadora de conocimiento a la par con la ciencia en diálogo con la diversidad y los derechos

Realizan en el Museo Universitario Leopoldo Flores, de la UAEM, el Primer Foro Internacional #RumboAMondiacult 2022

La directora general del Inbal presentó su conferencia magistral Educación artística para la diversidad, la paz y la esperanza

Como parte de las actividades previas al Mondiacult, encuentro internacional que prepara la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y al cual asistirán representantes de más de 190 países, la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), Lucina Jiménez López, presentó su conferencia magistral Educación artística para la diversidad, la paz y la esperanza, en el Museo Universitario Leopoldo Flores de la Universidad Autónoma del Estado de México, en Toluca, Estado de México.

En el foro, el cual se realizó de manera híbrida -presencial y virtual- la titular del Inbal invitó a reflexionar en torno al futuro de la educación artística en una coyuntura sumamente especial, tras la pandemia más fuerte que ha vivido la humanidad y señaló que la verdadera revolución educativa es la que vincula pensamiento artístico, científico y tecnológico vinculado con la diversidad y las necesidades de la vida.

“En estos acelerados cambios y nuevos paradigmas, es motivo de analizar cómo podemos construir otras formas de esperanza, al reconfigurar maneras de pensar, de sentir y ahora de encontrarnos en este tipo de espacios en donde además estamos intentando reflexionar sobre cómo vamos a asumir estos nuevos retos que nos plantea la etapa en la que estamos viviendo”.

La educación artística, generadora de conocimiento a la par con la ciencia en diálogo con la diversidad y los derechos.

Durante la conferencia magistral Educación artística para la diversidad, la paz y la esperanza, en el marco del Primer Foro Internacional #RumboAMundiacult 2022, la titular del Inbal destacó que es necesario cimentar un replanteamiento educativo sobre el arte y la cultura, “porque éstas no son manualidades”.

En este contexto, puntualizó que “la Unesco ha planteado la necesidad de un nuevo contrato social para la educación. Exige un reposicionamiento de todos los ecosistemas artísticos y culturales y una reconfiguración de nuestro rol para poder hablar de una educación en artes que sea capaz de contribuir a la formación de un presente y un futuro más justo, más igualitario, más feminista, más sostenible y solidario”.

Al destacar la importancia del Mondiacult 2022, dijo que este replanteamiento educativo no solo convoca al sistema educativo público, sino a todos los sistemas culturales públicos, privados, universitarios y de manera relevante también a comunidades, museos y todos aquellos espacios de aprendizaje que hoy pueden fincar otras perspectivas.

En un diálogo cercano con especialistas, investigadores, artistas y representantes internacionales, compartió alguna de sus experiencias como promotora cultural y titular del Inbal: “Cuando hablo de otros espacios también me refiero a la calle, a las ciudades, a los espacios de convivencia donde las personas nos dirimimos en esta manera de cómo hacemos uso del pensamiento y del avance científico-técnico en una época en la cual la ética está llamándonos a una reflexión mucho más allá del pragmatismo al que estamos acostumbrados”.

Destacó que es tiempo de reconocer la validez y poder de las cosmogonías ancestrales y su contemporaneidad, “la diversidad cultural es un derecho asociado al respeto de la dignidad de las personas y a la posibilidad de ampliar las habilidades interculturales de la niñez”.

Por ello, refirió que el nivel actual de violencias que se vive, las cuales se esparcen por todas las formas de convivencia y en todos los espacios, registra  particularmente un crecimiento de la fragmentación de los discursos de odio, del pensamiento aislado, “que pretende defenderse para no conectarse con el de los demás y que significa una forma de hacer persistir el racismo, la desigualdad, el clasismo, el elitismo y hasta cierto punto el machismo que es necesario ponerlo como parte de las conversaciones porque frente a eso estamos”.

Acompañada por la subdirectora de Educación Cívica y Ética de la subsecretaría de Educación Básica de la SEP, Teresa Arroyo Gámez, la subdirectora de general de Educación e Investigación Artísticas, Mónica Hernández Riquelme; de la coordinadora nacional de Artes Visuales del Inbal, Mariana Munguía Matute, la titular del Inbal recalcó que es importante colocar en un plano de autoexigencia la superación a esas subordinaciones sistémica y pedagógica del arte a las ciencias, a ese pensamiento cartesiano y al racionalismo, “porque mientras no reconozcamos que existen formas alternativas y complementarias de producción de conocimiento y que las artes son una de esas, no vamos a lograr superar esa subordinación epistémica que hemos venido debatiendo las últimas décadas”.

Y agregó: Tenemos que lograr que la educación artística reconstruya la formación de las personas. Que permita reimaginar nuestros futuros. Que permita relacionarnos con las emociones y desarrollar las capacidades de las artes. Hablamos de que la educación artística puede contribuir a la paz, siempre y cuando no parta de un esquema de negación de las identidades y de las formas culturales.

El conversatorio, realizado en el Museo Universitario Leopoldo Flores de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), se lleva a cabo con el objetivo de abonar a las reflexiones en el marco de la Conferencia Mundial de la Unesco sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible Mondiacult 2022, a desarrollarse en la Ciudad de México, del 28 al 30 de septiembre.