La Sala de Arte Público Siqueiros abre espacio de experimentación y diálogo en torno a la pintura

Participarán Agustín González, Roberto Turnbull, Ilán Lieberman, Itzel Beltrán, Josué González y Mariana Paniagua; jueves 10 de noviembre a las 19:00 horas

Con el interés de recuperar y mantener el diálogo entre artistas y público, así como los espacios de experimentación, la Sala de Arte Público Siqueiros (SAPS) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), instancia de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, ofrecerá la charla Hablar de pintura, este jueves 10 de noviembre a las 19:00 horas.

Esta sesión, la cual lleva a cabo el recinto de la Red de Museos del Inbal, se realiza en el contexto de la exposición Tapiales-Nebulosa, y participarán, además de Agustín González, coautor de la obra junto con Roberto Turnbull, los artistas Ilán Lieberman, Itzel Beltrán, Josué González y Mariana Paniagua, para conversar sobre los procesos creativos en torno a la pintura de gran formato.

“Tanto la charla como la exposición forman parte del programa de largo aliento que tenemos en la SAPS, Murales para un Cubo Blanco, que comprende proyectos de pintura de gran formato en los cuales se invita a artistas para realizar obra en nuestra galería El cubo. En este contexto, organizamos la charla, en la cual convocamos a pintores y pintoras de diferentes generaciones a dialogar sobre la práctica de la pintura, sus procesos y búsquedas”, expresó el titular del recinto, Willy Kautz Feriani.

“Para nosotros este es un tema que surge a partir del legado y los intereses de David Alfaro Siqueiros, en los que se aborda la experimentación con nuevos materiales y la pintura de gran formato”.

Uno de los objetivos es que el público pueda acercarse a los artistas y saber cómo este medio se mantiene vivo y en constante innovación: la pintura es un medio vivo que convive con muchos otros medios artísticos.

En este sentido, recordó la trascendencia que en su momento tuvo el taller que el muralista ofreció en Nueva York, durante 1936, en el cual fueron aprendices diversos artistas de talla internacional, como Jackson Pollock.

“La vocación de La Tallera y de la SAPS está vinculada a la idea que tenía Siqueiros del trabajo colaborativo y del taller como escuela, como espacio experimental. En ese sentido, el taller experimental de Nueva York de 1936 es muy importante para nosotros cuando pensamos en proyectos relacionados con la pintura y la experimentación pictórica en la contemporaneidad”.

Abundó que estos programas son una manera, no solo de mantener, sino de regresar al legado del maestro desde dos líneas específicas: la experimentación y la pintura de gran formato, por ello los proyectos emprendidos dentro del mismo son intergeneracionales.

Comentó que es prioridad abrir la discusión entre los creadores en torno a las prácticas y experimentaciones, y su manera de entender la pintura desde su óptica generacional. “Este es un proceso que inicia desde la exposición, pues los dos autores, tanto Roberto Turnbull como Agustín González, pertenecen a dos generaciones distintas”.

De acuerdo con el titular de la SAPS, uno de los objetivos es que el público pueda acercarse a los artistas y saber cómo este medio se mantiene vivo y en constante innovación: la pintura es un medio vivo que convive con muchos otros medios artísticos.

“Es cierto que hubo otras épocas en que la pintura tenía un lugar central, porque no existían tantos medios como hoy. De lo que se trata aquí no es discutir si la pintura ha sido relegada a un espacio menor en las prácticas recientes, sino saber cómo este medio convive en la riqueza de opciones que los artistas tienen. Saber cómo es que se sigue innovando y reconfigurando”.